Al relacionarme pierdo mi personalidad

Al relacionarme pierdo mi personalidad
Puntúa este post

Aparte del tema de ‘no seas un calzonazos y un llorica’, habremos comprobado en empareja2, en multitud de ocasiones, que no sólo los hombres que se arrastran, entregados y sumisos, tras la mujer que los rechaza, es el ejemplo de relación sin equilibrio alguno.

También lo hemos visto en mujeres que se arrastran por hombres que las tratan como a una mierda, sin importarle nada los regalos que ellas compren, o lo mucho que lloren. No les importa absolutamente nada lo mucho que sufra una mujer, pero no porque sean muy machos, ya que esa misma historia podrían sufrirla ellos en cuanto dieran CON UNA MUJER QUE SE VALORASE A SÍ MISMA Y ESTABLECIERA CÓMO QUIERE QUE LOS DEMÁS LA QUIERAN.

Producto disponible en Amazon.es

¿Has entendido eso? Si una persona, hombre o mujer, se quiere a sí misma y establece, de esta forma, qué es lo MÍNIMO que deben hacer los demás por su vida, entonces será muy raro, PERO QUE MUY RARO, que reciba un desprecio de otra persona. Las personas admiramos a la gente que se quiere, es de cajón. De todos modos, si una persona que se quiere recibe un desprecio de otra… ya sabéis lo mucho que le resbalará.

Como veis, quererse a sí mismo es la purga Benito: es la cura de todos los cánceres, el cáliz sagrado de las relaciones, la pastilla milagrosa, la fórmula infalible en seducción. No hay gesto, pose, poder, dinero ni valor alguno más importante que el amor a uno mismo. Pensaréis ‘ya, y un tío con un BMW se las lleva de calle’. Y yo te volveré a decir: ‘me extraña mucho que un tío con un BMW sea un pánfilo sin cojones, sin iniciativa, que espera que los demás actúen por él porque anda con miedo por la vida’.

loading...

Todo, absolutamente todo, es QUERERTE. Lo demás es secundario, prescindible, y cero resolutivo para temas de relaciones de pareja, os lo aseguro.
Evaluad qué tipo de relación estáis desarrollando, si hay más miedo que iniciativa a que las cosas se tuerzan, si hay más inseguridad que confianza, si hay más preguntas que respuestas. Algunos pensarán que el amor es eso, incertidumbre, temblores, desafíos, sufrimientos y fatigas pero, como decimos siempre en empareja2, el amor está para disfrutarlo, no para sufrirlo.

Espero que os oriente esto que os digo para que, pese a las evidencias de las herencias socioculturales de príncipes y princesas, comprendáis que el amor a uno mismo (y lo que conlleva su carencia), es una cuestión que no entiende de géneros ni edades.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario