Saber oriental

Saber oriental
Puntúa este post

Dejar que un gran caballo corra en libertad
En el amor, como en la vida, una persona que desee ser fuerte y llegar lejos debe correr en libertad, sin pedir favores a nadie, sin apoyarse en nadie cuando llegue un problema. Es propio de un ser débil apoyarse constantemente en la pareja que tiene al lado cuando algo le preocupa, haciéndole dependiente y débil con el paso del tiempo. Ser independiente nos permitirá tomar decisiones por nosotros mismos.

Puliendo de forma esmerada, se consigue un gran brillo

Producto disponible en Amazon.es

Es posible conseguir grandes cosas, llegando estas a nuestra vida de una forma fortuita. Si de verdad deseamos que todo lo que llegue a nuestra vida sea grande, elogiable y duradero, hay que esforzarse por cada ápice de aprendizaje, por cada segundo que invertimos en la vida. Podemos conseguir una gran pareja si presumimos de unos atributos especiales que no tenemos, pero con el tiempo nos descubrirá.

Tener una vida plena de amigos, trabajo, conocimientos y aptitudes hará que una gran persona venga sin necesidad de demostrarle proezas falsas.

loading...

Traspasar el umbral de la belleza sin ocasionarse daños

Por lo general, la genética del ser humano está diseñada para atender a las formas. Es decir, lo que entra por el ojo es más importante que lo que está detrás.

Así, muchas personas actúan embelesados por las formas, por la belleza, dejándose llevar por sus engaños. Esto tiene consecuencias fatales para una relación, ya que por el mero hecho de sentirse atraído por los ojos, la musculatura, la voz y otros atributos denodadamente masculinos, una persona puede cometer muchísimos errores e infravalorarse.

Este saber oriental habla de la necesidad e ir más allá de la belleza; aceptarla y disfrutarla, sin que ésta te provoque algún daño como disminuir tu autoestima o hacer que cambies en algún sentido.

Piensa, siempre, que por muy diva que sea una persona, no deja de ser una persona.

Abrir bien los ojos para agudizar la vista

Producto disponible en Amazon.es

Por lo general, sólo prestamos atención a los grandes detalles, a los grandes momentos, esperamos los más destacables eventos. Sin embargo, tanto en la seducción como en el amor no cuentan tanto los grandes momentos como los pequeños detalles, los que parecen que no significan nada pero todo, al estar entrelazado entre sí, pasa por algo. Y todo lo que poco a poco hagamos tendrá influencia para un gran momento. Deberemos procurar que cada acto realizado sea positivo y así obtendremos un momento positivo.

No mezclar el vino con la leche

Tu pareja es tu pareja, y ella debe comprender que lo es para ciertos ámbitos; quizás puedan conformar una gran parte de tu vida, pero no algunos donde ella no debería estar.

Por ejemplo, si cada cierto tiempo te reúnes con unos amigos para tomar unas cervezas, no debes llevar a tu chica, novia o rollo, por muy enamorado que estés de ella, a esa reunión. Ni mucho menos dejar de reunirte si tienes algún problema. Porque esto es muy común: la relación no va bien y prefieres perder el tiempo en que ella se muestre como antes, en lugar de hacer lo que solías hacer con tu gente. Y ése es el error más estrepitoso que puedas cometer y por el que una mujer que te está conociendo acaba dándose cuenta de que olvidas demasiado pronto lo que tú eras y con lo que te diviertes, dejándolo todo por ella.

Y esto es más un Nunca Hagas (ver sección ‘en pareja’) que nunca deberás cometer.

En definitiva, si mezclas cosas de tu vida con las cosas de ella, sin dejar ningún espacio para ti, empezarás a comprobar cómo ella o bien se empalaga y se distancia, o bien comienza a depender excesivamente de ti, creándoos una burbuja para aislaros del mundo que no es nada recomendable.

Mantén tu vida y ella se enamorará de ti más de lo que imaginas.

Atraer lo valioso utilizando algo sin valor

En multitud de ocasiones una persona utiliza palabras vacías para alentar a otros que, creyendo esas palabras como venidas de la experiencia, se esfuerzan por conseguir que a ellos también les ocurra.

Alentar a una persona a seducir a otra utilizando armas que él o ella no han sabido manejar, hará que esta otra lo consiga, dado que el aconsejado obtiene valor de aquello que no lo tiene. Por ello, es bueno alentar a otros, ya que éstos buscarán la manera correcta y sabia de hacerlo realidad.


No mostrar a la diestra lo que la zurda esconde

Nunca debe hablarse a una mujer que no conocemos de nuestro punto débil. Y aún sintiendo que no tenemos puntos débiles, no debe revelarse nuestra preparación ante la vida. Más vale ser algo hermético y tener siempre una respuesta a cualquier imprevisto, antes que encontrarnos en la situación en la que a una mujer le resultamos totalmente previsible.

Hacer feliz a cada uno

Muy en sintonía con la técnica 100, tu misión en una relación se basa en agradar todos y cada uno de los campos que rodean a la seducción y mantenimiento de una relación.

Y fíjate que la relación hace especial hincapié en ‘a cada uno’, ya que esto significa que debes mostrar una atención específica por separado, con el fin de agradar el entorno que rodea a esa persona que quieres seducir.

Esto no significa que gastes más tiempo del necesario en satisfacer sus necesidades. No hay que olvidar que una persona que sufre carencias puede sentirse plenamente enamorada, y le costará olvidar dicho amor. Pero otra cosa es el desarrollo de la relación en que este amor se desenvuelve, donde esa persona, si tiene carencias, las expondrá abiertamente, se mostrará a disgusto y provocará disputas constantes.

A empareja2.es suele llegar mucho usuario con historias del tipo ‘amores que matan, nunca mueren’, pero lo que procuramos aquí es un índice de calidad de vida igual o superior al que se tiene estando solo, en ningún caso echarse pareja y ver disminuido ese índice.

Por tanto, agradar cada apartado de la vida de una relación, como puede ser la familia, los amigos, un fin de semana fuera de vuestra ciudad, alguna comida entre semana, apuntarse juntos a alguna actividad o cualquier otro factor en común, te permitirán hacer feliz ‘a cada uno’. Y si cumples el mantener tu carácter, hobbies y tiempo libre para ti, sin dejarlo todo por ella y cuando ella lo desee, comprobarás que tu pareja no se cansará de ti.

Y si lo hace, y te deja, es probable que sea una persona que no merece tu amor.

Como conejillo astuto, buscarse tres escondites

Afrontar la soledad es uno de los pilares básicos en el conocimiento de ti mismo. De hecho, comprobarás que todos los problemas que tienes al estar solo, provienen de tu interior, de ningún otro sitio.

Por tanto, cuando te enfrentes a una relación que no acaba de arrancar, o una seducción que no lleva buen camino, o incluso una relación estable que empieza a dar visos de inestabilidad, debes buscar en ti mismo el soporte emocional que, ya desde un principio, no deberías buscar fuera de ti.

Por ello, buscas otros ‘escondites’ ajenos a nuevas relaciones, muy en sintonía con esa negación ante soluciones fast-food del tipo ‘un clavo saca a otro clavo’, mejorará el conocimiento de ti mism@ y, con el tiempo, tu propia autoestima.

Tu vida interior es demasiado rica y valiosa como para evaluarla dependiendo de si otra persona te acepta, o no. Los escondites, los ases en la manga, no están en otras relaciones, sino en procurarte actividades, estudios, viajes y aficiones que te competan a ti, y no en la dependencia de otras personas.

No robar sin reglas

No robar sin reglas hace alusión a tu enfrentamiento con los efectos que generan tus causas. Con el Karma.

Si generas un daño debes tener en cuenta por qué lo haces, a quién se lo provocas y qué es lo que te impulsa a hacerlo. Quizás te encuentres con la esclarecedora verdad: aquellas personas a las que condenes y, por tanto, desees dañar de alguna forma, no son más que actitudes de los demás que tú has condenado en ti. Y como no has sido capaz de perdonarte y sigues censurando eso en ti, acabas propiciándoselo a los demás.

Por ello, si generas un daño se deberá a la escasa aceptación de tu propia naturaleza, y esa censura te llevará a conectar con personas que poseen esa naturaleza y no la esconden, demostrándote lo que tú eres.

Si robas sin saber a qué reglas te expones, seguirás conectando con esas personas a las que condenas pero que son, en esencia, tú mismo.


Como zorro, tomar prestada la fuerza del tigre

La mayoría de las veces es complicado aprender solo, o estando en compañía de otros que son como nosotros. Seducir a una persona es muy difícil si los consejos y ejemplos provienen de personas sin experiencia. Sin embargo, debemos aprender a arrimarnos a la sombra de los poderosos para aprender más rápidamente y obtener lo que buscamos en poco tiempo.


No comerse como adoradora de dios a la cigarra, sin tener en cuenta a la oropéndola

Cuando se trata de seducir a una mujer que se halla en un grupo de amigas, y aprovechando que tú también estés en un grupo de amigos y ya se haya iniciado el contacto (no como ocurre en la técnica 92), debes pensar que ir a por la diva del grupo es el error más rotundo que puedes cometer. Sobre todo si hay chicas en el grupo que valen mucho la pena y con las que puedes entablar el primer contacto.

¿Qué ocurre si vas a por la chica más guapa? Que es probable que alguno de tus amigos también vaya a por ella. ¿Y qué ocurrirá? Que alguna de las ‘oropéndolas’, o sea, sus amigas más normalitas, se quedarán de pie, sin compañía. La diva se sentirá aún más diva al ser cortejada por dos o más hombres. Y las amigas, algo cansadas de lo de siempre, tirarán de la diva en cuanto haya ocasión. Es el llamado factor murciélago, no tanto por lo físico sino por la actitud de “hallarse colgada” de la persona que intentamos conquistar.

¿Se puede ligar estando presente el factor murciélago? Sí, procurando que todos hagan lo mismo y la diva se quede sola. De esta forma el grupo entero querrá seguir en compañía y la diva se interesará por el hombre más atractivo del grupo, iniciando ella el cortejo.

Ellas eligen, al fin y al cabo.
Deja que la cigarra venga a ti mientras hablas con la oropéndola. La diva querrá algo de reconocimiento y no entenderá por qué su compañera ha triunfado antes que ella.


Convertirse en la cresta de un gallo y en el rabo de un buey

En el refranero español se suele decir ‘qué es mejor… ¿ser cabeza de ratón o cola de león?’. Es decir, ser el primero en un sistema sencillo, o el último en un sistema muy complejo. Ser el presidente de Toldos Ramírez, o un administrativo de IBM.

En seducción oriental te decimos que seas ambos. Tanto la cresta del gallo, como el rabo de un buey. Ambos son un término medio en cuanto a eficacia, personalidad, carisma, afabilidad, cordialidad, sociabilidad, atracción, etc. Lo que no puedes hacer es ser una mísera cola de ratón o intentar tenerlo todo, hasta llegar a ser cabeza de león. Esto puede provocarte numerosas aflicciones o frustraciones, respectivamente.

Por ello, con una mujer busca una relación equilibrada, no intentes que ella sea perfecta, ni que tus atributos para con ella sean exacerbados. Relaja tu presencia, tú no debes ser perfecto, eres una persona. Ella te tiene que ver como tal. No tienes ni que apabullarla y ser más que ella, ni tampoco dejar que piense que eres la última mierda, que le ha tocado como premio de compensación.

Si te equilibras, pidiendo y dando en la justa medida, comprobarás que a ella la atraerás mucho más que si vas de lo que no eres, o te valoras menos de lo que realmente vales.


Transformarse de invitado en anfitrión

Igual que cuando eres invitado te sientes inferior al anfitrión, para triunfar en la invitación debes dar la vuelta a ese sentimiento, si deseas llevar el control de todas las situaciones de una relación, debes empezar por ser la persona que las inicia, en lugar de esperar a que sea la tra persona quien venga.

Cuantas más relaciones coseches a través de las seducciones, mayor será tu control. La vida puede darte oportunidades, pero serán pocas y no habrás luchado por ellas, sintiéndote invitado de situaciones en la que deberías ser anfitrión.


Mostrar las ciruelas para hacer olvidar la sed

Si has tenido un problema en tu relación y consideras que debes arreglarlo, no te limites a compensarlo de la forma habitual. Es decir, si habéis tenido un malentendido, pero ninguno de los dos tiene la culpa, y tú muestras tu carácter y firmeza sin rebajarte ni humillarte, procediendo a disculparte, quizás lo mejor sería que no le dijeras ‘hoy te invito a cenar’, sino que tengáis un encuentro más romántico.

Te volvemos a decir que no se trata de que ella esté presionando y, sin llevar ninguna razón, tú le quieras contentar con dinero. Nunca hagas eso. Nunca le hagas ver que ‘como no soy capaz de seducirte ni mantener tu amor, te compro esto tan caro para llamarte la atención’, porque lo único que conseguirás es mantenerla a tu lado por tu dinero y no por ti mismo.

Sé muy muy muy frío al pensar esto, ya que si estás metido en un problema con ella dada su distancia e indiferencia, querrás agarrarte a esta técnica para ‘arreglar las cosas’. No se trata de eso. Se trata de dulcificar un problema que hayas tenido con ella, no agasajarla para que venga a ti.

Y, como te decimos, lo mejor es que le invites a comer en un sitio con encanto, que no tiene por qué ser caro. O pasar un día en algún sitio original. El caso es mostrar las ciruelas para olvidar la sed. No apagarla con agua.

Y si evitas gastar mucho dinero, ganarás muchos más puntos.


Hundir el bote después de haber alcanzado la orilla

Una vez has conseguido seducir a tu pareja o has llevado a cabo una relación exitosa y agradable, deberás no mirar atrás utilizando la misma técnica con otra persona. Debes innovar y cambiar constantemente de técnica, hundiendo el barco que te llevó a tierra firme… ya que cada desembarco será distinto y necesitas adaptarte a cada uno. La clave es innovar.

De esta forma consigues dos cosas: crear historias distintas, que recordarás más vivamente y, sobre todo, aprender y tocar muchos puntos de la vida, ya que intentar recrear cosas que viviste con otra persona, posiblemente se encaminen al fracaso y un más que probable desajuste entre los dos.

Sacudirse el polvo de las vestiduras

No vivas del pasado. No arrastres viejas glorias, ni mucho menos viejas rencillas. No sufras por lo que creías que era malo, porque todo es Energía y sólo son tus opiniones sobre esa Energía que viviste la que le confiere un aspecto negativo.

Al final, si capitalizas lo vivido te encontrarás con que eres feliz, incluso con aquello que te hizo daño.

Nada negativo que vivas seguirá siendo negativo siempre. Un momento de inflexión, QUE DEPENDE DE CÓMO POLARICES TUS PENSAMIENTOS, provocará que empieces a sacudirte el polvo de tus vestiduras, dejando atrás lo que pensabas que era negativo y no fue más que un aprendizaje.

Renunciar a la silla de mano para salvar al rey

Muchas veces tendrás que renunciar a una pareja que te satisface, porque has conocido a otra que es aún más valiosa. Necesitarás dotarte de valor y rapidez a la hora de pensar… aunque habrá muchas veces no sepas bien si quieres desprenderte de lo menos valioso para conseguir lo más valioso.

Por supuesto, de lo más valioso todavía no conoces cuántos valores más vas a ganar. La decisión de vivir esa aventura es tu elección.


Entonar el coro

El triunfo de una seducción no se basa únicamente en lo que sienta esa chica por ti. Es posible que en un primer momento puedas gustarle. Pero a medida que avanza la relación, habrá más y más sociedad alrededor de tu chica. Su familia, sus amigos, sus compañeros de trabajo. Podrá estar ella muy enamorada de ti, pero si es lo suficientemente íntegra, tendrá sus amigos a los que no querrá perder por mucho amor que sienta por ti.

Y es que, si no le importa perder a su gente, de muy poco vale una persona así a tu lado: la dependencia afectiva no te beneficiará en absoluto.

Por ello, procura que ella respete a su gente, y respétalos tú a todos, entonando el coro para que haya armonía entre tu chica y el resto de personas de su alrededor. Sólo así conseguirás que ella se sienta mucho más cómoda en la relación, que no intente protegerte frente a los demás, y que se sienta orgullosa de tener su propia vida, alentada por un complemento emocional como el que tú le das.


Ganarse la confianza con heridas

Una vez has seducido a una mujer, y la relación ha tomado forma, podrás despertar su empatía y afecto si te sinceras con ella y le hablas de que una vez tuviste sus mismos problemas. Antes que realzar tus virtudes, ganarás mucho más si le haces ver que tienes un lado sensible y que ella puede apoyarse en ti sabiendo que pasaste por lo mismo y lo superaste.

Sin embargo, hablar constantemente a una mujer de lo mal que te fue, lo mala/s que era/n tu/s ex, únicamente denota lo poco superado que lo tienes y ella percibirá

Transformarse el tigre en cordero, y la carpa en tiburón

Es posible que tu personalidad sea más dócil que agresiva, o viceversa. Incluso es posible que suelas mostrar el lado más amable cuando comienza una relación.

Pero el amor no trata de eso.

Tal y como ocurre en una empresa, es necesario ‘apretar las tuercas’ de vez en cuando. Hacer un ‘fine tuning’ para ajustar ciertas cosas sobre las cuales creas estar perdiendo el control. Por ejemplo, si consideras que ella está imponiendo cosas de forma que no corresponde a tu visión de las cosas, deberás cambiar de carpa a tiburón, demostrando que defiendes lo que crees oportuno y que no se te puede avasallar como a cualquiera le plazca.

No se trata de agredir verbal ni mucho menos físicamente, sino hablar con rotundidad de lo que sientes y crees sobre la relación. Igualmente, si crees que has demostrado una presión o ausencia innecesarias durante los últimos días, flexibiliza y sé más dócil, igual que lo es un cordero respecto a un tigre.

Se trata de una forma de alternar tu actitud, que no tu personalidad, haciendo que tu carácter permanezca en todo momento y, en definitiva, siendo una persona correcta con ella pero lo suficientemente en posesión de la verdad como para que ella no pueda intentar herirte.


Cortar el pelo y no la coleta

Cuando comiences una relación, sé flexible, pero mantén tus hobbies, amigos y tiempo libre bien gestionados.

Es posible que el primer fin de semana que llevéis juntos te apetezca mucho quedar con ella, pero también es posible que tu mejor amigo te haya dicho de salir. Pensarás que si dejas de ver a tu chica ella se olvidará de ti, pero te equivocas por completo. Si en los primeros momentos dosificas tu presencia y te ocupas de ti mismo (no por el interés de engañarla o mostrarte artificial o demasiado racional al dividir tus apariciones), ella empezará a mostrar más y más interés hacia ti, hasta que seas completamente irresistible.

Por ello, ‘córtate un poco el pelo’, sé flexible y cambia ciertas cosas en tu vida, pero no te vuelques y cambies por completo todo lo que hacías antes, porque ella se cansará de ti y es probable que empiecen los problemas cuando la relación no ha hecho más que arrancar.

