La conexión invisible con el sexo opuesto: Energía y voluntad

La conexión invisible con el sexo opuesto: Energía y voluntad
Puntúa este post

Estamos conectados.

Todo el universo y su partes entre sí, en un maravilloso equilibrio entre átomos, regulados por las variaciones energéticas. Las últimas investigaciones científicas difuminan cada vez más la frontera entre materia y energía, descubriéndose nuevas partículas atómicas prácticamente sin masa que juegan un papel crucial en el entendimiento de nuestro entorno. Se desarrollan escáneres y máquinas cada vez más sofisticadas que pueden detectar la actividad cerebral en sus diferentes facetas. Los escáneres de última generación son capaces de detectar modificaciones en el pensamiento, al activarse determinadas partes de nuestro cerebro y emitir energía que es detectada y decodificada por el escáner. Está por tanto científicamente demostrado que el pensamiento, nuestra voluntad, genera una energía que puede ser detectada, lo cuál quiere decir que tiene el poder de modificar la energía del receptor, por lo tanto su materia. Seguramente no tardará en llegar un escáner capaz de medir el enamoramiento, o la rabia y agresividad, en función de la energía que emitimos, O incluso máquinas activadas por nuestro pensamiento, sin necesidad de activar una palanca, o pulsar un botón. (Fuente: M.I.T).

Producto disponible en Amazon.es

Sabemos que todos somos capaces de emitir cierto grado de energía (emisores), debido de múltiples factores (entre ellos nuestra propia voluntad), y que otros a nuestro alrededor (receptores) son capaces de detectarlo, consciente o inconscientemente. Vemos que un perro reacciona de muy diferente forma con distintas personas, mostrándose agresivo o dócil ante su presencia, o que nos encontramos irresistiblemente atraídos por determinadas personas independientemente de su sexo, mientras que en otras ocasiones nos sentirnos incómodos, violentos, ante la presencia de otra/s persona/s sin saber muy bien por qué.

En la naturaleza nos encontramos este un fenómeno similar en el átomo, con elementos positivos (Protones), negativos (electrones) y neutros (neutrones). Partículas de las que está formado todo el universo y nosotros mismos, que se atraen y se rechazan, debido a su naturaleza energética diferente. Con la teoría de la atracción, y partiendo del hecho de que somos materia –por tanto energía- podemos entender mucho mejor lo que ocurre cuando nos relacionamos con otros seres. Todos podemos sentir que “vibramos” en la misma onda con determinadas personas. Que nos sentimos irremisiblemente atraídos por alguien en concreto, que “activa” todas nuestras alarmas, que modifica nuestro estado energético, y nosotros el suyo. Se produce una atracción energética en la que interviene la voluntad de ambas personas. Imagina un par de imanes que orientan sus polos de tal modo que la atracción de polos comienza. E imagina que uno de los imanes tiene la voluntad para girar en un momento dado, provocando que los polos iguales coincidan y consigan la repulsión de los dos imanes. Extrapolando este ejemplo al complejo mundo de las relaciones interpersonales tenemos una primera aproximación de nuestra teoría. Pero vamos a analizar con detalle qué ocurre en diferentes situaciones.

loading...

¿Por qué no consigo a la persona por la que me siento atraído, si mi energía vital ha sido modificada por el/ella?

Existen dos formas básicas de atracción: Una de doble sentido, entre dos partes similares que mutuamente y por propia voluntad “vibran” con la misma energía, y otra de un sentido, basada en la atracción que ejerce una de las partes con gran potencial energético sobre otras más débiles o influenciables. Esto ocurre en todos los niveles del Universo, a nivel planetario (ley de atracción gravitatoria), social (colectivos humanos y sus líderes), geográfico (concentraciones urbanas y rurales), económico (distribución de la riqueza), microscópico (uniones moleculares), etc.

Así pues, que tu te sientas atraído por alguien concreto solo habla de tu voluntad de sentirte atraído por esa persona. Lo que has de preguntarte es si tu energía es suficientemente fuerte y compatible como para que la otra parte decida ser atraída por ti. Por lo que la única manera de lograr eso es trabajar en uno mismo, forjar una voluntad fuerte y un buen balance energético para ser capaz de “atraer voluntades”. Como se dice habitualmente, ¿qué prefieres ser, llama o polilla?

¿es cierto que los “polos opuestos” se atraen, siguiendo el símil energético?

En el campo de la electricidad y el magnetismo sin duda. Pero somos personas, no imanes, olvidémonos del refranero popular que en muchas ocasiones recoge simplismos inaceptables y erróneos. Estamos compuestos de millones de átomos en equilibrio, que configuran una voluntad propia, distinta de la de los demás. Y precisamente lo que nos diferencia de ser simples “cargas eléctricas con patas” es nuestra voluntad. La voluntad de ser polo positivo, negativo, o neutro a nuestro antojo y conveniencia.

Así pues, No existen “polos opuestos” que se atraigan, sino dos voluntades diferentes dispuestas a atraerse mutuamente. Tu puedes ser Borja-Mari o una Paris Hilton con mayúsculas y la otra persona un/a hippie de Formentera, que si la voluntad de ambas personas es la de atraerse debido a vuestra compatibilidad energética, sucederá sin duda. Porque no tenemos unas características inherentes a nosotros e inmutables como las de un imán inerte, sino más bien una voluntad capaz de adaptar la energía que desprendemos y con la que modificamos nuestro entorno en nuestro beneficio.

Producto disponible en Amazon.es

Noto que mi vida ha cambiado tras conocer a esa persona especial, estoy como en una nube.

Es un error muy frecuente dejarse embriagar por el aporte energético de otra persona, y perder la capacidad de gestionar la nuestra. En la naturaleza sólo existen uniones “energéticamente eficientes”. Los enlaces químicos que desprenden energía son espontáneos y mucho más comunes. Aquellos que absorben energía nunca son espontáneos, sino que requieren de una “fuerza externa” o aporte energético ajeno a las partes para que la unión se produzca. Y en el ámbito humano sólo perduran aquellas relaciones “energéticamente eficientes”, ya que no tendría sentido aportar continuamente una energía extra para que una unión “ineficiente” siga existiendo. Procura mantener tu voluntad y energía inicial para que la relación continúe siendo tan “eficiente” como al principio o más.

¿Por qué dos personas que vibraban con la misma energía dejan de hacerlo, aún no habiendo ningún problema serio?

Por esto precisamente que se explica más arriba. No es un problema tanto de compatibilidad energética –que siempre existirá- sino más bien de cómo tú has perdido energía y la voluntad que hizo que la otra persona decidiera sentirse atraída por ti. No olvides que todos decidimos cómo y cuándo cambiar nuestra “polaridad”, por lo que, ante una unión energéticamente ineficiente, una de las partes suele decidir hacerlo. Examina en qué has modificado tu voluntad inicial y fuerza para que la otra parte esté decidiendo ese cambio de polaridad.

Presiento que algo está cambiando, pero no le doy importancia, creo que son paranoias mías

No es ninguna tontería. La intuición es una herramienta básica que usan los seres vivos inferiores (también llamado instinto) y superiores para su supervivencia, y que en nuestra sociedad moderna ha sido relegada a un segundo plano por la tecnología. Es la capacidad de detectar las energías a nuestro alrededor y sus variaciones, antes de la toma de decisiones. Por lo tanto, no dudes que si “sientes” que algo ha cambiado, es porque lo ha hecho, no son suposiciones tuyas. La energía de la otra persona ha cambiado hacia ti, por mucho que trates de taparte los ojos con tus manos para no verlo. Las dudas respecto a una situación son simplemente las interferencias producidas por los mensajes contradictorios que recibes de tu razón y tu intuición. Tu intuición, si sabes interpretarla correctamente, suele tener razón en el 99% de los casos.

¿Por qué no consigo que mi ex vuelva, si toda mi energía está enfocada a ello?

Porque no estás entendiendo el principio fundamental de eficiencia energética. Cuando una ruptura se produce, sucede porque ES NECESARIO. La voluntad de una de las partes cambió debido a la ineficiencia energética de la relación. Nada sucede por casualidad. Imagina una habitación cerrada sin ventanas en la cuál instalamos un deshumidificador con salida de vapor al exterior. Al cabo de un mes, la habitación sigue como la dejamos. Imagina ahora que instalas un humidificador y bloqueas la ventilación. Al cabo de un mes las paredes están llenas de hongos y levaduras. La ecuación básica que obtenemos es:

Misma personas + diferentes situaciones = diferentes resultados.

Ante determinadas circunstancias, se producen las necesarias situaciones, incluida una ruptura. Imagina ahora que estás en una carretera de montaña con un carrito con ruedas. Si empujas el carro hacia la cima, este tenderá a caer de nuevo. Un nuevo empujón, y el carro sigue volviendo. Te revientas los brazos a dar empujones, pero el carro no llega a la cima, porque tiende a bajar hasta la falda de la montaña.

Pretender que una ex pareja vuelva y emplear energías en ello es exactamente igual que empujar el carrito del ejemplo. Es intentar que dos imanes con sus polos iguales alineados en modo “repulsión” permanezcan unidos. Intentas mantener una relación energéticamente ineficiente malgastando energía constantemente. En vano, por supuesto, porque la tendencia de esa relación es a desaparecer, como la del carrito a caer. Sin embargo, cuando la relación funcionaba, tenías la sensación de estar mirando con el carrito en dirección contraria: A poco que lo rozabas empezaba a rodar pendiente abajo sin esfuerzo ¿verdad?. Así que entendamos por ahora que una ruptura es necesaria y nunca es casualidad.

Entiendo que es necesaria esa ruptura, pero no consigo desaparecer de su vida

Se realista. Te niegas a desaparecer de su vida por “miedo a perderla”. Es curioso, ¿acaso existe el miedo en las uniones e intercambios de energía que se producen en la naturaleza?. ¿Te imaginas un río que detenga su curso por “miedo” a desembocar en el mar? ¿O a una gota de lluvia quedarse suspendida en el aire por “miedo” a estamparse contra el suelo?. Como en todo intercambio energético, todo lo que sucede, conviene, y es necesario. El “miedo a perder” sólo es fruto de nuestra debilidad y falta de seguridad en nuestra voluntad y energía. ¿Qué ocurriría si nos despojamos de esos miedos en una relación, que entendiésemos que lo que hemos perdido no es a una persona, sino más bien nuestra energía y voluntad, y que por eso mismo la otra persona decidió voluntariamente finalizar su vínculo con nosotros?. Entenderíamos dónde tendríamos que enfocar nuestras energías tras una ruptura. En nosotros al 100%, puesto que no hay energía que empleemos en ella capaz de “modificar” su voluntad. La persona que te intente vender lo contrario te está engañando. Y existen muchos vendedores de motos para desesperados dispuestos a pagar. Lo único que podemos hacer es trabajar en nosotros mismos, en nuestra energía y voluntad, para en el futuro evitar que una persona (bien sea ella, bien sea él, bien sea otra) cambie la polaridad debido a una ineficiencia energética provocada por nosotros.

¿Por qué debo desaparecer, si mi energía y voluntad me empuja a estar con la otra persona, a seguir presente en su vida, aunque sea como “amigo”?

Es otra de las situaciones que se entienden perfectamente con esta teoría. Imagina que calentamos una enorme sartén, de esas antiguas de hierro. Tarda bastante, pero al cabo de un tiempo la sartén está al rojo, modificado su estado por el aporte energético de ese intercambio sartén-fuego. Repentinamente, apagamos el fuego. Nos vamos 5 minutos a tomar una cerveza y volvemos. Si ahora se nos ocurre tocar la sartén, muy posiblemente nos abrasemos la mano. Es la llamada INERCIA ENERGETICA. Tras una ruptura, nosotros somos como la sartén, que ha estado expuesta al fuego y que aunque este haya cesado, mantenemos gran parte de la energía que esa relación sartén-fuego nos aportó. Sería el equivalente a la dependencia afectiva que arrastramos tras una ruptura. Pero ¿qué pasa si enciendo de nuevo el fuego aunque sea durante dos minutos?. Pues que la sartén recupera rápidamente toda su inercia energética causada por la llama. Con muy poco estamos alargando mucho el enfriamiento de la sartén, impidiendo que ésta vuelva a recuperar su estado inicial.

Llevado el ejemplo a una relación, tras una ruptura, tu energía y voluntad, antes personales e intransferibles, están ahora “modificadas” por la energía que te aportó la relación. No estás en tu estado “normal”, y piensas que “sigues conectado a esa persona”, crees que todavía sientes su energía, cuando en lo que en realidad sientes son los “residuos energéticos”, inercia calórica de la llama pasada. La realidad, en la abrumadora mayoría de casos, es que tal conexión desapareció, la llama cesó de calentar, por mucho que tu sientas todavía su calor, pero hasta que no recuperes tu estado normal serás incapaz de verlo. Por el mismo motivo, el querer ser su “amigo o amiga” es tan sólo producto de ese estado de confusión, de energía “modificada”, de la dependencia a la llama, de tus ganas de que continúe el aporte energético. Lo que choca frontalmente con lo que necesitas en este momento.

No olvides que el objetivo prioritario es volver a tomar el control de tu energía y voluntad cuanto antes, “enfriarte” para llegar a ese estado óptimo que logró “atraer” la voluntad de ella, de él, o de otras. Con lo que desaparecer totalmente es fundamental para lograr este objetivo.

¿Por qué sigo sintiendo que mi ex está presente en mi vida, aún cuando ha pasado el tiempo y no he tenido más contacto?

Si estás leyendo esto, muy probablemente te encuentras en la fase de inercia energética de la relación pasada, bien sea porque no ha transcurrido el tiempo suficiente de “enfriamiento” (variable entre 2-7 meses, según personas) bien sea porque tú te has “arrimado” esporádicamente a la llama, investigando su vida o bien con contactos buscados por ti, en cualquier caso alargando el tiempo de recuperación a tu estado normal. Te remito al párrafo anterior en este caso.

Pero supongamos que lo has hecho bien. Que has desaparecido a rajatabla, deshaciéndote correctamente de esa inercia energética de la relación pasada, vuelto a tu estado normal, aumentado tu fuerza más que antes si cabe, recuperado tu independencia como ser “energéticamente autónomo”. Si realmente estás en ese punto, en la inmensa mayoría de los casos se comprobará que, efectivamente, la conexión con esa persona no existe, porque su voluntad de seguir atraído o atraida por ti, -y tu por el o ella-, desapareció.

Sin embargo existe un porcentaje pequeño de casos en los que la voluntad de ambas personas de seguir atraídas el uno por el otro no ha cesado, a pesar de que la relación terminó por diversas circunstancias. Imagina los dos imanes ya mencionados que decidieron alinearse en modo “atracción” por voluntad propia. Ahora sitúa ambos imanes en habitaciones contiguas, separados por un muro. El ambiente en ambas habitaciones puede ser muy diferente, pero si tu sostienes uno de los imanes con la mano notarás cómo una “fuerza invisible” empuja el imán en dirección de la otra habitación. No importa las circunstancias que se produzcan en cada habitación ni el tiempo que transcurra, así como no importa la distancia a la que los imanes se encuentren, si estos MANTIENEN SU VOLUNTAD DE SEGUIR ATRAIDOS EL UNO POR EL OTRO. Así que, tanto si este puede ser tu caso, como si es tan sólo tu dependencia hacia ella… ¿de qué te preocupas, de qué tienes miedo?. Todo lo que ocurra tras una ruptura únicamente depende de la voluntad y la energía de ambos. Y tu primer paso es recuperar tu independencia energética, eliminar tus “zonas erróneas” o carencias de energía. Lo que ocurra en ambas habitaciones mientras los imanes están separados y el tiempo que transcurra es completamente irrelevante para los acontecimientos futuros. Elimina tus miedos a “perder” o “fracasar”, y sigue concentrado en tu vida como hasta ahora, que el tiempo te traerá las respuestas necesarias.

Afirmar que, mientras las voluntades de ambas personas coincidan, va a existir esa “conexión invisible”, es una hipótesis sin pruebas, ya que la ciencia no ha llegado tan lejos todavía para demostrarlo, pero desde luego esa teoría explica la existencia de personas que estuvieron separadas durante muchos años, sin contacto, y comenzaron una nueva relación cuando se eliminaron las circunstancias que los separaron. O aquellas situaciones en las que una persona “presiente” un cambio de energía de la persona a la que está conectada, como una madre-padre con su hijo o viceversa.

Entonces, ¿es posible volver con una ex?

Es imposible retomar una relación energéticamente ineficiente, al igual que es imposible revertir una reacción de combustión de un folio, pretendiendo transformar las cenizas en papel de nuevo. Pero sí es posible que dos personas energéticamente compatibles creen otra unión tras una ruptura.

En la naturaleza existen reacciones químicas reversibles cuando se generan las circunstancias adecuadas de presión y temperatura. En estos procesos no existen el miedo al fracaso, ni rencores, ni más condicionantes que las circunstancias energéticas adecuadas y el factor tiempo. En el caso de las personas, añadimos a la ecuación el factor “VOLUNTAD DE AMBAS PARTES” de seguir sintiéndose atraídos el uno por el otro de mantener un vínculo energético por encima de las circunstancias.

Lee de nuevo. La voluntad de AMBOS de seguir conectados, situación muy poco frecuente tras una ruptura, puesto que como mencioné arriba, lo normal es que la persona que decidió cambiar su polaridad, su voluntad, no vuelva a hacerlo en tu favor. Es más, sueles ser tú la persona que retira la voluntad de sentirte atraído por aquella persona cuanto, tras lograr recuperar tu normalidad energética, experimentes otras uniones mucho más “eficientes”.

Sé sincero respecto a qué estado te encuentras, usa tu intuición para saber leer la situación más allá de tu dependencia. Y deja al tiempo poner las cosas en su sitio, y a ti en tu estado normal. No es casualidad que un buen cocido tome mucho tiempo de cocción (de ahí su nombre) para su óptima elaboración. Ni que la fabricación de uno de los mejores pianos del mundo lleve un año, mientras otras marcas comerciales inferiores te lo pueden fabricar en 2 meses. Te darás cuenta de que, si sabes entender lo que te ocurre, y sacas provecho de ello, el tiempo es tu mejor aliado, y cuanto más tiempo transcurra, más preparado estarás para lo que está por venir.

Quizás en un futuro próximo dispongamos de un dispositivo personal que mida “in situ” las energías de las personas que nos rodean y la nuestra propia para iluminarnos en el difícil mundo de las relaciones. Pero mientras eso sucede, yo prefiero potenciar en mí mismo las dos herramientas que todo ser vivo, en especial el ser humano, llevamos “de serie”: La voluntad, para modificar la energía del entorno a nuestra conveniencia, y la intuición, para ser capaces de detectar la variaciones energéticas en nuestro entorno, y tomar mejores decisiones en la vida.

En definitiva “nosce te ipsum”, “conócete a ti mismo” para entender el mundo que nos rodea.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario