De nuevo en el mercado

De nuevo en el mercado
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Quienes después de una relación sentimental que ha durado años se enfrentan de nuevo al juego de la seducción, se abre un nuevo mundo repleto de oportunidades y sensaciones que creían haber dejado atrás. Explorarlas es toda una aventura de supervivencia, llena de dificultades, pero también de placeres con del encanto exótico que guarda la conquista que aún no has conocido…

Bienvenido a uno de lo mayores desafíos que se encuentra una persona a lo largo de su vida: flirtear y aprender a conquistar. Una misión dura, pero también una de las gratificantes cuando se culmina con éxito, y más tras un período de inactividad.

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Es cierto que, tras abandonar la seguridad que proporciona una pareja, enfrentarse de nuevo al flirteo en esa jungla que es la noche, (o en cualquier otro sitio si tienes el instinto de un depredador) puede dar mucho vértigo, independientemente de tu encanto y del éxito que hayas tenido frente al sexo opuesto años atrás. Aún así, y pese a lo traumático que haya podido ser tu ruptura, créenos, merece la pena volver al mercado. Antes tendrás, por supuesto, que superar algunas etapas, pero al final si tienes éxito, habrás hecho de tu abandono la mejor terapia para ser capaz de seducir con inteligencia y seguridad.

En contra de lo que parece más fácil y tentador, no se trata de encontrar una pareja enseguida que sustituya la anterior y anestesie el dolor de una ruptura, sino de recuperarse, reconstruirse y disfrutar del ligoteo de tu tiempo libre, enriquecer tu vida…

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Además, no es cierto que aquello de que un ‘clavo saca a otro clavo’, casi siempre sirve sólo como analgésico contra los síntomas. Reconstruirte es un ejercicio individual y, como casi todo en la vida, es un camino que deberás recorrer sólo. Date un tiempo para sentirte bien… Y no entres de lleno y de cabeza en otra relación. Serás afortunado si, enseguida tienes relaciones nuevas, pero no te lo tomes muy en serio, en estos momentos eres un ser muy vulnerable aunque no lo creas. Por supuesto, todo es posible y si encuentras otra chica enseguida, puede ser el amor de tu vida… Pero prepárate ante el hecho de que no lo sea y un nuevo fracaso en esta fase puede ser letal para ti.

Ten esto presente… Nada más.

Por otra parte, ten en cuenta que, cuando estés recuperado jugarás con ventaja, porque el tiempo que has compartido con tu pareja anterior, te ha permitido conocer al género desde una perspectiva mucho más cercana que aquellos que llevan toda su vida ‘de flor en flor’ sin que ninguna de sus relaciones cuajase. ¡Eh! Ya no estás tan indefenso ni en un terreno tan extraño como cuando ligabas y no sabias muy bien ni siquiera a qué criatura te estabas enfrentando cuando le entrabas a alguien.

Así pues, ten confianza… Eres para los demás mucho más interesante, potencialmente, que cualquier otro tipo que nunca haya tenido que ‘cuidar’ de su pareja. Tienes EXPERIENCIA.

Aunque es duro recuperarse de una ruptura, no te preguntes ¿porqué a ti? Lo que te ha pasado no es nada especial, sólo eres parte de una estadística… O, desde otro punto de vista, de una tendencia que, preocupante o no, forma parte de la realidad actual de nuestra sociedad en la que la vida en pareja es más vulnerable que nunca. De hecho, con el tiempo es posible que casi agradezcas que no te haya pillado ya inmerso en el matrimonio y quizá con vástagos de por medio… Todo ello complica aún más las cosas, pero la forma de recuperarse es básicamente la misma y es cuestión de fuerza de voluntad y valor.

Fíjate que, hoy día, la media en la que un matrimonio perdura de forma estable está alrededor de sólo catorce años… Asimismo te encontrarás con personas que han pasado por lo mismo que tú, así que conviene dejar atrás cualquier prejuicio respecto a este tema, del estilo de: ‘ésta está maleado’, ‘ya viene de vuelta de todo’ o ‘nunca podré ocupar el lugar de su ex’… Si te empeñas en conseguir una persona que no haya tenido algo serio con nadie y que esté dispuesta a arriesgarse contigo desde el principio y de por vida, tal vez no lo encuentres.

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Un ‘single’ otra vez
Como hemos dicho, lo que te ha pasado no es nada excepcional. Cada pocos minutos se produce una ruptura en algún lugar de tu ciudad y un nuevo jugador (y jugadora) regresan a este inmenso terreno de juego, el de los que no tienen pareja. Éste es, sin duda, un dato a tu favor… Lo era en contra cuando estabas ‘felizmente’ emparejado, pero ahora, viene a decir que hay muchos peces por ahí, esperando ser pescados, incluyéndote a ti mismo. Es posible que, en el tiempo que has invertido leyendo este párrafo haya quedado libre en algún lugar tu próxima conquista, ¿tal vez tu media naranja…?

Y es que, las rupturas forman parte de la vida actual y ordinaria, y son, de hecho, una circunstancia corriente en la vida muchas personas. Por tanto, en la medida en que la experiencia se comparte con muchas personas con la cada vez se afronta de manera más traumática. No hay nada de especial en ello.

Te han dejado o no te ha quedado más remedio que abandonar tú la relación… Y ahora estás sólo. ¡Pues ya está, no pasa nada! No estás marcado por ningún estigma, ahora, dejando atrás compromisos, vuelves a tener las riendas de tu vida. Lo importante es aprender de nuevo a estar solo. Recuperar la individualidad es la primera etapa y no debe ser tomada como el producto de un fracaso, sino como una nueva oportunidad, en la que debes apreciar un tesoro recuperado, la libertad.

Estás en un viaje apasionante, que muchos han dejado atrás y que tal vez nunca puedan explorar del todo. Cuando te enfrentas de nuevo al ligoteo tienes que redescubrir tu talento para seducir y, seguramente, lo llevarás donde nunca antes había llegado al tiempo que resuelves situaciones conflictivas. Mientras asumes tu nueva situación y te acomodas a ella incrementarás tu autoestima. No sólo por los éxitos que puedas obtener, sino por el nuevo enfoque que le darás a tus fracasos… Todo ello te enriquecerá, no lo dudes y además, la estadística está de tu parte mientras otras chicas abandonan su relación y juegan en tu campo…

Las duras agallas
Al principio, todo es muy duro. Desorientación, dolor, abandono… te culpas de que tu relación se fuera por el retrete. Tu autoestima está por los suelos… Pero con el tiempo, hasta tú, viviendo tu drama personal, te aburres de pensar en ello, te aburre tu propia historia y te vas reconstruyendo. La curiosidad, pensar qué te has estado perdiendo y qué hay ahí fuera, te mantendrán a flote. Pasas distintas fases, que van desde el odio a la apatía total, pasando por la frustración, la sensación de pérdida y fracaso… Pero un día, descubres que ya no duele tanto y estás dispuesto y preparado para romper con todo aquello.

Ya no odias a tu ex, ya no te importan tanto de quién fue la culpa, asumes tu nueva situación y sigues adelante.

Ese día todo cambia. De repente, los defectos de tu ex -que tenías probablemente algo idealizado/a después de la ruptura- afloran entre tus recuerdos. Ya no la recuerdas con tanto nivel de belleza, tenía un defecto aquí y allá que nunca te acabó de convencer… Al mismo tiempo, recuerdas que tú no estás tan mal y que has ganado puntos con los años. Aún puedes hacer ‘grandes cosas’ y sabes que las personas se dejan fascinar más fácilmente por alguien que tiene experiencia y sabe lo que hace, menos impulsivo pero más firme, menos manipulable pero más flexible.

En otras palabras, eres más maduro.

La noche está repleta de ‘nengs bakalas’, ‘chulipandis’, ‘pagafantas’ y ‘mocosos arrimadores’ que no pueden competir contigo. Tienes mucho más que ofrecer de lo que pensabas. Tienes independencia y sabes donde llevar a una persona para que se sienta entusiasmo por ti.

Compañeros de armas
Cuando uno ha estado fuera de juego tanto tiempo, lo más probable es que haya perdido su vínculo con un círculo de amigos. Afrontar la soledad es más duro si no tienes amigos en los que apoyarte, pero aún lo es más recuperar una vida social. Es importante, por eso, conservar los amigos. De hecho forman parte de la individualidad de uno mismo. Pero también es posible que tus amigos y hermanos hayan seguido con su vida y ahora estén casados, sin mucho tiempo, ni capacidad, para guiarte en tu regreso al flirteo. Si tienes los arrestos necesarios para salir tú solo y eres autosuficiente para dar con nuevas oportunidades para conocer chicas por tu cuenta es que has dado un paso importante.

No obstante, tarde o temprano, necesitarás del apoyo de un amigo. Llama a tus antiguos amigos o simplemente súmate a un grupo de compañeros o conocidos con los que puedas congeniar. No esperes de ellos que te resuelvan gran cosa. No tendrán una futura pareja fabulosa preparada para presentártela… Y tampoco esperes que ellos tengan las claves de la seducción. Pero el sólo hecho de que puedas llamar a alguien con la excusa de ir a tomarte una copa para ‘ver qué se cuece’ o de que cuenten contigo, merecerá emprender una amistad. Te sorprenderá lo que unen las dificultades…

A pesar de todo, cuando uno se enfrenta al flirteo, se siente perdido y confuso. Un montón de cosas se te pasan por la cabeza y te generan inseguridad: ¿Estaré pasado de moda?, ¿A qué garitos puedo ir para ligar? ¿Tendré que comprarme ropa? Tranquilo, sólo hace falta ponerse un poco al día.

