De repente muestra más interés por salir con su gente antes que conmigo

De repente muestra más interés por salir con su gente antes que conmigo
Puntúa este post

Lleváis un tiempo juntos y, desde hace relativamente poco a tu pareja le ha dado por salir.

Ya llevabas un tiempo pensando que las cosas estaban algo estancadas. Habías dejado de hacer cosas por tu pareja, había algo de rutina en los días… no te preocupabas demasiado por algún día especial para los dos y, de vez en cuando, llegaban las caras largas.

Producto disponible en Amazon.es

De repente, y coincidiendo con algún punto de inflexión concreto, tu pareja ha empezado a sentirse con deseos de salir con sus amigos o amigas. De arreglarse más de lo habitual, de saltarse la peli de los sábados en casa… en fin, empieza a sustituir las viejas rutinas, por espectaculares novedades. Estas novedades son ropa nueva, gente nueva, locales nuevos en los que hay, por supuesto, otras personas nuevas.

Está claro que estás pasando a un segundo lugar.

loading...

Obviamente, lo primero que debes hacer es RECONOCER que ella es una persona, libre. Que tiene derechos, como cualquier otra persona. Y que si tu pareja ha elegido algo, tú debes RESPETARLO. Tras esto, te preocupa que esté saliendo demasiado. Quizás quieras taparte los ojos, no ver la realidad, pensar que ‘únicamente se está divirtiendo’ o lo de que ‘engañarte, no es su estilo’.

Es posible que te engañe con otra persona. O no. O está a punto de hacerlo. En cualquier caso, hay un problema inminente en toda esta situación. Tu pareja se muestra más desapegada y, OBVIAMENTE, algo quiere decir. Lo que ahora no puedes ponerte a hacer es reprocharle sus salidas nocturnas, ponerle hora, prohibirle que salga, ponerle caras largas o, sencillamente, callarte lo que piensas. Pregúntale si tiene algún problema con la relación y que si quiere hablar de algo en concreto.

Ése será un buen primer golpe de madurez.

Acto seguido, no te quedes en casa lamentándote de lo que está haciendo. No se trata de darle ‘de su propia medicina’, como te recomendaría alguien débil y rencoroso. Simplemente, sal a correr, apúntate a algún curso, sal con tus amigos a tomar unas cañas. Si tu pareja hace algo, hazlo tú también. Si siente seguridad pensando ‘se queda en casa’, quizás esa seguridad le desaparecería si tú también haces cosas. Es una manera de curarte tú en salud, en lugar de amargarte en casa y, por supuesto, hacerle ver que sin pareja tú sigues tu vida sin problemas.

Por supuesto, en el caso de agravarse la situación, que es algo que no deseas (el pasar fines de semana separados, yendo la relación a peor en lugar de a mejor), plantea lo que no te parece correcto o lo que no deseas. No pienses que la vuestra es una relación ‘moderna’, donde cada uno vive su vida y luego una parte con el otro, porque por muy progre y muy avanzado que suene, lo cierto es que tú no quieres una relación así.

Una vez tengas claro que tu vida es importante, que cubras tus espacios vacíos, y que el problema no es que simplemente necesitabais espacio, ya que tu pareja se muestra aún más esquiva y con menos de ganas de verte, entonces en ese momento debes plantear el seguir adelante o no con la relación.

Producto disponible en Amazon.es

Si sigues en silencio, saliendo de la misma forma, sin afrontar la situación como es debido, irás haciendo una bola entre tu malestar y las situaciones que vendrán a modo de píldoras, poco a poco, hasta que todo te sea insoportable.

Frena las cosas desde el primer momento, y no toleres nunca algo que consideras que no va con tu relación.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario