El NO y su importancia clave

El NO y su importancia clave
Puntúa este post

En esta lección vas a conocer un factor clave en toda conversación al conocer a una mujer. Se trata de la importancia de mantener una actitud positiva de la chica con la que trates. Evitar, por todos los medios, que responda NO a una proposición.

Muchas veces habrás charlado con una chica y, al terminar la noche, te habrás ido a casa pensando: ‘si todo iba bien… ¿por qué me rechazo?’

Producto disponible en Amazon.es

Bien, lo primero de todo es que todas las charlas que tengas con esa chica deben mantener un movimiento fluido. Es decir, no caigas en el error de preguntar, de indagar, de proponer antes de tiempo. Debes dejar que el curso natural de una relación te dé las respuestas a preguntas que ni siquiera debes plantear. O, al menos, debes hacerlo de un modo que no denote tu interés.

Sí­, estás en lo cierto… para ello vas a necesitar mucha, pero mucha paciencia. Pero las mujeres odian ser conquistadas con un propósito… que, en la mayorí­a de las ocasiones, suele ser llevarla a la cama. Las mujeres buscan ser conquistadas, seducidas. Quieren vivir un romance, una historia de amor… no completar un formulario y acostarse con el primero que la cosa a preguntas.

loading...

A partir de ahora, deberás suprimir de tu vocabulario el vocablo NO. Se trata de una palabra ya de por sí­ sola muy negativa. Transmite inseguridad y a nadie le gusta relacionarse con alguien inseguro. Y a una mujer mucho menos. Mira un ejemplo:

Tú: ¿No quieres tomar un café?
Ella: NO.

Si te has visto en esta situación, habrás comprobado que estas respuestas llegan casi antes de que ellas se paren a pensar en la proposición. Es una respuesta prácticamente precognitiva. ¿La razón? La naturaleza de la mujer es buscar seguridad para su futuro y el de su descendencia. La asociación más rápida a este ‘¿No…? Es de responder, obviamente, NO.

Por supuesto también hay que evitar las frases ‘encriptadas’, de una complicación que supere un entendimiento instantáneo. Debes ser claro y sincero con lo que propones, sin darle vueltas. Imagina esta frase que tiene más de una vuelta:

‘A lo mejor, mañana a las 7, ¿podrí­as salir conmigo?’

Hay demasiados factores negativos… Ese ‘a lo mejor’ demuestra inseguridad y le obliga a responder. Y eso es algo muy importante porque ellas NO quieren responder. Ellas quieren NO poder resistirse. O la chica está deseando salir contigo o esta frase no te funcionará jamás. Aunque… podrí­as utilizar esta otra:

Producto disponible en Amazon.es

Mañana… a las 7, vas a saber un secreto que quiero contarte.

Contundente e imparable. Ella ni se va a plantear en responder no. Realmente… lo desea saber y encaja en su patrón de sentirse seducida. En su patrón de ‘hay un misterio de por medio’. Porque, si bien el hombre toma el amor como un soporte para su estabilidad emocional y sexual, la mujer lo define como un juego. Y hablarle de un ‘secreto’ es algo que les emociona, les cautiva y les empuja a querer saber más.

Estudia cada una de estas frases con detenimiento… prueba a crear algunas parecidas… te servirá para ejercitar tu memoria y no utilizarlas cuando estés poniendo en práctica estos conocimientos:

1. ‘Quizás podamos entendernos y… bueno, quién sabe…’
Si analizas cada palabra por separado te darás cuenta del efecto negativo que conlleva. Ni que decir tiene que juntas tiene una consecuencia devastadora.

Quizás: Una palabra demasiado ambigua e incierta. Inseguridad 100%.

Podamos: Esta palabra deja en manos de ella el asunto, como si no se tuviese la suficiente firmeza para tomar una decisión por uno mismo.

Entendernos: Tristemente, el único que no ENTIENDE la situación es el que la dice, ya que la chica lo ha entendido perfectamente. Con esto se le dice a ella: ‘no te entiendo’. Y, por ende, ‘no sé conquistarte’.

2. ‘Eres una chica muy difí­cil’
Piensa que no hay una persona difí­cil por sí­ misma, sino que existe una tentativa mal llevada a cabo, una conquista mal trazada. Por muy difí­cil que sea una mujer, está deseosa de tener una relación y ser conquistada, como a la casi totalidad de las mujeres.

Quizás el mejor pensamiento para evitar estos comentarios es pensar lo siguiente antes de hablar. Un pensamiento positivo y lleno de orgullo serí­a: ‘¿si le digo esto no me estaré comportando de una manera demasiado fácil para esta chica?’ Recuerda que lo que ellas buscan es un juego, una imposibilidad, un objetivo que sea complicado de alcanzar. Si lo consiguen fácilmente… ¿a qué van a jugar? Quizás al juego de otro.

3. ‘Espero que estés sintiendo lo mismo que siento por ti’
Muy cercana a nuestras frases prohibidas (y casi ratificándose como una de ellas), posee connotaciones de gran inseguridad. La palabra ‘espero’ deberí­a estar penada por la Ley. Y aún más cuando lo que le sigue es algo relacionado con un sentimiento. Recuerda, los sentimientos no se piden, sino que se reciben. Pocas cosas hay tan tristes como un mendigo. Peor el caso de alguien que mendiga amor. Puesto que, a los ojos de una mujer, se amplifica el efecto de ‘muerto de hambre’.

4. ‘Nos vemos pasado mañana’
Evidentemente, si todo se trata de un juego concerniente a un misterio y llegas al final de la cita y le dices que su tirada de dados le lleva a la casilla roja… ¿qué interés tiene en mover su ficha para el próximo dí­a? No le pongas las cosas fáciles… no le digas cuándo os vais a ver. Serí­a mucho más apropiado decirle algo así­ como: ‘bueno… un dí­a de estos ya nos veremos’. La incertidumbre le superará. Y es posible que ella se adelante y te invite a quedar en un dí­a concreto. Por supuesto, no le confirmes nada. Deja que piense si ha hecho algo mal y si realmente os veréis un dí­a entre semana.

Aunque no forma parte de esta lección, los ‘No’ pueden componer mil frases que se convertirán en mil negativas. No formules nunca una petición. Y mucho menos con un ‘no’. Por ejemplo:

‘¿No me vas a dejar que te bese?’
‘¿No te apetecerí­a que nos quedáramos un rato en el parque?’
‘¿No ves que estoy intentando quedar contigo?’
‘¿No te parece que estoy haciendo más que otros chicos?’

Todas las fórmulas son erróneas. No deberí­an realizarse (sobre todo la del beso… ¡qué es eso de pedir un beso!) pero, aparte, el NO deberí­a suprimirse. Haz la prueba: intenta conocer a una chica, charla con ella un rato y, cuando esté interesante dile algo así­ como: ‘¿No vas tener un rato para los dos esta semana?’ Respuesta inmediata: NO (no puedo, tengo novio, tengo que estudiar, no salgo entre semana, he quedado con mis amigas, no me apetece en estos momentos, etc).

Sobre todo tampoco busques confirmar una cita por teléfono. Si crees que ella aceptarí­a una cita al proponérsela directamente (eso lo notas, es fácil sentir el interés de una mujer), no le digas algo así­ como: ‘si te parece te llamo y hablamos un dí­a de estos’. Si ella está interesada… cogerá el teléfono y probablemente acepte (aunque es muy seguro que posponga la cita, sólo por su naturaleza de alargar y dar misterio a una relación). Aunque, si no está aún demasiado interesada, probablemente coja el teléfono y te dé largas… A las mujeres hay que atacarlas cuando lo esperan. Si dejas que se enfrí­e el momento, quizás un martes o un miércoles no tenga el mismo interés que en aquel momento cuando todo le sonaba tan atractivo.

No digas ‘Te llamaré el martes para quedar’. Y, si lo dices, llámale el miércoles. Nunca zanjes la cita con ella, pero tampoco te vayas de vací­o. Siembra la semilla, riega y márchate.

Márchate antes de que diga NO.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario