No aguanto estar conmigo mismo

No aguanto estar conmigo mismo
Puntúa este post

El sentirte con un vacío que debes tapar, solaparlo con pensamientos, llenarlo con tiempos y horas perdidas, ser incapaz de aguantar eso que tú eres en realidad.

Te contaré la historia de mi amigo Bernardo, un conocidísimo fotógrafo español que sufrió una tremenda crisis a principios de los 90. Siendo jovencillo, comenzó a salir, a conocer gente, a distraerse, a tener relaciones… Empezó a invertir cada vez más tiempo en sus relaciones sociales, a ayudar a gente, a pasar horas con personas hablando, charlando de sus problemas… Y permitió que esa bola de nieve se hiciera cada vez más grande: Bernardo pasaba horas fuera de su casa, cada día, para estar con gente y arreglar sus problemas, sin importarle demasiado los suyos propios.

Producto disponible en Amazon.es

Y un buen día, cuando Bernardo volvía a su casa tras haber salido con un grupo de gente… Se sintió turbado, desorientado… Se sentó en un portal… y ahí se quedó, sin saber qué hacer, más de un día. Sin moverse, horas y horas, pensando ¿quién soy yo?

Eso le sumió en la más profunda crisis personal que jamás había vivido y de cuyo significado no era en absoluto consciente. Bernardo había caído en sus propios infiernos tras desgastarse, había apartado la atención de su propio Yo porque NO SE ACEPTABA. Se había convertido en NADA, en alguien pendiente y dependiente de los demás, en un Yo difuso y disperso que intentaba agradar a la gente a cambio de unas horas que le evitaran el contacto con su propio interior.

loading...

El psiquiatra trabajó con él un tiempo, pero no fue suficiente. Bernardo necesitaba encontrar y aceptar su Yo, y tardó muchos años en conseguirlo. Vinieron parejas, algunas conflictivas; llegaron los problemas, los contratiempos, las carencias económicas, y los amigos de quita y pon. Todo un movimiento energético que él mismo provocó para llegar a la conclusión de que la soledad era lo que realmente necesitaba. La soledad que le abriese los ojos a quién era, qué necesitaba y hacia dónde debía ir.

Y Bernardo se encontró. Y convirtió su Yo en su mejor marca registrada, en la más pura identidad, diferenciada de todo cuanto le rodeaba. Aceptó lo que era y no tuvo jamás que agradar a nadie para ser aceptado, algo que él mismo era incapaz de lograr. Al estar solo se fue conociendo, cada día un poco más, hasta lograr estrechar la mano consigo mismo, con su interior, y fortalecer esa ‘imagen de marca’ que, al cabo de los años, le otorgaron las mejores relaciones personales y profesionales.

Bernardo consiguió lo que deseaba porque se encontró y se aceptó a sí mismo.

Del mismo modo, todos podemos ir por este camino. No es fácil, no es corto, no es alegre, aunque sí puede ser motivador y esperanzador, ya que ‘hacer las paces’ con uno mismo permite tener una vida mucho más feliz, sin conflictos con ese alguien con quien uno pasa las 24 horas al día, los 365 días del año. Todo lo que venga, aparte, todo lo que hay ahí fuera, las personas, las cosas, las situaciones NO SON MÁS QUE HERRAMIENTAS QUE NOS PERMITEN PONER PALABRAS A TODO ESO QUE SENTIMOS. Pero no dejan de ser herramientas, no lo que tú eres realmente eres.

El mundo es una imagen de cómo es tu mente, pero las herramientas que encuentres en este mundo no eres tú. Tú no eres tu coche, tú no eres tu novio, tú no eres tu mujer, tú no eres tu carnet de socio del Barça, tú no eres tu tarde de café con las amigas, tú no eres, incluso, tu cuerpo. Lo que tú eres está dentro de ti, no ahí fuera. Pero, insisto, todo son herramientas que te permitirán conocerte mejor.

Por eso, apóyate en eso que vives, en eso que va llegando a tu vida, en esas personas que se cruzan contigo, para saber cómo eres, de dónde vienes y a dónde vas. Cuanto más mires dentro de ti aprovechando las cosas que vives, más entenderás el mundo que, a fin de cuentas, no es más que la proyección de ti mismo.

Producto disponible en Amazon.es

Tienes que ser paciente y fuerte con este gran objetivo, porque los resultados serán mejor de lo que esperas.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario