Los demás son culpables de mis problemas

Los demás son culpables de mis problemas
Puntúa este post

Muchos tópicos, muchos problemas, muchos dilemas… y, en realidad, nada que merezca la pena.

Tienes una vida igual que el resto de personas: con padres que pasan de tus deseos, con un jefecillo mediocre que se lleva los honores pero que descarga ante ti cualquier culpa derivada de un trabajo que empiezas a hacer con desgana porque no es lo tuyo, con una limitación autoimpuesta del tipo ‘no me veo capaz de trabajar y estudiar a la vez’, con viejos conceptos del tipo ‘las mujeres son el enemigo y los pivonazos no están con tíos como yo’, y todos esos miedos a ‘fallar’ a las personas a las que tú crees que debes algo por haberte dado de comer y haberte dado ropa, cuando ellos también tuvieron gente que les ayudó y, ¡oh! ¡fíjate! ahora se gastan su dinero en un proyecto que no eres tú (y bien que hacen).

Producto disponible en Amazon.es

Para empezar, todos los problemas que tienes PARTEN DE TI. No son las mujeres el enemigo, tu jefe hace bien en desgastar su vida en una oficina de mierda explotando a energúmenos como tú que lo permiten, tus padres tienen ya una edad para no haber cumplido aún sus necesidades, y estaban tardando en ocuparse de sí mismos en lugar de ti y, por último y mas flagrante, TÚ TIENES LA CULPA DE PENSAR QUE NO VALES PARA TRABAJAR Y ESTUDIAR AL MISMO TIEMPO (joder, aún no sé cómo lo hice yo).

Deja de responsabilizar a todo lo que te rodea de lo que eres. Deja de pensar que tu ‘obesidad’, que no es tal, puede anular lo que tú eres. Deja de pensar que las mujeres que te rechazan (PORQUE TÚ MISMO TE RECHAZAS) tienen culpa de tu mala gestión afectiva. Deja de pensar que tu trabajo es lo que te mereces y es lo único para lo que estás preparado, y deja ya de gilipollear comprándote videojuegos en plan ‘capricho’, mientras tu verdadero sueño es hacer otro tipo de vida, y no malvivir con un trabajo indigno que te da un dinero que se te escapa insulsamente de las manos semana tras semana, mes tras mes, y en el que puedes derrochar un tiempo precioso en el que deberías existir siendo tú, y no un trozo de carne con ojos que malvive entre masculleos, videojuegos, miradas de reojo a ‘los pivonazos’ (las cuales, según tus quejas y lo que comentas en tu consulta, ‘son todas unas putas’)… Cagándote en tus padres por no ayudarte a ser lo que tanto tiempo te obligaron a ser, o pensar GILIPOLLECES del tipo que ‘cuando tengas un hijo te desvivirás por él y harás de tu vida un guiñapo con tal de que él lo tenga todo’. Efectivamente, es una gilipollez: una educación así provocará a una persona dependiente, poco resuelta, nada despierta, cero motivada, sin iniciativa. Si tú crees que debes hacer lo contrario a lo que han hecho tus padres contigo, porque así concebirás y crearás a una persona más feliz, deberías darte cuenta de que ESTÁS PROYECTANDO LO QUE EN REALIDAD QUERRÍAS TÚ HACER SI TÚ FUERAS TUS PADRES PARA SATISFACER TUS NECESIDADES, actitud que puede que no lleves a cabo con tus hijos, que no puedas desarrollar y que, si lo haces, probablemente tengas muchos más problemas que los que tú ahora tienes con tu familia.

loading...

Deja de PROYECTAR. Insisto, es importante: DEJA DE PROYECTAR YA. Deja de fanfarronear estúpida e improductivamente sobre lo que tú harías con tus hijos y HAZLO CONTIGO. Comienza a SEDUCIRTE A TI MISMO IGUAL QUE LO HARÍAS CON ESOS SUPUESTOS HIJOS. Comienza a darte la vida plena que tú quieres dar a otra persona (que, en realidad, eres tú mismo): viaja, estudia y trabaja. Hazlo ahora, para ti, no para un supuesto futuro. Si no lo haces ahora, contigo, que es la persona de la que más debes cuidar… ¿qué coño vas a hacer TÚ con no sé qué hijos?

No cuela.

Tú mismo dices que con 400 euros de mierda podrías vivir igual que con 800 y yo te digo que tienes razón. Yo también he sacrificado muchas cosas. He dejado trabajos de gran responsabilidad (y horario martirizante), para tener menos dinero pero más libertad, amplitud de miras y tiempo para expresar lo que yo soy. Yo no soy la tuerca de una oficina… y supongo que tú tampoco. Y, atención, una vez te has dado cuenta de ello DEBES RESPONSABILIZARTE DE ABANDONAR LO QUE NO DESEAS SER.

Te hablo de mí, sin tampoco sacar mucho ejemplo porque es tu historia la que importa no la mía, pero para que entiendas que jamás en empareja2 he recomendado a alguien que lleve a cabo algo que yo soy incapaz de hacer, algo que tristemente muchos sí hacen al dar consejos que ellos mismos son incapaces de aplicarse. Pero, insisto, yo sí lo he hecho: he tomado decisiones importantes y, en apariencia, arriesgadas y, ¿sabes qué? SOY FELIZ CON LO QUE HE DECIDIDO. Más allá del dinero o de la posición social, más allá de lo que consideramos ‘éxito’, más allá de los patrones heredados que, supuestamente, tengo que clonar… Más allá de todo eso he logrado ser lo que realmente soy y debía ser, y tú, al darte cuenta de lo que eres debes, como te he dicho, adquirir responsabilidad sobre tu vida y LLEVARLO A CABO.

Si tus jefes se frustran contigo, déjales que sigan sintiéndose infelices siendo una pieza del sistema.
Si tus padres se frustran contigo, recuérdales que tienes que hacer tu vida, no la que ellos desean.
Si tus amigos se frustran contigo, hazles ver que contigo sólo está la gente que respeta lo que eres.

Si, en definitiva, alguna persona que está proyectando su MIEDO sobre ti al no querer que hagas cosas que ellas mismas no harían, dales una palmada en la espalda y deséales suerte. La vida, en ese momento, sonreirá, y tú empezarás a dar pasos mucho más decididos, mejor definidos y más productivos. Todo encajará, todo tendrá sentido, el Universo entero te demostrará cuán acertado estabas al tomar el camino que sentías que debías tomar.

Producto disponible en Amazon.es

Mientras no lo hagas, el Universo sólo te dirá lo equivocado que estás. El malestar en el trabajo, el rechazo afectivo de otras personas, el desagrado que sientes al vivir donde vives, todo ello no es más que un mensaje del Universo que te dice ‘eh, chavalín, puedes estar por aquí todo el tiempo del mundo, pero lo único que vas a hacer es rebotar como una puta bola de pinball, y ya me encargaré yo de que cada golpe te haga más daño’.

De esto, tu conclusión y aprendizaje debe ser firme: si has descubierto lo que eres, debes responsabilizarte de que exista. Hasta que no lo hagas, seguirás sufriendo al chocar y chocar, cada vez de forma más insulsa, desesperada y sufriente, con caminos llenos de zarzas, rincones malolientes, personas mediocres y tiempos muertos que desdibujan tu papel en la vida.

Tú, como ves, eres el responsable. Tú eres el que debe EXPRESARTE y, por supuesto, ACTUAR.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario