El Alcohol: Poderoso Aliado, Terrible Enemigo

El Alcohol: Poderoso Aliado, Terrible Enemigo
Puntúa este post

[b]¿Qué es el alcohol?[/b]
El alcohol es la droga más consumida en nuestro entorno sociocultural, de la que más se abusa y la que más problemas sociales y sanitarios causa (accidentes de tráfico y laborales, malos tratos, problemas de salud, alcoholismo, etc.).

Se trata de un poderoso depresor del sistema nervioso central que adormece progresivamente el funcionamiento de los centros cerebrales superiores, produciendo desinhibición conductual y emocional. No es un estimulante, como a veces se cree: la euforia inicial que provoca se debe a que su primera acción inhibidora se produce sobre los centros cerebrales responsables del autocontrol.

Producto disponible en Amazon.es

[b]¿Cómo nos afecta?[/b]
Bajo dos efectos: psicológicos y los fisiológicos.

Un poco de alcohol aumenta la frecuencia cardiaca, dilata los vasos sanguíneos, irrita el sistema gastrointestinal, estimula la secreción de jugos gástricos y la producción de orina.
Las dosis medias alteran el habla, el equilibrio, la visión y el oído. Se tiene una sensación de euforia y se pierde de la coordinación motora fina.
En dosis altas, los síntomas anteriores se agudizan y se alteran las facultades mentales y del juicio. Si el individuo continúa bebiendo puede ocurrir una pérdida del control motor en la que se requiere ayuda para poder moverse y hay una evidente confusión mental.

loading...

[b]Psicológicos[/b]
• Desinhibición
• Euforia
• Relajación
• Aumento de la sociabilidad
• Dificultades para hablar
• Dificultad para asociar ideas
• Descoordinación motora
• Perturbar la razón y el juicio
• Disminución de la agudeza visual y auditiva

[b]Fisiológicos[/b]
• Los efectos del alcohol dependen de la cantidad presente en la sangre (tasa de alcoholemia, medida en gramos por litro de sangre):
• 0.5 g/l: euforia, sobrevaloración de facultades y disminución de reflejos,
• 1 g/l: desinhibición y dificultades para hablar y coordinar movimientos
• 1.5 g/l: embriaguez, con pérdida del control de las facultades superiores
• 2 g/l: descoordinación del habla y de la marcha, y visión doble
• 3 g/l: estado de apatía y somnolencia
• 4 g/l: coma
• 5 g/l: muerte por parálisis de los centros respiratorio y vasomotor

El exceso de alcohol ocasiona el desgaste de las reservas de glicógeno en el hígado y los músculos. La falta de glicógeno disminuye los azúcares en la sangre y provoca una sensación de debilidad y agotamiento físico.
En los riñones el alcohol inhibe la función de la hormona vasopresina, lo que ocasiona que se elimine más agua de la que se ingiere, de ahí que cada 2 por 3 sintamos la necesidad de ir al servicio y la orina es un color blanquecino.

Contrariamente a lo que la mayoría de las personas creen, el alcohol no es un estimulante, sino un depresor del sistema nervioso central. Las personas que suelen atribuirle al alcohol un aumento en su capacidad mental verificable en su capacidad de hacer mejor ciertas cosas como hablar, bailar o crear, están equivocadas. Lo que ocurre en realidad es que bajo los efectos del alcohol, estas personas gozan de un lapso de desinhibición provocada por la depresión de mecanismos inhibitorios. Al disminuir la inhibición, los mecanismos de control momentáneamente ceden paso a la excitación.

El alcohol transforma a una persona: a una tranquila la transformará en una agresiva; a otra tímida, en alguien mas sociable, etc. Se trata de una constante polarización debido al efecto desinhibidor. Un efecto que, llevado al campo de las relaciones, puede convertirse en un potente aliado… pero un terrible enemigo.

Muchas veces nos hemos dicho: ‘si llevara un cubata de más, fijo que sería capaz de entrarle a esa chica de allí‘. La pregunta a esto es… ¿quién entra a esa chica? ¿El cubata O NOSOTROS? En ocasiones hemos pensado: ‘si no fuera por los cubatas no me sentiría tan deshinibida para hablar con los chicos’. Pero ¿quién tiene las habilidades sociales: el alcohol o UNA MISMA? Y esto es lo que la gente ignora de todo este asunto, que toda la creatividad reside en el interior de cada uno. La creatividad, descaro, arrogancia, ingenio, atractivo, arte de seducción… la lista de características sólo habla de lo mismo: ser la persona que deseamos ser.

Producto disponible en Amazon.es

Pero el alcohol, en su papel de aliado, nos da la seguridad y nos hace creer que somos capaces de hacer cosas. Nos da esa sensación de euforia que, al volver a la vida real, se transforma en los mayores bajones de la historia.

Al día siguiente, con la resaca, deberían evitarse las baratas soluciones farmacéuticas, beber agua constantemente y evitar ponerse al sol (noche de borrachera, mañana de playa, insolación segura). Además, tomar algo de fibra y un par de yogures BIO es más que aconsejable para restituir la flora que el alcohol consigue hacer añicos en cuestión de minutos.

El consumo de alcohol debería evitarse en las siguientes situaciones:

[b]Situación 1. Nuestra pareja acaba de dejarnos.[/b]
¿Qué ocurre cuando nos deja una persona? La semana se hace eterna y sólo se tiene ganas de salir a pasarlo bien. Los amigos ya han dispuesto un botellón para hacer ‘entrar en razón’ a la persona recién dejada: la vida no se acaba por un chico (o una chica). El caso es que toca salir a emborracharse. ‘Total, sólo es esta vez’, ‘esta noche no me la quita nadie’, ‘mañana será otro día’… Las excusas que le ponemos a la mente para beber alcohol pueden ser innumerables. Cuando se llevan las suficientes copas, a partir de 3 o 4, todo empieza a ser fantástico. Las amistades son las mejores del mundo. La música que antes no nos gustaba, suena de maravilla. Y las letras nos pegan por completo. Es la historia de nuestra vida, en una noche. Risas, abrazos, carcajadas, buenos momentos… Es la mejor borrachera de la historia. Y la ex pareja… ya no nos hace falta en nuestra vida.

Lo cierto es que al día siguiente no todo es tan maravilloso como en la noche anterior. La realidad sigue estando ahi y hay que hacerle frente, tarde o temprano.

[b]Situación 2. Nuestra ex pareja se encuentra cerca de donde estamos.[/b]
En muchas ocasiones, encontrarnos con la ex pareja nos hace beber. Estamos con los amigos y la depresión, el disgusto, la rabia, la impotencia que sentimos, nos hacen beber. Vamos a la barra una, dos, tres, seis veces. A ahogar las penas en alcohol. En parte se hace para perderle el miedo a su proximidad. Está cerca y no nos gusta la idea de encontrarnos con esa persona en el pub o donde nos encontremos. Queremos evadirnos. El alcohol lo consigue… pero con el mismo efecto que en la situación anterior.

[b]Consejo:[/b] En una situación tan incómoda, como puede ser encontrarnos con nuestra ex pareja cuando la ruptura está reciente, es conveniente enfriar nuestra cabeza, no calentárnosla. Debemos ser conscientes de que la persona que mina nuestra autoestima está presente. Por lo tanto, deberíamos evitar ensuciar la imagen de persona recuperada que queremos darnos a nosotros mismos y a los demás. Beber dos coca-colas será mejor que tres cubatas. Ni que decir tiene que una vez bebamos algo y charlemos podamos desaparecer de la escena si nos sentimos mal, será lo mejor. Beber para caldear pensamientos dará muchos problemas.

[b]Situación 3. Nos gusta una persona del local en el que estamos[/b]
El el caso de la seducción, cuando un chico encuentra a una chica que le gusta, se da la siguiente situación: vaya pedazo de mujer que tenemos en el punto de mira. Nos mira. La miramos. Está todo hecho… hay que entrarla. Dos copas más y le digo algo… Y, al final, hablando con ella percibe nuestro comportamiento raro. Demasiado altivo, hablando de cosas sin sentido, perdiendo la mirada en otras cosas, sin prestar atención a otras. Estando ebrio es imposible seguir una conversación. O aguantar la postura, mirándole a los ojos. Si bebes te será imposible ser la persona que queréis ser. Y, aunque pienses ‘esto me está saliendo de coña’ es casi seguro que ella ya se haya dado cuenta de que vas bebido. Lo peor es hablar con una mujer que sabe que vamos borrachos, nos siga la bola y, en el último momento, nos de una palmadita en la espalda y ahi se termine la historia.

[b]Consejo:[/b] Lo peor es que polaricemos nuestra actitud, gustemos a una chica… y le gustemos por ese perfil arrogante y artificial. Y, al quedar de nuevo con ella, se lleve un chasco ella… y nosotros nos frustremos por no haber gustado a esa chica por lo que éramos sino por lo que intentábamos ser. La naturalidad antes y después de la seducción es imprescindible.

[b]Situación 4. Tenemos el móvil en un bolsillo.[/b]
Borrachera mortal. Móvil en el bolsillo. Sacar el móvil cuando hay borrachera roza la estupidez y la horterada. Lo peor es haber tenido una ruptura reciente… y querer llamar a esa persona en mitad de la noche. O ponerle un mensaje tipo: ‘¿Qué tal? Hace mucho que no hablamos’. Ese tipo de estupideces que la otra persona, muy seguramente, lea estando en la cama, a las cinco de la madrugada, no van a tener ni por asomo el efecto que esperamos, estando de borrachera. Lo más probable, es que nuestra ex pareja piense en nosotros con lástima, con un ‘pobre… no se olvida de mi’. Es la reacción más lógica.

[b]Consejo:[/b] El móvil en el coche o en casa. No hace falta para meterse en un local. Total, dentro es imposible escuchar nada y apuntar un número bien puede ir en una servilleta (queda retro, pero funciona y es más divertido).

Consejos contra el alcohol
– Las copas, si hay que beberlas, que sólo sean un par de ellas.
– Que el alcohol sea bueno, no el garrafón que ponen en los locales. ¿No al botellón? No al garrafón sería una mejor ley.
– Cuando con dos-tres copas notes algún efecto y te rías por tonterías, deja de beber.
– Si entras a una chica, dile con sinceridad: ‘pues ya ves, que venimos de cenar y entre el vino y una copa que nos han invitado no veas cómo vamos todos’. Así tendrás excusa por si cometes alguna tontería y a ella le caerás simpático.
– Nada de coche, eso no tiene vuelta de hoja.
– Sáltate la posible relación sexual a las 7 de la mañana después de beber… Tendrás gatillazos y no habrá quien controle nada… echando a perder una noche que podrías haber controlado sin ir muy bebido.

Recuerda siempre que una persona sólo depende de si misma para alcanzar sus metas, y sobretodo en terrenos amorosos o de seducción. Mantener la seguridad y la autoestima es mucho más valiosos que hacer uso del alcohol para deshinibirnos.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario