¿Por qué lo paso mal los domingos?

¿Por qué lo paso mal los domingos?
Puntúa este post

Algo que muchas personas sufren es el bajón típico de los domingos. Esa sensación de soledad, de verlo todo negro, de tener que enfrentarse a una semana más oscura que la anterior, pese a que la anterior noche, por lo general habiéndolo pasado de fiesta, todo eran risas, buen rollo, amigos que salían de debajo de las piedras y promesas para siempre.

Es un momento en el que la polaridad, tal y como se habla en ¿Sabes por qué te han dejado? está haciendo su trabajo. Es la otra cara de una situación que debes superar, que se manifiesta en su totalidad como fruto de la EXPOSICIÓN de las debilidades. Es decir, cuando sufres un duelo y te dedicas a parchear todo eso negativo que sientes y te empeñas en sacar clavos con otros clavos y llenarte los oídos de ruido, sufres al día o a los días siguientes una recaída aún más fuerte que la que te había hecho salir de fiesta o buscar una pareja en cualquier rincón.

Producto disponible en Amazon.es

Es la misma sensación que cuando te acuestas con una persona sin sentir absolutamente nada, donde sólo buscabas algo de afecto travestido en sexo y, por supuesto, después del rato efímero y sin mucha transcendencia, te sobreviene ese vacío típico que te invita a salir huyendo a velocidad luz, en lugar de quedarte allí haciendo arrumacos a una persona que no va contigo en absoluto..

Los domingos, por tanto, ese día tan fatídico, gris y solitario, donde todo se apaga, el ritmo decrece, la sociedad se para y el dolor aumenta, no es más que una prueba de tu carácter, una exposición de tus sentimientos, un ‘vamos a ver cuáles son tus cartas’ que la Vida te envida para comprobar cuán fuerte eres y cómo vas a soportar sus golpes.

loading...

Un resbalón en tu salida del hoyo que te lleva dos o tres escalones más abajo, pero que salvarás inmediatamente PORQUE YA SABES DE QUÉ FORMA ESTÁN COLOCADOS Y HAS APRENDIDO A SUBIRLOS.

Los domingos son la dura prueba, pero nada más que un bache en el camino que debes aprender a sortear, a saltar sin detenerte, a seguir con el paso firme que te llevará a desarrollar tu mejor versión. Un domingo no es más que un día de la semana en el que experimentas el fuerte contraste con la alegría (que no felicidad) del día anterior.

Tómalo como un día de reflexión, algo que al día siguiente habrá dejado de ser doloroso, y sigue fuerte en cada paso.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario