La venganza contra la ex pareja

La venganza contra la ex pareja
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’Me hicieron daño… y me duele muchísimo… así que, en cuanto pueda… pagará por lo que me hizo. Como sea y cuando sea, no me pongo fecha. Total, como alguien me dijo… la venganza se sirve como plato frío’.

Genial, ¿eh? Grandes palabras estas de ’la venganza como plato frío’. Los habrá que atribuyan magnificencia y grandilocuencia al dicho en cuestión. En realidad no se trata más que de un guión de una película, El Padrino, que parece fascinar a personas con poquísimo mundo y que necesitan un referente, poner un gurú en su vida. En esencia, El Padrino es una película que narra la maldad provocada por la ignorancia en el seno de una familia de criminales de la mafia italiana.

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Pues bien, éste es el argumento que muchas personas utilizan cuando acontece una separación. Se sienten traicionadas, heridas, maltratadas, humilladas, engañadas. Necesitan resarcirse de su dolor, necesitan que alguien pague, cuanto antes, todo el daño que les hicieron… Bueno, resumamos el daño: ruptura de la pareja, adiós a la rutina, alguna amistad en común se decanta más por ella/él que por nosotros, algún objeto se queda en su casa, alguna letra del piso o del coche falta por pagar. Hay que adaptarse a una nueva vida y a la idea de que esa persona ha elegido a otra persona. Quizás se equivoque, o quizás no, pero en este momento es su elección y debe respetarse.

Pero no. La persona dependiente, la persona que afectivamente se descontrola y desubica con esta separación, quiere una cabeza de turco. Piensa en agredir a la nueva pareja. Piensa en perseguir a su ex. Piensa en enviarle regalos. Piensa en escribirle cartas de perdón. En realidad, todo esto no hace más que alargar la obligación de adaptarse a un nuevo marco en su vida.

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Con el tiempo, la angustia de estas personas, sufridoras de un auténtico episodio traumático, se convierte en odio.

Algún forista llega a empareja2.es y nos dice que algún amigo, o algún conocido le ha aconsejado odiarla para así ir olvidándola poco a poco. Obviamente, esto es una pérdida de tiempo. De hecho, el odio es la parte inútil del amor y, lo que es peor, es una energía que no va a ningún sitio. Cuando odiamos, ¿qué hacemos? Pensar de forma negativa. Y, como todo pensamiento, se queda en uno mismo, y se materializa en más odio hacia uno mismo. Odiar, gritar, pensar que le ocurra algo gravísimo a esa chica/o para resarcirnos del daño, es algo que sólo tiene un efecto: el ataque a nosotros mismos. Un pensamiento que nace, crece, se reproduce y difícilmente muere dentro de la mente de cada persona, rebotando constantemente haciendo el peor daño posible.

’Pero… siento alivio al descargar mi ira, al sentir que lo odio profundamente, me ayuda a tener la rabia suficiente para evitar llorar’, dicen algunas.
Bueno, está claro que el hambre se quita de la misma manera comiendo un pollo a la plancha con verduras o un doble whopper con queso, pero habría que evaluar lo que hace más daño a la larga.

Sin duda, nadie dijo que el odio no funcione para calmar la tristeza. Pero eso no va a hacer que olvidemos el dolor de su recuerdo, pensamientos que al convertirse en odio se quedarán más agarrados a la mente, haciéndose un callo difícil de quitar con el paso de los días, las semanas y los meses.

Si los foristas siguen nuestros consejos, el odio no va más allá de una ira temporal, ésta se convierte en tristeza y, después, en olvido. Por desgracia, muchas personas se estancan en el odio y gastan todas sus energías en tener una posibilidad, remota, de hacer daño a esa mujer u hombre. El odio es una etapa que, en muchas ocasiones, es necesario vivir para asimilar la ruptura. Es un proceso natural, positivo para sacar todo el malestar que se siente, pero negativo si nos dejamos controlar por él. ’Con lo fuerte y lo inteligente que se le veía a X personaje hablando de la venganza a largo plazo en X película… yo también haré lo mismo’, se dicen. Ya está, ya tienen el plan, hay que ejecutarlo.

El problema es que la venganza es una acción premeditada que no tiene el efecto de saciedad que se busca. Al vengarse, simplemente queda una sensación de vacío y de tristeza, por haber hecho algo que realmente no deseábamos hacer. Insultamos, o herimos, o robamos, o agredimos a una persona por aquel ’daño’. Y esa persona sufre y… ¿qué conseguimos? Que tenga una excusa para habernos dejado. ’Era una persona violenta, pegó a su ex novia’, ’mis amigos sabían que era una persona rencorosa… pero después de rajarme las ruedas del coche me da la razón, no querría estar con alguien así’, ’insultó a toda mi familia, de forma verbal y escrita. Fue horrible todo lo que hizo mientras le duró el duelo’.

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Sí, ése es el único perfil que le dejamos claro a un/una ex cuando vivimos en el rencor, en el odio y en la venganza. Le dejamos claro que hicieron bien en habernos dejado. Les damos una razón.

En empareja2.es recomendamos, por supuesto, todo lo contrario. Que cada uno haga su vida, tras una ruptura, encontrar un nuevo trabajo, entrenar para correr una maratón, viajar en globo, cambiar de look, aprender a dibujar, hacer un viaje a Oriente, preparar unas oposiciones… hay miles de cosas por hacer. Y si, con el tiempo, la ex pareja ve en lo que nos hemos convertido, conseguiremos que vea que dejarnos fue la peor decisión de su vida. Se dará cuenta de lo que realmente guardábamos. No el rencor. Nada de odio. Nada de mala baba. Nada de ignorancia. Guardábamos un gran destino, guardábamos mucha fuerza.

Además… algo realmente importante en todo esto de ‘darle de su propia medicina’, como aconsejan erróneamente las personas DÉBILES, es que devolviendo la jugada, ya sea en el momento o a ‘toro pasao’, significa convertirse en la persona que hizo el daño. Es decir, alguien provoca un daño y esa persona que lo recibe, por devolvérsela, se CONVIERTE EN LA PERSONA QUE HIZO EL DAÑO. Es decir, odia profundamente a la mujer o el hombre que le puso los cuernos… y, por venganza, piensa: ‘pues yo te voy a hacer lo mismo’. A esa mujer o a otro chico. Y con el ‘todas/os son iguales’ o ‘nunca más me van a hacer daño’, esa persona deja que cale dentro de ella la ignorancia y la estupidez de otra persona que él o ella, en principio, rechazaba.

Sin entrar en referencias bíblicas ni religiones de ningún tipo, Jesús dijo: ‘si alguien te da una bofetada, pon la otra mejilla’. Esto significa que la violencia, no se apaga con violencia. El dolor, no se apaga provocando más dolor. El que una persona te grite, no se acalla gritándole tú más. Recibir un daño y tener la templanza, la serenidad y la madurez de aguantar el choque y demostrarle que no vas a seguir su camino, hacen que la persona dañina retroceda. Se le da una lección ejemplar de humanidad y de tener categoría.

Durante la historia de empareja2.es hemos recibido muchísimos casos de gente vengativa. Tuvimos uno muy curioso de un padre de familia, unos 42 años, padre de una niña pequeña. Reía enfermizo porque recibió un e-mail de una ex que tuvo de joven… Aún dolido por aquella separación, le contestó de forma violenta, sarcástica, riéndose de ella y haciéndole ver que su interés por saber de él era una forma patética de retomar el contacto. La mujer, por supuesto, se enfureció y acabó insultándole y olvidándole por completo. El rió, en el e-mail y en nuestro foro, diciendo que ’lo había conseguido’. Que finalmente había saldado la cuenta.

Nos quedamos atónitos ante semejante despropósito. Una persona que decía conocer a las mujeres, que decía ’saber manejarlas’. Dudamos muchísimo de su palabra y sus actos. Y comenzamos a dudar si la mujer con quien vivía era feliz. Y nos entristeció saber que sigue habiendo niños que crecen en el seno de familias encabezadas por personas débiles y vengativas como esta.

Otro usuario atribuía a la justicia divina que su ex novia hubiera engordado y estuviera con un hombre más feo que él. Esta es otra muestra de las ganas de resarcirse que se guardan si las heridas no han cicatrizado bien. También es un error de concepto de aquellos o aquellas que piensan que la venganza es justicia.

Recapacitemos; ¿qué tipo de vibración tiene una persona que no supera su ruptura y sigue odiando a su ex pareja, deseando vengarse de ella? Pues esa vibración es la que le conectará, SIN LUGAR A DUDAS, con una persona con el mismo nivel de mediocridad. No se trata ya de que te olvides la venganza por algún tipo de ley moral. Se trata de que mires por tu futuro y acabes con esa vibración que sólo te conectará a más problemas.

Nuestro mayor deseo es que comprendáis que nuestra fortaleza se consigue superando el rencor que subyace tras una situación que creemos injusta, no humillando o vengándonos de los demás.

Mucho menos de una persona a la que un día amamos.

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