Hola.
LLevo algún tiempito leyendolos secretamente y he aprendido mucho, mucho, mucho gracias a vosotros y espero aprender más. Sois unos genios y vuestros sermones son capaces de sacar una sonrisa en la cara hasta del ser más desdichado, de fortalecer la debilidad del más blando y hacerle de compañia al más solitario. Oh, amigos, si les puedo llamar así... (quien no conoce de amistades no sabe cual es la ocasión correcta para emplear el término) habeis llenado mi corazón de gracia eliminando la "s" maldita que se situaba entre la ahora preposición y la nueva palabra, gracias por vuestras leccionas diarias y por ayudarme a reconocer que son arenas movedizas sobre lo que estoy parado y empezar a hacer algo al respecto.



