Errores de comunicación con ellos

Errores de comunicación con ellos
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Esperar que la comunicación verbal entre ellos y nosotras sea siempre fácil es algo poco realista. Hay parejas que tienen una buena y afectuosa relación, pero aún así, seguro que muchas de nosotras hemos sentido que nuestras parejas no nos comprendían cuando hemos querido su apoyo en terrenos afectivos, físicos, domésticos, etc.

Uno de los aspectos MÁS COMUNES de la comunicación verbal y que más afecta en las relaciones, y por ello nos centraremos en él en esta lectura, es el relativo AL MODO DE PEDIR ESE APOYO Y CÓMO HACERLO PARA MEJORAR LA MANERA DE RELACIONARNOS EN PAREJA.

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DAR Y NO RECIBIR EN LA MISMA MEDIDA
La intuición de la mayoría de las mujeres nos hace saber en muchas ocasiones las necesidades de los demás y normalmente DAMOS CUANTO PODEMOS; creyendo por ello que los hombres van a hacer lo mismo. Cuando las mujeres estamos enamoradas ofrecemos de modo instintivo NUESTRO APOYO a nuestra pareja, haciéndolo con complacencia y entusiasmo. Y la mayoría de nosotras suponemos que si un hombre nos quiere, nos ofrecerá su apoyo en cualquier SITUACIÓN de NUESTRO ENTORNO PERSONAL, LABORAL, DOMÉSTICO, ETC., sin que tengamos que pedírselo. Incluso en ocasiones llegamos a COMETER EL ERROR DE NO PEDIR adrede como prueba para ver si él realmente nos ama. Para ello creemos que ÉL DEBE PREVER NUESTRAS NECESIDADES AFECTIVAS y ofrecernos su apoyo sin pedírselo.
El problema es que normalmente ellos NO SE SIENTEN INSTINTIVAMENTE MOTIVADOS A OFRECER SU APOYO; ellos necesitan que se lo pidamos. Aquí ES DONDE LA COSA SE COMPLICA ya que si el modo en que ellos reciben a sus oídos el MENSAJE ES INADECUADO, ellos se inhiben, y si no se les pide, dan poco o ningún apoyo.

Al dar comienzo una relación si las mujeres no percibimos EL APOYO DE NUESTRO CHICO pensamos que hay que darles su tiempo y que también puede ser porque ÉL NO QUIERE INVOLUCRARSE DE LLENO en la relación y, si estamos interesadas, y en muchas ocasiones pensamos que también es mejor ir poco a poco, no nos supone ningún peso el continuar dando, en la confianza de que ES CUESTIÓN DE TIEMPO QUE ÉL NOS DÉ SUS APOYOS EN RECIPROCIDAD. Sin embargo, muchos de ellos suponen que están dando bastante, YA QUE su idea es que si ella no lo demanda, es que está dando ya lo suficiente.
Si bien es cierto y posible que, en algún momento, NOSOTRAS LLEGAMOS A SOLICITAR su APOYO pero lo hacemos a destiempo, cuando YA SENTIMOS QUE HEMOS DADO MÁS QUE ÉL, y entonces mostramos un halo de resentimiento en nuestra petición (“Si tengo que pedirlo, no vale”) que llevará a que ellos lo interpreten como una exigencia. Los hombres (al igual que muchas de nosotras) no responden bien a las exigencias y al resentimiento. Aún cuando ellos estén dispuestos a dar apoyo si sienten acritud y exigencia probablemente dirán que no.

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PERO ESTO TIENE SOLUCIÓN
Los expertos en psicología de pareja aconsejan tener en cuenta una serie de aspectos para que ellos perciban de forma efectiva nuestras peticiones, estas son: elegir el momento más apropiado, hacerlo sin exigencia, con brevedad, utilizar una exposición directa y tratar de elegir las palabras correctas.

MOMENTO MÁS APROPIADO
Evitaremos pedirles algo que intuyamos que están a punto de hacer en ese momento. Creerán que estamos diciéndoles lo que deben hacer. Tampoco hay que hacer peticiones con la idea de que ellos contesten de inmediato; menos aún si lo hacemos mientras están concentrados en algo aunque a nosotros nos parezca que es restarnos atención.

ACTITUD NO EXIGENTE
Una petición es eso PETICIÓN puede conllevar por tanto un no por respuesta, no es una obligación y por ende NO ES UNA EXIGENCIA. Si nuestra actitud es de exigencia o es recelosa por mucho cuidado que pongamos en la exposición la interpretación de ellos será de no valoración y les llevará a decir NO.

BREVEDAD
Hemos de evitar argumentar una retahíla de razones por las que deben ayudarnos o apoyarnos. Hemos de partir del supuesto de que no es preciso convencerles. Cuanto más larga sea la explicación, más se resistirán ellos. Las largas explicaciones en apoyo de nuestra petición les harán sentir nuestra desconfianza en que vayan a apoyarnos y dar lugar incluso a la sensación de sentirse agobiados y no libres para ofrecernos su apoyo.

EXPOSICIÓN DIRECTA y PALABRAS ADECUADAS
En la mayoría de nosotras hay una predisposición natural a pedir de modo indirecto; emplear frases indirectas está bien a veces, pero, cuando se emplean de modo frecuente, ellos se resistirán a prestar apoyo. Es posible que ni siquiera sepan el por qué de esa resistencia; pero en el modo en que ellos las perciben está la respuesta.
Para nosotras no hay gran diferencia, e incluso puede parecer a priori una tontería, pero está demostrado que para ellos hay una gran diferencia entre un ‘¿PODRÍAS/PUEDES?’ (las ‘P’) y un ‘¿QUERRÍAS/QUIERES?’ (las ‘Q’). ¿A que para nosotras puede incluso parecernos más afable la primera formulación?

Pues es una distinción importante a la hora de comunicarles nuestras peticiones. Ellos perciben normalmente las ‘P’ el ‘¿podrías?’, o ‘¿puedes?’ como peticiones de desconfianza, indirectas e incluso debilidad en las peticiones. Ellos pueden llegar a percibir resentimiento aún cuando no lo haya, y sienten como si no hubiera elección posible; nosotras sabemos que ellos pueden y es como si NO LES DIÉRAMOS LA OPCIÓN DE ELEGIR. Un ejemplo en la cotidianidad de una convivencia: ‘¿Podrías poner la mesa?’; obviamente ellos PUEDEN poner la mesa. La cuestión no está en si PUEDEN hacerlo, sino en si QUIEREN hacerlo.

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Sin embargo, cuando comunicamos nuestras peticiones empleando las ‘Q’, el ‘¿querrías?’ o ‘¿quieres?’ ellos sienten esa petición como directa, confiada y con opción de tomar la decisión de hacerlo o no.

Vamos a darle la vuelta, así apreciaremos claramente la diferencia que hay en que él diga: ‘No, NO PUEDO hacerlo’ y ‘No, NO QUIERO hacerlo’, El ‘NO QUIERO hacerlo’ es un rechazo/elección personal. Si dijera ‘NO PUEDO hacerlo’ no sería un reflejo que tuviera que ver con su pareja, sino simplemente la aseveración de que él NO PUEDE hacerlo.
Un ejemplo de la clara la diferencia entre las preguntas ‘Q’ o las ‘P’ y de la debilidad de las últimas (‘podrías/puedes’) en el enunciado de peticiones: os imagináis cómo sería una escena de petición de matrimonio si en lugar de un ‘¿quieres/querrías casarte conmigo?’ se pregunta ‘¿puedes/podrías casarte conmigo?’

LAS SUSCEPTIBILIDADES DE ELLOS
Por qué ELLOS SON TAN SUSCEPTIBLES al hecho de que se les pida apoyo. La razón más evidente es por su necesidad de sentirse aceptados; cualquier petición para que den más puede transmitirles el mensaje DE QUE NO SON ACEPTADOS TAL COMO SON. Del mismo modo que nosotras somos más susceptibles al hecho de que se nos escuche y sentirnos comprendidas cuando expresamos sentimientos, ellos son más susceptibles a que les aceptemos como son.
POR TANTO, si vamos aprendiendo el arte de solicitar apoyo, nuestras relaciones con ellos se verán poco a poco enriquecidas. Si comenzamos a practicar la manera de pedir correctamente, no sólo ayudaremos al hombre a sentirse aceptado y querido, sino que también NOS ASEGURAMOS DE RECIBIR EL AMOR QUE NECESITAMOS Y MERECEMOS.

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