Mañana será un gran día
Si crees que con tu atuendo te has quedado desfasado, no es mala idea dejarte aconsejar si cuando salgas por ahí quieres resultar atractivo. Siempre eso sí que no te pongas algo que te haga sentir ridículo o disfrazado… No podrás renunciar a tu propio estilo. Y tampoco es mala idea que observes cómo se lo montan los demás cuando salen por ahí para pasar la noche.

Tal vez encuentres buenas fórmulas. Por supuesto, no debes descartar el flirteo en cualquier lugar, no debes limitarte a los sábados por la noche en un garito. De hecho este es uno de los sitios donde las personas están más a la defensiva… En el apartado de seducción encontrarás muchos consejos, así que no merece la pena profundizar en este aspecto. Antes que todo esto es importante que prepares el terreno siguiendo una serie de pautas que, tras una relación de años te ayudarán a ponerte de nuevo ‘en forma’.

1. Aprende a estar solo. La soledad es inevitable pero, lejos de ser una condena, puedes disfrutar de ella dándote caprichos y dedicando el tiempo a las cosas que te interesan con una libertad que hace mucho tiempo que no tenías. Mientras reflexionas y piensas en lo que te ha pasado, te irás reconstruyendo y estarás más preparado para enfrentarte al mundo. Se trata de reencontrarte contigo mismo, de recuperar tu propia individualidad. Si tienes una vida interior plena, serás más interesante para quien te conozca.

2. Recupera tus aficiones. Ahora que tienes más tiempo para ti, es el momento idóneo para volver a hacer esas cosas que te gustaba hacer. ¿Maquetas?, ¿pintar?, ¿la música? O mejor, haz cosas nuevas. También puedes intentar practicar un deporte. Te vendrá fenomenal si llevabas tiempo sin hacer ejercicio físico… y si te puedes poner en forma, mucho mejor. Recuerda: todo va en detrimento del crecimiento de tu EXPERIENCIA, vital para seducir.

3. Recupera a tus amigos. No te cortes si hace mucho tiempo que no llamas a una amistad. Si es una amistad de verdad, no le importará y estará encantado de recibirte y de que le acompañes de nuevo en sus ‘aventuras’. Los amigos son una red amplia, rara vez son un círculo cerrado y, hasta donde se extiende, ¿quién sabe si encontrarás ahí tu media naranja? Por otra parte, por tu propia condición estarás más dispuesto a forjar nuevas amistades. Permanece abierto a esta posibilidad. Y esta vez, si no lo hiciste antes, haz lo posible por conservarlos… Aunque estés casado, resérvales un pequeño espacio, el que puedas, pero no les dejes atrás. Si además cuentas con personas de cuyo criterio te fías… (un hermano o hermana, un amigo íntimo) habla con ellos y pídeles consejo o ayuda.

4. Activa el radar. Cuando estabas con la que fue tu pareja, todo parecía mucho más sencillo. Casi envidiabas a tus amigos, los solteros por lo fácil que tenían eso de ligar… Y ahora que estás sólo te parece una misión imposible. Bien, pues ni una cosa ni la otra. Es importante eso sí, estar siempre atento a cualquier oportunidad. Activar el radar para que, si una chica interesante, o simplemente atractiva, se cruza en tu camino no te pase desapercibida. Casi ningún sitio es inapropiado: un bar de copas, un viaje en tren, la calle…

5. Se disciplinado y échale valor. No te desanimes si las primeras veces que sales por ahí e intentas ligar te dan calabazas o te hacen desplantes. Nadie te va a regalar nada, por lo general, así que la persona con la que ligues será una conquista tuya, (aunque en el fondo sea ella quien te elija). Pero eres tú quien debes arriesgar, no puedes delegar esto en un amigo… Además, los rechazos forman parte de la realidad cotidiana a la que se tienen que enfrentar la mayoría de los chicos y chicas que quieren ligar. Sigue adelante y disfruta del juego mismo de la seducción, sin que importe mucho el resultado. Hay que ser constante, pero la recompensa, cuando llega, hace que merezca la pena cualquier esfuerzo anterior.

Tienes mucho que ofrecer, recuérdalo. Sabes dónde te mueves, sólo tienes que recordarlo un poco, así que ¡suerte!

Disfruta de tu nueva condición…
…un montón de personas desconocidas te están esperando ahí fuera.

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