El decálogo de empareja2.es

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Estas son las pautas básicas que hemos creado en empareja2, y por las cuales nos regimos. Habrá muchas más conclusiones, frases y consejos, pero siempre partirán de éstas.

Léelas, estúdialas, vuelve a ellas cada cierto tiempo… te aseguramos que teniéndolas en cuenta serán grandes compañeras para tus relaciones, tus trabajo y tu vida en general.

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1. Todo lo que tienes en tu vida, tanto lo bueno como lo malo, lo has atraído tú
La vida es un campo de energía donde todo está unido. Si creas pensamientos que tengan una determinada frecuencia, se unirán a situaciones que tengan la misma frecuencia. Esto es, todo lo que piensas acabará por materializarse. No importa que lo que pienses sea bueno o malo: piensa y lo atraerás. Si, por tanto, tras una relación fallida das con otra en la que hay más de lo mismo, quizás deberías empezar a concentrarte en lo que quieres, y no en lo no quieres. Asimismo, debes saber que cuando deseas algo bueno la vida te pondrá a prueba, y te tocará pasar malas rachas: es lógico y necesario. Recuerda: estés donde estés, estás en el sitio correcto, así que no pienses que lo que te sucede malo no te traerá un reporte positivo. Y cuidado con lo que piensas, porque se hace realidad.

2. Para hacerte grande no tienes que hacer pequeña a tu pareja
Es propio de las personas débiles el humillar, vejar, empequeñecer e intentar dominar a su pareja. Suele darse en hombres acomplejados, más preocupados de su ego constantemente herido que buscan el ser alguien, sentirse importantes… siempre y cuando tengan a una mujer bajo su pie. Si notas que tu actitud hacia tu pareja es de dominio, manipulación, chantaje, intolerancia e incluso agresividad, deberías saber que tu debilidad es la que te hace intentar estar por encima de ella y, probablemente, de todos los que te rodean.

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3. El comportamiento de una persona es el fiel reflejo de nuestra actitud hacia ella
Hay personas que para algunos son malas y para otros buenas. Para algunos nerviosas, y para otros tranquilas. La realidad es que las personas actuamos dependiendo de la persona que interactúa con nosotros. Si se portan mal con nosotros, raramente responderemos bien. Tanto en relaciones de pareja como en seducción, piensa que una persona se comporta dependiendo de cómo actúes con ella, así que… si sueles pensar habitualmente que todas las personas con las que das son ”raras”, ”malas” o no adecuadas, quizás seas tú quien tiene un problema.

4. Sólo las personas que se sienten inferiores a ti querrán ponerte por debajo de ellas
Nada hay más poderoso para reunir a un grupo de gente que enfrentarles a algo que está por encima de ellos y que les hace sentir inferiores. Por ello es más poderoso un grupo que va contra su antigua empresa, la cual despidió a dichas personas, al grupo de los que siguen trabajando en ella. La rabia, la impotencia y el sentimiento de inferioridad de las personas (despedidas en ese caso), les lleva a intentar derrocar ese poder. Buscan poner por debajo de ellas a esa entidad o persona, para así ser más que lo que les oprime y ser ”alguien”. Si notas que tú te comportas así, o que alguien intenta ponerse por encima de ti, se debe única y exclusivamente a la inferioridad.

5. Una actitud FINGIDA esconde una personalidad DÉBIL
Cuando una persona finge es porque no quiere mostrarse como es. Es decir, se pone una coraza por miedo a que le dañen. Una coraza de engaño y mentiras. Esto significa que una persona que va de algo que no es, es una persona débil. Recuerda que tu atractivo reside en tu EXPERIENCIA, no en tu falta de ella. Así pues, descúbrete a ti mismo: si en algún momento cuando, por ejemplo, intentas seducir a alguien, toda tu personalidad cambia y tienes que desarrollar técnicas, estrategias, comandos y otras poses falsas para ser atractivo, se debe, básicamente, a que te sientes débil e inseguro. No busques otra razón.

6. Una relación es para dar: no busques en alguien eso que te falta
Si estás sólo y estás deseando tener una pareja porque los días se te hacen difíciles, tienes dependencia afectiva. Es propio de la dependencia el necesitar a alguien para completar lo que a uno le falta. Sin embargo, las relaciones están para dar y, después, recibir. Piensa así porque, en el caso de necesitar a alguien es porque buscas que te dé lo que a ti te falta. Y si ese alguien tuviera carencias… ¿qué esperas obtener de ella? Si completas y fortaleces tu vida, y vives tranquilo sin pareja, la relación que tengas con la persona que llegue será de lo mejor que hayas vivido. Ten para dar, sin esperar recibir.

7. Si piensas que tu pareja te hace daño… deberías cuestionarte si tú eres débil
Se escucha por todos lados eso de ”las mujeres son unas zorras” o ”los hombres son unos cabrones”. Si esto fuera cierto, tanto ellos como ellas serían malas, algo estúpido ya que lo que hay no son hombres o mujeres, sino personas detestables. En segundo lugar, grábate esto a fuego: igual que un arbol que cae no suena si no hay alguien para escucharlo, nadie es malo si no hay una persona al lado soportando el daño que le hace. Es decir, si tanto en una amistad, una relación, o un matrimonio aguantas hasta el extremo, la culpa no es de la persona que te hace daño sino tuya por ser DÉBIL, permanecer a su lado y permitirle que su actitud continúe.

8. Dales una razón para que te admiren, no para que te lloren
Jamás mendigues amor. El amor, como los besos, no se pide: SE DA. Así que todo el victimismo y la autocompasión que tengas por ti y por tu vida, con frases del tipo ”con lo buena persona que soy, por qué me toca sufrir así”, deberías eliminarlas de tu vida cuanto antes. Nadie va a enamorarse de ti si vas llorando por las esquinas. Por el contrario, las personas se enamoran de una persona optimista, vital y luchadora. No vayas contando penas, ni dando razones para que lloren por ti, sino argumentos para que te admiren y quieran estar a tu lado.

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9. No conviertas en veneno un pensamiento que ayer fue amor, y mañana recuerdo
El odio puede convertirnos en la última persona que desearíamos conocer en esta vida. En el caso de sufrir una ruptura es habitual ese comportamiento irracional que nos lleva a maldecir a nuestra antigua pareja, deseando que le pase todo lo malo del mundo. Bien, detente. Toma ese pensamiento y piensa que esa persona ayer era un amor al que jamás hubieras dañado… y que mañana será un simple recuerdo. Deja, por tanto, de manipularlo tan negativamente. No hagas cosas de las que después puedas arrepentirte, y recuerda: el odio no sale en ninguna dirección sino que rebota dentro de uno mismo generando más daño, psicológico y físico, del que imaginas.

10. La consecuencia de evitar el dolor es NO MADURAR
Si tras una ruptura, y con el fin de evitar pasarlo mal, te dedicas a salir más noches que el camión de la basura, a emborracharte o incluso a drogarte… a echar miles de polvos, a no parar quieto en casa, a apuntarte a 70 actividades semanales… debes tener en cuenta que estarás llenando tus ojos y tus oídos de ruido y que, una vez pares, el dolor que tengas dentro seguirá sonando, incluso meses o años después. Debes, por tanto, asumir tu dolor. Y antes de capitalizar tus errores debes asumir que los has tenido, reconocer en ti las culpas, y no en otras personas. Al asimilar ese dolor que intentas tapar conseguirás que tu mente vaya cicatrizando. No pienses que haces mal, deja que el dolor traspase. Piensa que si no te sobrepones de forma natural lo que estarás haciendo será NO MADURAR. Piensa, asimismo, que gracias a esa crisis personal tienes una muy buena oportunidad para conseguirlo.

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