Dejar que los alimentos fermenten lentamente

Medita cada paso que des en la relación con una mujer: aquí no valen las precipitaciones, la forma de actuar inconsciente y arrebatada. Piensa detenidamente cada acción, porque ‘fermentando’ con paciencia todos los procesos obtendrás el mejor resultado.

Una de las fórmulas fast-food para las relaciones de pareja son la búsqueda de un ligue a través de un portal de Internet, las citas 7 por 7 (conocer 7 chicas, cada una de ellas en 7 minutos, fórmula promovida por un portal norteamericano) y otra serie de técnicas que hablan de lo estresados y ocupados que estamos, y el poco tiempo que tenemos para relacionarnos… y, por supuesto, lo mal que resolvemos esta necesidad de contacto.


Obligar al oso a buscar la miel que ha desaparecido

Durante los primeros días de una relación es imperiosamente necesario que te muestres firme y no asumas errores que no te corresponden. Si tu chica comete un error, no lo pases por alto ni hagas la vista gorda, ya que ella se acostumbrará a que aunque haga algo que no es prudente, ni necesario, ni oportuno, tú no te quejes.

No se trata de que te vueltas totalmente taxativo, prohibiendo hasta el mínimo movimiento, pero sí que deberías hacer ver a tu chica que eres de una forma y, aunque seas ligeramente flexible (como se habla en la técnica 99), si cambias por completo por una mujer ella lo percibirá y perderás tu atractivo.

Recuerda que es muy necesario que muestres enteramente tu personalidad, ya que si te adaptas a ella no serás más que su extensión, en lugar de ser autónomo en tus decisiones y actitudes. Si consigues regañar al oso cuando se come la miel, es decir, en el momento que realmente lo merezca, habrás ganado muchos puntos frente a ella, que verá que mantienes tu imagen y no te reblandeces por nadie.


Tirar de la cometa con el viento

Muchas veces, imbuido en un torbellino amoroso, empiezas a forzar la máquina… a hacer cosas por tu pareja, que acaban superándote. Cosas demasiado complicadas que deberían ser fáciles. La mejor forma de fluir con la Naturaleza es utilizar sus empujes normales, dejarte llevar por tu intuición y saber si las cosas que haces son demasiado forzadas y no deberías luchar contra viento y marea.

Y en el momento en que esto suceda… cuando la cometa no se mezca fácilmente con el viento… tendrás que dar un giro a tus planteamientos.


No convertir al lobo en pastor de ovejas

Los celos no sólo los siente el ser humano. Es una reacción instintiva, con marcado carácter sociocultural, que mantiene al ser humano proclive a cuidar de su cónyuge, con la única menta de procurarse su descendencia.

Así pues, en el arte de la seducción es conveniente que te mantengas tú en contacto con la mujer a la que deseas seducir, y no meter terceras personas. Ni amigas suyas, ni mucho menos algún amigo tuyo. ¿Por qué?

1. Porque necesitas espacio para que esa persona se halle contigo en conexión. Si dejas que otras personas se inmiscuyan, abrirás el campo de acción y se perderá toda intimidad. Esto no se trata de una amiga, sino de seducir a una mujer.

2. Porque, por lo general, si una chica gusta a un chico, gustará a otro chico. Y las mujeres, sobradamente inteligentes a nivel emocional cambiarán de chico con el que hablar si el que le interesa se muestra muy accesible, con el fin de atraerle más. Esto suele acabar en disputas, ya que el chico A se siente despreciado por la chica, y en lugar de culparla a ella de utilizar la estrategia de ‘soy simpática para todos, no solo para ti’, carga contra el chico B, su amigo, provocando una disputa entre ellos.

Si te gusta una chica, no enfoques a tus amigos a verla. Mantente en silencio, mira alguna que otra vez, establece contacto visual… y no permites ni que se convierta en un corrillo de amigos y amigas (eso más tarde), ni que un colega se adelante. Hay que actuar más y hablar menos. Y utilizar la técnica de romper la cáscara sin que medien otros pensamientos.


Llevar la peluca más bonita de todas

Por lo general, existe la máxima ‘el jardín del vecino siempre parece más verde’. Con las mujeres, esto se cumple en el 100 por cien de los casos: mujer que te gusta, mujer que te provoca el desearla y, por supuesto, una reacción no deseada: sentirte pequeño, convirtiéndote en su presa.

¿Cómo actuar ante una mujer que te gusta? Haciendo que la reacción sea la de crecerte aún más, siendo más grande y poderoso que eso tan maravilloso que ves. De ese modo, es la mujer la que se convierte en presa. Cuando notes que flojeas, pisa el acelerador y no bajes ese ritmo, siempre por encima. Da igual si ni tú mismo te lo crees. Muchas veces, las personas siguen a otra persona que también es insegura, pero con el paso del tiempo y la forma en que ha conseguido llevar sus relaciones, se ha vuelto fuerte y poderoso.

No dejar que el cocinero nos corte el traje

En un episodio de seducción, no debes dejar que la gente se entrometa en tu ataque. Nunca alguien a quien también le guste la chica en cuestión (aunque ellas eligen, de eso no nos cabe duda), pero ni mucho menos una persona que no sepa sobre mujeres, o una amiga de ella que resulta ser una ‘consejera espontánea’ con más fallos que aciertos.

Un cocinero debe cocinar, no hacer trajes. Y una amiga de la chica que te gusta, un colega sin mucha experiencia, o un familiar cercano que no sabe lo que sientes, no deben entrometerse en tu historia de seducción.

empareja2.es se ha creado para que te apoyes en personas que saben mucho de seducción y puedas contar a alguien eso que estás a punto de soltar en el momento menos indicado. Sí, es necesario contarlo y contrastar las opiniones, sobre todo porque cuando estás en el ajo, no te das cuenta ni de la mitad de las cosas. Te obnubila tu objetivo, y fallas.

Para ello, cuéntanos siempre que lo veas necesario y verás las cosas más claras, actuando más correctamente con ella y contigo… y muy probablemente, consiguiéndola.

No dejes que otras personas estropeen algo que es sólo tuyo.


Ruido en el este, ataque por el oeste

Desviar la atención hacia una persona es muy necesario, no como forma de generar incertidumbre, sino como forma de demostrar que se tiene una vida encauzada y completa. Si has empezado a verte con alguien, apenas sois conocidos, y esa persona no parece entusiasmada por verte, enfría tus sentimientos, porque no hay nada menos atractivo que una persona sin ninguna ocupación en la vida.

Lo que se trata no es de fingir ningún tipo de actitud sino de TENERLA REALMENTE: una actitud encargada de completar la propia vida, de llevar adelante un proyecto, unos estudios, un viaje, y demostrar de esa forma que conocer a una persona es algo secundario, ya que la primera persona que debe conocerse es la que existe en el Centro, en el interior de cada uno.

Cuando esto suceda, cuando la vida de una persona sea completa, su vibración será lo suficientemente poderosa como para atraer a una persona que vibre con la misma frecuencia, que posea las mismas virtudes, y lo más lógico es que ambos encontrarán en el otro a un ser atractivo de quien enamorarse realmente.


Apartar con mano ligera la oveja que pasa

Debeis estar muy atentos y atentas a la típica oportunidad en la que te encuentras frente a la persona que te gusta, estáis hablando, todo gira a vuestro alrededor, no hay nada que os moleste… en definitiva, tienes las de ganar. Si en ese momento no tienes mano rápida para apartar (y hacer que quede contigo) esa oveja que está pasando frente a ti, sólo conseguirás arrepentirte por el resto de tu vida y será algo que no recuperarás jamás. Reconoce la oportunidad y actúa, es tu única misión en ese momento.

Por supuesto, apartar la oveja significa sacarla del mercado. En un momento de total empatía y conexión, la mejor forma de hacerlo es un beso.


Construir un seto de madera y bambú

Es posible que te hayas preguntado, en numerosas ocasiones, qué falla en tus encuentros o en tus noches. Por qué no consigues ligar. Sales aseado, bien vestido, tienes una conversación agradable, gustas a las chicas que no quieres gustar…

¡Y las guapas se te resisten!

Bien, ¿por qué ocurre esto? Porque hay algo que estás pasando por alto. Y, seguramente, sea que no te estás observando lo suficiente. Pongamos que estás en un local, bien, es posible que hayas entrado como un elefante en una cacharrería. Te sientes demasiado atrapado por la luz, el ambiente, la música. Bebes copas, hablas con chicas… todas ven el perfil que llevas: demasiado necesitado. Demasiada charla, demasiado coqueteo. Un hombre que busca ligar y es rechazado como una bola de pinball, tiene todas las de perder ya que ninguna querrá nada con él.

Incluso un tío guapo, atractivo y con dinero, puede arruinar su imagen si bebe más de la cuenta y ‘babosea’ a otras mujeres, con el fin de llevarse una al huerto. Ciertos libros de seducción hablan de la necesidad de ensayar, con cuantas mujeres mejor. En empareja2.es hemos conseguido que hombres que antes no ligaban nada consigan mostrar un perfil de autosuficiencia, de salir a divertirse con amigos, de mostrar aprecio y simpatía por todas las mujeres, excepto por las que les gustan (sin volcarse con ninguna en concreto). Las mujeres buscan que un hombre se interese por ellas igual que lo hace con el resto. Y si no, comenzarán a intentarlo. Así que olvídate de que el asedio constante haga que se interesen por ti… Ninguna querrá ‘lo que a la otra le sobra’. ¿Captas el concepto?

Lo peor es que los errores te conduzcan al otro extremo, a agriar tu humor y pensar mal de ellas. Si, además, le dices a una chica que no quieres saber nada de ellas porque ‘todas son iguales’, sólo estarás mostrando tu debilidad.

En este punto, esta técnica te sirve para eso. Para evitar el error (sí, uno de los pocos errores que puedes evitar sólo con leerlo, en lugar de sufrirlo) tan común de buscar desesperadamente pareja, ensayar técnicas y mostrarse dependiente. Construirte un seto de madera y bambú significa aprovechar cosas no válidas para construir algo válido.

Errores de los demás en los que no debes caer para así mejorar tu imagen. Sé observador y comprueba lo que funciona y lo que no funciona.


Robar vigas y sustituir pilares por madera podrida

Si estás planificando la seducción de una persona espectacular… no se lo comuniques a nadie. Habla, sin embargo, de madera podrida donde debería haber pilares. Es decir, de que te es difícil conseguir a algún chico o chica que te guste y que llevas un paso algo torcido en el amor.

Y… mientras y sin que otros puedan interferir en tus planes, llevas a cabo lo que en tu interior más deseas.

Atraer al adversario hasta el tejado y luego retirar la escalera

No hay mejor defensa que conseguir que el enemigo ataque de forma frustrada. Ésa es la verdadera defensa.

El problema, virtud para muchos, es que este enemigo se sentirá frustrado y decepcionado, volviendo ‘a la carga’. Y aquí entra en juego esta técnica oriental: atraer a tu ‘víctima’ hacia el punto que deseas, para después negarle bruscamente lo que busca.

Imagina que llevas una noche hablando con una mujer… todo parece perfecto, ella está encantada, y crees que la situación es propicia para besaros. Bien, no lo hagas. Seguramente quieras aprovechar el momento y rematar la faena, pero muchas de esas situaciones no se concretan bien por el cansancio, el alcohol y el aturdimiento nocturno. Así, quizás empieces con un beso y busques ir a la cama (o donde os apetezca), pero puedes dar una peor impresión que la que darías en otro momento, con la situación mucho más propicia y donde no te sientas comprometido a hacerlo, sí o sí.

Además… ¿qué ocurre si la besas y buscas darle todo a esa chica que acabas de conocer? Que ella quizás encuentre satisfecha su necesidad de contacto, o piense que el juego se ha terminado.

Recuerda, el satisfecho da la espalda a la fuente.
Por tanto, atrae a una mujer hasta ti, habla con ella, hazle reír, entretenla, métete un poco con ella, déjale plantada en un par de ocasiones, que te busque… y cuando todo parezca que iba perfecto y ella se siente atraída, retírale la escalera y que se quede con ganas de ‘subir’ (nunca mejor dicho). Deja que idealice el momento de haber estado contigo. Si concreta el beso, quizás no vaya a más. Pero si no ocurre nada, es posible que piense ‘¿cómo besará este chico?’ y busque tener un contacto otro día.

Dile que tienes prisa, que no puedes quedarte, que te esperan. Y dale tu número de móvil apuntado en un papel. Es una buena ocasión para darlo y no pedirlo.

Seguro que te llamará.


Esperar bien descansado al enemigo cansado

Muchas personas esperan que sea la otra quien dé el primer paso porque así se curan en salud: sólo tienen que esperar a que él venga, exponga su acción y ellas muestren una reacción.

Y es una tarea fácil ya que eso significa que tienen el poder de la Elección.

Si eres tú quien consigue esto, posicionarte en este paradigma, el de ser que la otra persona quien dé el primer paso y no tú, sentirás que estás más en tu centro, que no te desestabilizas por otra persona nada más llega a tu vida, que tienes más poder sobre la relación, sea en un momento concreto de seducción o a largo plazo en una relación.

Un dicho de Casanova puede ilustrar bien este saber oriental: ‘sé la llama, no la polilla’. Es decir, sé tú quien atrae a otras personas, en lugar de perder tu centro e ir detrás de personas de forma constante.


Aprender del profesor y del calderero

En Oriente, un maestro suele sentarse al lado del calderero, rodeado de sus discípulos, que aprenden de sus historias.

Esta técnica habla del desarrollo de la paciencia en el aprendizaje de la seducción. Tal y como se hablaba de la lenta fermentación, deberás aprender, de forma gradual, de personas que sepan cómo abordar a mujeres, así como de tus fallos. Todos ellos serán los que realmente te conviertan en un gran seductor… Olvídate de no caer en errores sólo porque otra persona te los comente. Deberás sufrirlos tú. Debes ser tú quien abordar a una chica, aprender de su forma de ser, contrastarlo con la siguiente… y la siguiente, y la siguiente.

Los errores son pequeñas victorias, escalones que te llevan a un punto mejor. Si pierdes la oportunidad de estar con una chica espectacular, es que algo te ha enseñado para tener algo mejor en poco tiempo. Y piensa, sobre todo, que si te lamentas de no haber aprovechado una oportunidad que tenías a tiro, es de eso de lo que debes enorgullecerte, de estar en el juego y tener a una chica a tiro, cosa que otras personas consideran imposible.

Así que aprovecha los momentos de aprendizaje, mantente cerca del calderero… quizás sin lograr nada, día tras día, noche tras noche. Serán esos los pequeños ladrillos que construirán tu sabiduría como seductor, y no un libro, una charla u observar panfletos y panfletos.

Recuerda: nadie aprende a conducir leyendo un libro… si no quemando gasolina.


Aprovechar el silencio para hacer ruido

Despista a una mujer haciéndole creer que no vas a por ella. Ignórala, que piense que realmente no te interesa. Que ella cree ese escenario de silencio donde tú no tienes pensado atacar… y entonces hazlo. La sorpresa será mayor que si caldeas el ambiente y lo dejas preparado para llevar a cabo una acción.

Así, una técnica muy eficaz es, estando juntos en algún sitio, ella intente estar contigo, que le hagas caso… y tú sigas ignorándola… hasta que llega el momento en el que puedes decir algo como: ‘hoy te voy a decir algo que te va a gustar’.

Ése es el mayor ruido que se puede hacer, tras haber mantenido silencio


Conseguir la harina de forma barata

Hay muchos que consideran que la seducción es un arte. Y nosotros decimos que, como casi todo lo refinado, desde luego que lo es. Cumplir un protocolo, exponer brillantemente en público, o hacer un magní-fico swing, también es un arte, al estar desarrollado por un ser humano.

Las relaciones, aún con más fuerza, ya que hablan del intelecto y los sentimientos.

Por todo ello, sí, seducir es un arte. Y por todo ello, no deberías considerar seducción a cualquier cosa. Si, según esta técnica, la harina es el objetivo, la meta valiosa a conseguir, consíguela sin utilizar demasiados medios.

Por supuesto, ni qué decir tiene que recurrir a pagar prostitutas no entra dentro de ninguna dote de seducción. Y quien diga que tan difícil lo tiene porque las mujeres son ‘malas’ y mejor es gastar el dinero en putas, anda demasiado dolido y muestra su enorme debilidad.

Esta técnica se refiere a que no debes gastar demasiado dinero en conseguir a una mujer. Debes plantear una relación, ya sea un breve contacto, sexo de una noche o relación estable como cualquier otra relación en tu vida. Una mujer es una persona. Y si ella se empeña en aprovecharse del hombre que le intenta conquistar, esa mujer tiene un problema de valores en el que tú no debes entrar. Recuerda, tu conquista será más valiosa en tanto en cuanto tus medios sean los justos: no muestres un gran coche, ni una gran casa, ni el poder para hacer lo que quieras con dinero, ya que cualquier mujer que se sienta atraída por todo ese escenario estará escogiendo el dinero, no el hombre.
Podrás tener mujeres utilizando ese perfil (y si tienes medios, claro está), pero un verdadero seductor consigue a una mujer por sus propios medios, consiguiendo que ella acabe perdidamente enamorada de él… y no le abandone si éste pierde su dinero, ya que es algo secundario.

Aprende a que una mujer vea en ti un valor por ti mismo, no por lo que tienes.

Representar mucho teatro para desviar la atención

Si conoces tus defectos, no los airees delante de la mujer que te gusta. Es más, actúa como si todo fuera estupendo, ni tus defectos físicos ni los de tu vida existen y haz que ella piense en otras cosas, en lugar de en ese problema que le comentas. Recuerda, si le hablas de un defecto, le provocarás el efecto ‘punto negro sobre folio blanco’. Basta que todo sea perfecto, para que ella vea alguna tara y no aparte su vista de ella.

No hables de las cosas malas, sólo de las buenas. Así, ella se quedará con la impresión de todo te va bien en la vida y eso le atraerá y hará que te idealice.

Dejar abierta la red por un lado

Seducir significa conquistar. Pero eso no tiene nada que ver con el término ‘propiedad’. Una mujer que conquistas, es una mujer a la que atraes, pero con la que ‘contraes’ ningún tipo de acuerdo, ni sobre la que debes ejercer algún tipo de personalidad opresora para mantenerla a tu lado.

De hecho, si ése es tu objetivo, hablará de forma muy negativa por tu necesidad de control (¿acaso no controlas tu vida y quieres controlar la de otra persona para sentirte seguro?). Por ello, esta importante técnica te habla de abrir tu red una vez has apresado tu objetivo. Ha caído en tus manos pero hazle ver que puede marcharse cuando quiera, que no te importa que se escape.

Si una mujer se siente atraída y la apresas con demasiada firmeza, si intentas retenerla a toda costa, te encontrarás con que empieza a poner alguna excusa para quedar y, a muy corto plazo, tu relación se convertirá en ruptura. Sin embargo, prueba a quedar más con algún amigo si ella no te ha propuesto ningún plan. Deja que pasen los días sin mostrar demasiado interés. Pensarás que estás enfriando las cosas, pero lo que realmente estarás haciendo es consiguiendo que ella te idealice, hacerle ver que tiene las puertas abiertas a otra relación si lo desea. Y será eso, precisamente, lo que no querrá. Incluso querrá que la ‘apreses’ un poco más.

Libera la tensión desde el primer día y ella responderá muy positivamente.


No temer al fuego al igual que el oro

Debes ser humilde y tener muy claro que puedes caer derrotado en cualquier conquista. Si asumes que tienes una probabilidad de fracaso (sin pensar en que te vaya a suceder, por supuesto), saborearás más la victoria y no te hundirás tanto si no lo consigues. Y no debes temer el fracaso porque antes de hacer una buena tortilla hay que romper muchos huevos.


Comprobar por medio de una piedra la consistencia de la calzada

Pese a que la esperanza y las buenas intenciones son un factor determinante para comenzar un viaje de mil millas, es muy necesario que ese primer paso se dé con el conocimiento global de la relación que se desea comenzar.
Sabiendo qué tipo de ‘terreno’ se va a pisar, estaremos más seguros del tipo de relación y su desenlace.

Sin embargo, si al comienzo de la relación observas que una de las piedras falla, es probable que otras también lo hagan. Ignorar estos defectos con el fin de permanecer en la relación a toda costa, puede traer consecuencias negativas a medio/largo plazo.

Mejor abre los ojos y comprueba que la calzada es firme. Que puedes pisar con seguridad sobre ella y avanzar sin problemas.


Dar de beber al sediento

En empareja2.es siempre te hemos recomendado ser natural y hacer aquello que realmente te apetezca, siempre que eso no te dañe. Si, por ejemplo, quedar con ella te está haciendo sufrir al ver que ella no te corresponde en casi nada, le intentaremos dar la vuelta a la situación para que no dejes de verla, pero evites que ella pueda hacerte daño con su distancia y que, jugando lo mejor posible, consigas que ella empiece a sentir algo por ti.

Por ello, si en una relación te muestras desde un principio desconfiado y siguiendo un ‘manual de comportamiento’, puedes conseguir que la relación vaya a pique en la primera cita. Tienes que estar relajado, mostrándote como eres, contando las cosas de tu día a día y preguntándole a ella lo que realmente piensa de las cosas que habláis. Utilizar frases prefabricadas, gestos y consejos que a otras personas diferentes, en situaciones diferentes y frente a mujeres diferentes les ha funcionado, es una auténtica estupidez.

Puedes guiarte por un patrón y saber qué conversación no sacar a colación, o dónde llevar a una chica en la primera cita, pero jamás pensar que un manual lleno de frases puede ayudarte. Esto significa que si una mujer desea entablar contacto contigo, dáselo, y no porque en un manual (con claras referencias al miedo a quedar ‘por debajo de ella’) te dicta órdenes a seguir, tú te muestres frío y distante, arruinando la cita.

No te muestres excesivamente dadivoso, pero no vayas de inaccesible y seco todo el tiempo o conseguirás que esa mujer acabe cansándose del juego que tú creías, por consejos erróneos, ella estaba dispuesta a soportar.


Dejar tirar del arado al búfalo de agua

El camino de tu vida te encontrarás con personas que pensamos que no encajarán con tu forma de ver la vida. Pensarás que ‘siendo un búfalo de agua, será imposible que pueda arar la tierra’. Sin embargo, abrir las puertas a otras personas, en relaciones nuevas y vitalizantes, hará que otras personas que pensabas incapaces de llenar ciertos vacíos, sólo porque tus prejuicios las bloquearan, completen tu forma de vida, de principio a fin.

Una persona que consideras incapaz de dar otras perspectivas a tu vida, simplemente porque la bloqueas por su físico, su intelecto o su cultura, quizás sea mucho más importante para tu destino que aquella que parece estar específicamente diseñada, de pies a cabeza, para encajar contigo.


Despedirse en la meta de los compañeros de viaje

Cuando has alcanzado un logro en la vida y para ello te has valido de sabios consejos, de apoyarte en algún amigo… o de empareja2.es… Da las gracias en la meta. Despedirse en esta estrategia está íntimamente relacionado con el vínculo humano que supone el unirse para hablar. Y en esta unión se encuentran el agradecimiento y, de esta forma, poner de manifiesto que la ayuda prestada fue valiosa y, por supuesto, que funcionará para otros.

Puesto que ellos te ayudaron, haz tú lo propio y llega a otra meta en la que alguien se ‘despida’ de ti, agradeciéndote tu calor humano. Siembra tus conocimientos una vez hayas llegado a la meta.


Dormir bien con pocas almohadas

Llevar la iniciativa en una relación es algo muy necesario. Estas iniciativas son tomadas, bajo esta estrategia, como normativas. Formas de hacer las cosas. Y cada una de estas formas es considerada una almohada.

Pocas almohadas, hacen que la relación sea difícil, muchas almohadas, demasiado incómoda. Es necesario que haya un número equilibrado de almohadas, de pilares, de formas de hacer las cosas entre los dos.

Por ello, dormir bien con pocas almohadas es tu cometido en una relación que comienza. Es decir, no atosigar poniendo demasiadas almohadas en la relación: una para conocer a los padres, otra para compartir gastos, otra juntar a los amigos, otra qué hacer los domingos…

Si bien es necesario que la relación vaya apoyándose en almohadas paulatinamente, no atosigues con demasiadas al comienzo, o la relación entrará en una etapa de sopor de la que debes huir.

No cargues con más responsabilidades de las que debes a una mujer a la que acabas de conocer.


Reparar el tejado antes de que llueva

El I Ching, el famoso Libro del Cambio, se hace referencia a que el sabio siempre es consciente del peligro. Y el budismo habla, claramente, de la no-permanencia de las cosas. Traducido al castellano como ‘no hay bien ni mal que cien años dure’, éste saber oriental habla de la necesidad de que las personas sean precavidas en el arte de amar. Siempre es necesario polarizar antes de tiempo: si la relación tiene visos de convertirse en rutina, cambiar los sitios por donde salir o las horas de verse. Si una persona muestra frialdad y alejamiento porque pretende abandonar a su pareja, hay que ‘reparar el tejado antes de que llueva’, atajando el posible daño. ¿Cómo? Mostrando entereza y serenidad ante la posible ruptura.

Así los sentimientos negativos se mantienen serenos, sin exaltarse ni crecer junto a las adversidades.


Asentir por delante, rechazar por detrás

La seducción es un juego, pero esto no significa que juegues con la persona a la que acabas de conocer.

Evidentemente, en los primeros compases de una relación ni esa persona a la que deseas conquistar ni tú mism@ vais a estar plenamente conectados. Quizás, con el tiempo, ambos no podáis vivir el uno sin el otro (es decir, que os queráis mucho), pero ninguna de esas relaciones que con el tiempo van hacia delante comenzaron con una absoluta entrega ni con una exhaustiva declaración de intenciones.

Con esto queremos decir que si te gusta mucho esa persona, asientas en cuanto al hecho de que esa persona te gusta: muéstrate tal y como eres, acércate lo necesario, habla abiertamente con esa persona, pero no pongas sobre la mesa todos tus sentimientos. Incluso en el caso de que esa persona te guste mucho y se declare abruptamente, mantén una cierta distancia emocional, intentando que las cosas vayan a su ritmo y no atropelladamente, porque la otra persona debería dudar de cómo cambias la versión de tu vida al aparecer una persona, de la misma forma que tú dudas de cómo cambió esa persona cuando tú apareciste.

Ninguno de los dos debe ser una irrupción definitiva en la vida del otro, sino un complemento con el que ser un poco más feliz.

Por ello, el que te guste una persona no significa que muestres entrega y amor incondicional desde el primer día, pero tampoco significa que juegues a un tira y afloja para mermar su autoestima y, así ?que coma de la palma de tu mano”: todos los juegos emocionales se basan en tu debilidad, y cuando los juegas sólo estás demostrando que aún tienes miedo a que te hagan daño.

En resumen, asentir la nueva relación pero rechazar los desgastes es la mejor forma de empezar una relación. Saber que podéis ir hacia adelante sin efusivos momentos que liberen un montón de energía inútilmente, es la estrategia que debes seguir para que la relación cuaje como realmente esperas.

Nunca te vayas a los extremos.


Ofrecer la comida sólo al hambriento

Las buenas obras sólo tienen sentido cuando son necesarias, pues es inútil echar un cubo de agua en el océano: apenas se notará. Con el fin de que una relación se mantenga sana, no hay que ‘dar de comer’ a las partes de la relación que más abundan, sino a las que más escasean. Si el sexo va bien, es inútil fomentar encuentros sexuales.

Si la pareja viaja con frecuencia, pero fallan en las tareas domésticas, es necesario cultivar esa parte si no quiere encontrarse con un problema. Es necesario evaluar qué carencia sufre la relación, dónde se pasa hambre, para alimentar correctamente y evitar los problemas.


Esconder la daga tras una sonrisa

La sonrisa es uno de los más poderosos imanes en cualquier escenario de seducción.
Si pensabas que eran las miradas al estilo anuncios de perfume, estás equivocado.

Sonreír garantiza que una persona se sienta atraída y confiada. De hecho, en Oriente también se suele decir ‘si no sabes sonreír, no abras una tienda’. Las personas se muestran cercanas a la sonrisa y una mujer con mucha más razón.

Es posible que una actitud seria y fría también sea del interés de una mujer, pero si el ritmo no varía, una mujer acaba cansándose del mismo semblante y yéndose con un hombre con el que empatice, que le divierta y le agrade.

Nunca confundas seducción con seriedad. Los hombres que seducen no son hombres fríos y con caras agresivas. Comprobarás que hay mujeres más interesadas en un hombre agradable y divertido, en lugar de mujeres que rodeen a un hombre serio y de pocas palabras.

Además, recuerda que las mujeres son excepcionalmente inteligentes a nivel emocional. Y las personas solemos polarizar nuestras actitudes. Es decir, que las personas frías y agresivas, suelen ser precisamente las más accesibles y débiles, que se endurecen para evitar ser dañados. Por el contrario, las personas que más sonríen y que mejores personas parecen, son las que guardan, quizás no maldad, pero sí mucha picardía y astucia.
Esconder la daga tras la sonrisa es tu gran arma, porque una mujer sabrá siempre que tu seguridad está a buen recaudo si sonríes… en lugar de darle la espalda a la diversión.


Beneficiarse de la gracia del fuego

Es estrategia común crear un incendio y, mientras el pueblo está atareado apagándolo, robar en sus casas. En el arte del amor, ocurre algo similar: si una mujer a la que se pretende seducir utiliza alguna evasiva como ‘este fin de semana no podemos vernos, tengo una fiesta con amigas’, no debemos ser tan tercos de mirar en esa dirección, olvidando lo que realmente debemos cubrir: nuestro propio tiempo libre. Muchas mujeres prueban, inconscientemente, ante qué tipo de hombre se encuentran: si uno que hace su vida, protegiendo su casa, su tiempo y sus amigos, o se deja llevar por el fuego, por el miedo, por intentar apagarlo, alarmando a su gente y poniendo su vida en combatirlo.

Por tanto, nada mejor ante un fuego que mantener la calma y cuidar de uno mismo, para que ella vea que tenemos una fuerte personalidad.


Cazar a una oveja como un tigre

Cuando una persona se impone un objetivo, debe perseguirlo, concentrar sus esfuerzos en ello, tal y como hace un tigre cuando se encuentra con su presa. Nada le distrae, focaliza toda su atención y finaliza con éxito su captura.

Comportarse como un tigre, de forma aguerrida, valerosa, directa y nunca esquiva, abordando así a la mujer que se desea, sólo trae beneficios positivos. De hecho, una mujer despreciará mucho más a un posible amante que, a pesar de ser atractivo físicamente, no le aborda con decisión, que a alguien que sin ser de su gusto se dirige a ella de forma segura y firme, sabiendo éste que ella acabará junto a él al poco tiempo.


En una orquesta, tocar la flauta rota

Para seducir hay que ser especialmente atractivo. Y una persona atractiva no es una persona condicionada por su entorno, preocupada por sus problemas. Una persona atractiva es una persona segura de sí misma, que controla lo que le rodea.

Por ello, evita en la medida de lo posible que una mujer te descubra fallos en los primeros días de relación y, si lo hace, echa las culpas a problemas materiales. Por ejemplo, si ella te invita a quedar con unos amigos y llegas tarde no le digas ‘lo siento, soy muy impuntual’ sino la causa real que lo ha provocado. Si en algún momento dices ‘siempre me pasa lo mismo, soy muy despistado’, ella tomará la referencia para futuros problemas y lo utilizará en tu contra.

Una mujer que comienza a sopesar los puntos positivos y negativos de un hombre, tomará precisamente todo esto que él se haya atribuido para disculparse. Recuerda que en una relación que comienza estás vendiendo a otra persona un buen número de cosas valiosas, por lo que intenta que estén exentas de errores si no quieres que la persona que ‘compra’ rechace el producto antes de tiempo.


En caso de lluvia buscar el tejado, no el paraguas

¿Qué implica un gran poder? Una gran responsabilidad. ¿Qué ocurre cuando acumulas conocimientos y experiencias sobre seducción? Que verás surgir oportunidades en base a tus conocimientos, uno tras otro.
Ya conoces el dicho ‘el maestro aparece cuando el alumno está preparado’. Por ello, este saber oriental habla de saber lo justo de tu entorno, ya que un exceso de conocimiento sobre, por ejemplo, la persona a la que pretendes seducir, te traerá más

Exponerse a una relación y salir con un simple paraguas, ‘por si acaso’ es una débil defensa, para lo que realmente puede llover. Por ello, actúa desde el conocimiento interior, desde tu estabilidad emocional, desde tu ‘propio tejado’.

Tu robustez interna soportará e impedirá cualquier daño que pudiera causarte una nueva relación llena de incertidumbre


Ascender por medio de los labios

Es de sobra conocido que aquel que adula, escala rápidamente puestos en una jerarquía laboral.

En una seducción, adular es algo positivo, llegado el momento. En un principio, es necesario actúes de forma indiferente pero divertida, es decir, mostrándote simpático y accesible para todas las mujeres, excepto para la que te gusta. Una vez esta chica ha empezado a mostrar interés y a sentirse atraída por ese valor que no puede conseguir, adúlale con algo real, de forma que pueda percibir que lo dices realmente, algo puntual únicamente dirigido a ella.

Un ‘qué guapa eres’ es demasiado estándar, pero si le dices algo como ‘desde que te vi entrar antes del cocktail, no he podido dejar de mirarte en toda la noche…’ se dará cuenta de que sí, de que existe interés y atracción.

Vuelve a retirar el interés, para que perciba la dificultad de conseguirte y que no eres uno más de los muchos que únicamente buscan acabar con ella en la cama. Posteriormente, lánzale alguna broma metiéndote con ella, y después vuelve a ascender por medio de los labios, diciéndole alguna palabra bonita.

Confundirla tiene como único premio tu irresistible atractivo y crear una historia que recordaréis ambos durante mucho tiempo.


Dejar secar la ciruela en lugar del melocotón

En muchas ocasiones te encontrarás con dos claras ocasiones de seducción. Sin embargo, será tu inteligencia emocional la que deba ponerse en juego y saber si deberás dejar pasar una oportunidad, que no tiene ningún viso de avanzar, escogiendo el otro plato.

Es posible que en este periplo, donde se hallan emociones encontradas, te sea extremadamente complicado decidir si lo que debes dejar es a tu pareja atractiva de la que has sabido algo y después poco más (y tú lo interpretas como que ‘algo quiere pero hay que intentarlo’) o esa otra que también te gusta y es, por supuesto, un valor más seguro.

El paso inteligente en todo esto es saber que la chica que no ha aprovechado su oportunidad mientras tú has movido ficha, seguirá haciéndolo. Y es mejor madurar una ciruela, que con el tiempo se convertirá en un fruto agradable, en lugar de un melocotón que es una fruta jugosa y tierna en el momento presente, pero desagradable y seca con el paso del tiempo.

Da madurez a las cosas importantes.


Erigir un monumento a las prostitutas

No confundas el posible significado de esta estrategia. En Oriente también se denosta y degrada la figura de la prostituta. Por ello, tomemos la acción de la prostitución como algo inmoral y poco ético.

En este sentido, si una mujer que acabas de conocer ha escuchado algo de ti que no le ha gustado, no lo ocultes ni lo intentes hacer caer en el olvido. Magnifícalo, adórnalo con palabras, di lo interesante que fue esa experiencia que, si bien consideras que no vas a volver a realizar, sí que te enseñó mucho y que todo el mundo debería pasar por algo semejante.

De esta forma, alabando algo poco ético conseguirás la aprobación de las personas que escuchan tus palabras, en este caso una mujer, eliminando toda suspicacia al respecto y permitiendo que la relación fluya sin bloqueos, sin secretos inconfesables, ni permitiendo que mujer piense negativamente sobre ti. De esta forma, sincerándote, erigiendo un monumento a aquello que hiciste mal, demostrarás mucha madurez, el hecho quedará olvidado por ella y aumentará tu atractivo.


Dormir sobre un madero y comer lombrices

Antes de llegar a una relación sana, equilibrada y atractiva, es necesario pasar por la privación de todas estas deseadas características. De esta forma es posible valorar a una persona que merezca la pena y dar juego para hacer crecer una relación con ella.

Lo más habitual de un iniciado en el amor, es pensar que las primeras relaciones son las definitivas, que ha encontrado el amor de su vida y que aferrarse a aquello que ha conseguido es, sin duda, su obligación ante tan preciado regalo. Con el tiempo se dará cuenta que esa actitud de apego le causará daños emocionales, y tendrá que aprender muchas cosas sobre la incompatibilidad con unas y otras personas, sobre el fracaso no esperado, sobre el doloroso desamor.

Y, sólo así, conseguirá percibir toda la belleza de sus relaciones más avanzadas, valorando todo lo que antes creía que conseguía de forma fácil e instantánea.


Forjar un escudo

Ha pasado un tiempo desde que tuviste una relación. Y te sientes con ánimo de conocer a otras mujeres y seducirlas. Te apoyas en empareja2.es para conseguirlo, poco a poco te conoces más… estás en un buen momento.

Sin embargo, es posible que hayas pensado que debes ir ‘con pies de plomo’. Actuar con miedo, e incluso de forma vengativa, ya que ‘como te hicieron daño, tú estás dispuesto a hacerlo también’. Sintiéndolo mucho, estás tremendamente equivocado. Actuar de esa forma, pensando que debes protegerte de una mujer para no volver a pasar lo mismo, olvidas dos cosas muy importantes:

1º: Que cualquier daño que venga a partir de ahora, tras haber pasado ya por el mismo camino, no tendrá la misma intensidad
2º: Que la relación marche bien y uno de los dos decida cortar, supone que esa persona tiene un problema. Sobre todo si miente y justifica que ‘no sabe lo que quiere’ o que ‘está rara’.

Así pues, si haces las cosas tal y como te apetece, llenas tu vida por completo y, como daño colateral, también llenas la vida de ella, no debe preocuparte nada ya que estás cubierto. Ése es tu escudo, el escudo de la seguridad en ti mismo, el escudo de saber que aunque se rompa la relación no sufrirás como antes y significa que estás en un camino hacia algo mejor. Es un escudo forjado por varias relaciones, que actúa de forma totalmente pasiva. Lo has creado y lo llevas puesto, nada te va a pasar (si es que pasarte algo significa que tengas más tiempo libre, oportunidades de conocer nuevos amigos, abierto a otras relaciones, etc.).
Por tanto, a la hora de seducir no actúes a la defensiva, no vayas de malo si ese no es tu perfil, no te metas con una mujer si no es con humor, actúa de forma agradable y simpática para atraer a una mujer, que vea que no hay un muro defensivo que te aísla de empezar una nueva relación.

Confía en el escudo que has forjado con varias relaciones, éxitos y fracasos, o que te encuentras forjando actualmente. Él te protegerá de cualquier daño, sin que tú debas hacerlo ni cambiar tu personalidad por ello.


Expirar lo antiguo, inspirar lo nuevo

En las relaciones, deberás valorar siempre la novedad eliminando los malos y buenos hábitos: la rutina no conduce a nada, en ningún ámbito de la vida. Por supuesto, en una relación mucho menos.
Las personas detestan inconscientemente los esquemas, pese a que conscientemente se sientan atraídas por la seguridad que brindan. Sin embargo, a la larga únicamente habrán cosechado escenas que conducen a los mismos caminos: el tedio, el aburrimiento y los enfrentamientos.

Asimismo, si has pasado por varias relaciones más o menos similares, en las que has actuado de la misma forma una y otra vez, recuerda que cada relación es un mundo y deberás recordar cada una de ellas como tal. Es decir, debes olvidar el repetir con una nueva pareja lo que hiciste con la anterior. Deberás seducir a una persona con otras armas totalmente distintas a las ya utilizadas. De esta forma, crearás nuevos vínculos en tu mente hacia una mejor inteligencia emocional, hacia una forma mucho más inteligente de resolver tus encuentros.

Cuantos más caminos experimentes, más difícil será perderte en los momentos difíciles.


Ajustar el sombrero al dedo

La flexibilidad es en cualquier seducción algo realmente importante. Sobre todo si deseas que la relación siga adelante, ya sea para una noche de pasión o para ir consolidando, poco a poco, una pareja.

¿Por qué flexibilidad? Porque a nadie le gusta que le exijan o le intenten cambiar su apariencia o su forma de ser. Y por muy seguro que estés de ti mismo, no debes caer en el egocentrismo, pensando que los demás deben rendirte pleitesía. Nunca pienses que por ser otra persona menos agraciada que tú, o tener una posición laboral inferior, no pueda hacerte feliz.

¿Cuándo ocurrirá esto? Cuando surja una relación entre dos personas totalmente diferentes. Polos opuestos se atraen. Entonces… ¿por qué no probar a que la relación siga? ¿Por una forma de hablar? ¿Una forma de vestir? ¿Un número en la cuenta corriente? ¿Un gusto televisivo concreto?

No busques nunca una persona idéntica a ti y procura adaptarte y flexibilizarte a las parejas que estén por llegar, ya que debes pensar que la mayoría llega a ti porque tú lo has pedido, de una u otra forma. Así que ya sea una experiencia agradable o desagradable en tu vida, piensa que son importantes en tu vida, y rechazarlas y no ajustarte a ellas, no te dará tanto conocimiento sobre ti mismo y tus capacidades con el sexo contrario.


Huir cuando sea necesario

Hay relaciones con demasiadas trabas, obstáculos, cicatrices y obstrucciones que impiden que exista una energía constante y vital entre sus miembros. Esto provoca demasiados conflictos, muchas veces irresolubles, que empiezan a minar la autoestima, el ánimo e incluso llegan a afectar a la personalidad de quien padece dicha atadura.

Una relación no debe ser nunca un pozo de problemas y sí de virtudes. Una relación debe conseguir, siempre, equilibrar la felicidad de la persona que la fomenta, o mejorarla. Pero nunca empeorarla, ya que para eso es preferible no tener una relación.

Huir cuando es necesario es complicado, sobre todo si hay demasiados lazos. Pero deberás ser muy analítico con los pros y los contras. Por supuesto, si se trata de una seducción que no avanza, es aplicable la huida, ya que muchos derrochan grandes cantidades de energía para conseguir una pareja que realmente no es necesaria en su plan de vida, pero el reto auto impuesto es tan poderoso y absorbente que dedica toda su energía a dicha empresa.


Dar la bienvenida a los rí­os al igual que al mar

Como todo camino en la vida, la seducción es un aprendizaje. Es un aprendizaje sobre ti mismo, tus cualidades, tus defectos, tus potencialidades, tu forma de ser. Saber seducir significa conocerse a si mismo y, para ello, se requieren muchos contactos con mujeres.

Indudablemente, si pasan muchas mujeres por tu vida es que ninguna te satisface plenamente, o no lo haces tú. En cualquier caso, las relaciones efímeras pueden ser consideradas (de forma amable) pequeños fracasos sentimentales que te ayudarán a ser un mejor seductor.

Lo que debes tener claro es que nadie se convierte en experto en conducción por coger un coche un día, ni crea un best seller en la primera cosa que escribe en unas cuantas hojas. Es necesario un largo camino de adaptación y conocimiento y, en este sentido, es necesario que muchos ríos lleguen a tu vida porque, aunque te parezcan menos importantes que el mar, son los que le dan vida a éste. Sin ríos es imposible conocer el mar, así que no reniegues de las relaciones esporádicas o te lamentes terriblemente de un fracaso sentimental, haya durado un mes, cuatro o año y medio.

Todo te enseña para la siguiente mujer, con la que comprobarás que ha sido especialmente favorable el haber fracasado con la anterior mujer para estar en el momento en que te encuentras.


Confiar en el crecimiento de un árbol

Cuando estés manejando una relación de cualquier duración, es bueno que ésta dé pasos cortos. Querer todo, al instante, habla de una personalidad imprudente, que no respeta en absoluto los tiempos naturales de las cosas… y puede encontrarse con un derrumbamiento de sus intenciones.

Crear relaciones rápidas, intentando imitar algún tipo de esquema pre-aprendido (por ejemplo, la relación que llevaron los padres), hace que se busquen las máximas comodidades y procedimientos que otras personas lograron al cabo de mucho tiempo. Esta rapidez tiene, como único resultado, un gigante con pies de barro, que en cualquier momento se puede venir abajo.

El tiempo lo rige todo, y es bueno confiar en el ritmo de la naturaleza para que la relación tome la fortaleza que tú deseas, en lugar de querer erigir rápidamente un castillo de naipes, sin buenas raíces asentadas en el suelo.


Construir el templo sobre nuestro corazón

La meta más alta de una relación entre un hombre y una mujer es el amor. Si realmente entiendes eso, comprenderás el escaso valor de una relación vacía, en la que sólo hay atracción física y sexo. Si evalúas tus relaciones de éxito y tus relaciones fracasadas, comprobarás que las duraderas se construyeron sobre una base de confianza, cariño, complicidad y sexo.

Probablemente, las no duraderas estaban basadas únicamente en sexo.

Muchos hombres creen que la base de la felicidad pasa por incrementar su orgullo yendo de conquista en conquista. ‘Cuantas más mujeres me quieran, más valor tendré’, pensará (erróneamente). Obviamente, las relaciones no pueden tratarse como comida rápida, ya que la salud emocional se va deteriorando como si fueras todos los días a comer a un burger.

Puede que te sientas dolido y puede que te encuentres a la defensiva para no sentir más daño, pero eso no quiere decir que tú te conviertas en una persona fría que deba hacer daño a otras mujeres. Estarías dejando de ser como eres. Si realmente deseas que una seducción tenga un efecto duradero, sé cálido, no actúes, no seas frío, ni planees los contactos con ella. Si haces todo eso es probable que dejes de ser tú mismo.
En empareja2.es y a través de este saber oriental, te recomendamos que construyas el templo de una relación sobre el corazón, ganándote a una mujer por tu respeto a ti mismo y a ella. No por desarrollar una personalidad contraria a tu naturaleza.

Así conseguirás grandes cosas en tu vida.

Considerar el éxito como un mosquito

Sé siempre ambicioso en tu necesidad de conocer el mundo que te rodea y, especialmente, en el de disfrutar de tus relaciones potenciales. Siendo así, despreciarás pequeños éxitos sin importancia como conseguir el teléfono de una mujer, conseguir un beso, y esto te conducirá a mejores recompensas.

Muchas personas alejadas del mundo de las relaciones, ya sea por su condición social, por estar casado, etc., consideran excepcionalmente valioso y suficiente conseguir la mirada de una mujer, en algún momento de su rutinaria vida. Por supuesto, para una persona que busca mucho más, esto perderá todo el valor y le hará buscar más en su camino hacia la consecución del éxito en su relación.
Esta estrategia va especialmente dirigida a los que actúan como un pagafantas, siendo el soporte emocional, económico y laboral de la mujer que les gusta, mientras esta habla de su novio y convive (o malvive, es igual) con él. Sin embargo, estos conformistas siguen a su lado pensando ‘me dedica tiempo’ o ‘me encanta su sonrisa’, cuando son méritos excepcionalmente pequeños y sin valor.

Los éxitos serán todos del tamaño de un mosquito. Sólo una relación real y duradera tendrá un cariz con mucho más peso. Lo demás… sólo juegos.


Convertirse en maestro pasando por cabeza hueca

No hay mejor estrategia que parecer tonto cuando uno no lo es.

Es la mejor forma de no destacar negativamente en un entorno hostil en el que uno puede quedar de lo que no es. Esta técnica la suelen utilizar muchas personas en fiestas donde hay alcohol de por medio, simulando estar borrachos y observando a los demás actuar incorrectamente. De esta forma aprenderán, controlarán lo suficiente, obtendrá datos importantes sobre ciertas personas, y no podrá reprochárseles nada al día siguiente.

Muchos jugadores de póker actúan como si fueran ebrios, para que los otros bajen el pistón y él ganar la partida en el momento menos esperado.

Muchas mujeres confiesan poco avezadas que se sienten atraídas por hombres que parecen tímidos y no se lanzan (sin mostrarse, por supuesto, pagafantas). Imitar este comportamiento es idóneo para seducciones en los que ella debe ser la que domine. Si estás ante una mujer poco avispada o que no ha tenido muchas relaciones, puede reaccionar negativamente ante una seducción arrogante. Por ello, mejor actuar como si no supieras que le gustas, como si en realidad has salido con ella en plan amigo. Como si no fueras a tomar la iniciativa, porque vas de chico inocente.
Si ella comienza a tomar las riendas, es que le gusta al juego. Y acabará ella lanzándose a todo.

En definitiva, piensa que una persona se sentirá mucho más retraída y en posición defensiva si está ante alguien demasiado inteligente o con demasiada experiencia. Incluso puede sentir miedo. Si ella se muestra reticente a entablar una relación o salir contigo, comprueba que pareciendo un poco más ingenuo de lo que eres, ella se sentirá más relajada y atraída.


Ensillar los caballos antes de emprender el viaje

Por lo general, las personas suelen tomar decisiones sin estar preparadas para ello. En una seducción, ocurre lo mismo: un hombre cree estar preparado para abordar a una mujer y tomar la iniciativa de llevar el peso de la relación, cuando es posible que no tenga ninguna seguridad en sí mismo.

Prepárate siempre firmemente, a través del conocimiento, la experiencia; sé capaz de cubrir tu tiempo libre, hacer fácilmente amigos, controlar tu salud… y entonces podrás acometer un largo viaje como una relación. Cuanto más firmemente estés posicionado en la vida, cuanto más se hundan las raíces de tus pies en el suelo, tu tronco será más grueso, dará soporte a muchas más ramas y podrás sostener cosas que llenarán tu vida y la de los demás.

Por tanto, ensillar un caballo es necesario, en lugar de no hacer ningún preparativo y lanzarse a la aventura pensando que es hora de arriesgarse. Recuerda, cuando todo funciona dentro de uno mismo, todo funcionará con el resto de las personas. Si algo falla, evita otras relaciones.

Tener tantas gotas como la lluvia

No hagas apología del rencor y no te separes de gente, únicamente porque tu relación terminó. Si la cosa acabó, vuestras vidas retomaron otros rumbos, y no hay deudas graves pendientes entre ambos que únicamente provoquen discusiones y dolor, ¿por qué no hablar con esa persona? Piensa que rechazarla significa rechazar a otro mundo de personas. A su familia, a sus amigos, a sus vínculos laborales.

Debes ser más inteligente y tener tantas gotas como la lluvia, rodearte de las personas valiosas. Eso sí, primero debes quererte tú, y después el resto del valor deben aportarlo terceras personas que hayan pasado o estén pasando por tu vida.

Si cortaste la relación, prueba a pasar al perdón: ser amigo de tu ex SIN NECESITAR A ESA PERSONA puede ser un paso importante si la ruptura ha dejado de ser dolorosa y si la vida ha vuelto a ponerte en su camino y en el de las personas que le rodean. Si la necesitas y echas de menos, no creas que estás regresando a ella por amistad, sino única y exclusivamente por dependencia, y en ese sentido mejor que sigas alejado y encontrándote a ti mismo, la primera persona a conseguir en tu vida.


Escuchar a través de las paredes

De todos es sabido que las paredes ‘oyen’. Por ello, no te expongas en tu relación con las mujeres a contar secretos de tus relaciones a nadie en quien no puedas confiar. Si lo haces, podrá volverse todo en contra tuya, ya que la inteligencia emocional de las mujeres es, por lo general, muy superior a la de los hombres. Y podrías salir malparado.

Sólo si tienes a alguien especial en quien puedes confiar una reflexión, o a quien puedes solicitar ayuda sobre cómo atraer su atención o solventar alguna disputa, podrás dar salida a tus pensamientos. De lo contrario, no caigas en el riesgo de que tus palabras viajen en círculo en otros ámbitos personales, ya que acabarán tergiversadas y, casi siempre, en tu contra.


Escuchar atentamente al ruiseñor y al cuervo

Hay que tener amigos hasta en el infierno. Y cuando decimos ‘amigos’, queremos decir llevarse bien, no que empatices y promuevas la actitud de alguien que consideres dañino. Es decir, si tienes un conocido que consideras una compañía perjudicial, prueba a no rechazarle por completo, acéptale como una persona más, ya que son todas las personas las que conforman el mundo en que vivimos, y no sólo las que se encuentren acorde a tu forma de pensar.

Así, comprobarás que una persona que considerabas no apropiada, puede darte puntos de vista especialmente valiosos sobre las mujeres, en base a sus experiencias. Incluso si está equivocado y lo que piensa no es beneficioso, reafirmará aún más tu postura y te permitirá llevar un camino mucho mejor. Pero siempre considera lo que te digan, tanto el cuervo como el ruiseñor, para forjarte una más completa visión de las relaciones.

Asimismo y trasladado al mundo de la seducción, si consideras que una mujer no es físicamente de tu agrado por ser rubia, o pelirroja, o tener pecas, o no tener la altura que tú pensabas, prueba a abrir un nuevo camino en tu vida. Seduce y prueba estar con una mujer que pensabas no era de tu tipo. Eso hará que estés preparado mentalmente para abordar a más tipos de personas, en lugar de ceñirte a, por ejemplo, mujeres morenas de ojos negros y pelo lacio. Cambia tus esquemas y te darás cuenta que tu capacidad de seducción es mucho mayor, al enfrentarte a (a pesar de ser una persona más), un nuevo esquema que te dará más conocimiento sobre las mujeres.


Reprimir las palabras detrás de los dientes

Por la boca muere el pez, dicen en Occidente. Y así es: las palabras, utilizadas en momentos de ira, pueden herir muchísimo más que un arma a una persona. Tanto, que la cicatriz puede durar toda la vida. Por ello, es conveniente que midas siempre tus palabras, incluso en las peores situaciones.

Si una mujer no te ha respetado, no profieras jamás contra ella insulto alguno, ya que demostrarás tu debilidad y tu inferioridad con respecto a ella. En lugar de eso, mantén tus palabras tras los dientes, intenta que tengan como barrera tus pensamientos. Y, allí, ir pereciendo lentamente.

Un consejo: cuando pienses herir a una persona, deja pasar un minuto, intentando evadirte del problema. Vuelve a él seguidamente. Hazlo con la suficiente insistencia como para hacer desaparecer el problema, ya que tu naturaleza es la de estar en paz, no en guerra, y hacia ese estado debes ir constantemente.


Alcanzar la ciudad imperial desde los cuatro puntos cardinales

Todos los caminos conducen a Roma, que decimos en Occidente. Ésa es la clave de la seducción, que no hay un único camino, ni una Verdad absoluta, ni un modus operandi patentado que ayude a ejecutar y lograr una seducción.

Sin embargo, encontrarás muchas personas que te recomiendan tiempo y paciencia. Otras lanzarte, de lleno, a esa mujer que pretendes.

Alguna persona ignorante, ser amigo y confidente para llegar hasta su corazón.

Pero ninguna de estas técnicas es la definitiva. Incluso puede que los consejos más necios sean útiles para un tipo de mujer con la que pensabas que nada funcionaría.

En empareja2.es no te diremos, jamás, que utilices frases prefabricadas para que una mujer se obnubile ante tu presencia. Eso sí, si eres seguro de ti mismo y utilizas frases que otros consideran ‘clave’ para seducir a una mujer, la seducirás. Pero si utilizas comentarios de tu día a día y te muestras agradable, es posible que ella también quiera estar contigo. La seguridad en ti mismo es el eje principal de la seducción, no el utilizar frases como un autómata.

Asimismo, y puesto que existen muchos caminos para lograr el amor de una mujer, olvida hacer siempre lo mismo mientras duren tus primeros días de seducción. Si un día vas a cenar, no repitas la cena, o perderá el encanto y machacará el recuerdo de la primera. Queda con ella para cenar, después para comprar algo por la tarde y, posteriormente, proponle ir a ver un espectáculo alternativo o dar un paseo por la mañana por el centro histórico de tu ciudad. Si es por motivo de fiestas, mucho mejor.

Te darás cuenta, poco a poco, que una seducción es mucho más poderosa si te muestras en diferentes ámbitos, lo que te dará más experiencia en general, en lugar de cerrarte a un pub nocturno y asediar a una mujer con un glosario que llevas escrito en una chuleta.


Traspasar el umbral de la belleza sin ocasionarse daños

Por lo general, la genética del ser humano está diseñada para atender a las formas. Es decir, lo que entra por el ojo es más importante que lo que está detrás.

Así, muchas personas actúan embelesados por las formas, por la belleza, dejándose llevar por sus engaños. Esto tiene consecuencias fatales para una relación, ya que por el mero hecho de sentirse atraído por los ojos, las curvas, la voz y otros atributos denodadamente femeninos, una persona puede cometer muchísimos errores e infravalorarse.

Jamás debes quedar por debajo de una persona, y mucho menos por debajo de una mujer sólo por ser guapa. Si comienzas vanagloriando sus atributos con un ‘nunca he visto a una mujer tan guapa como tú’, ella percibirá que formas parte de los hombres que valoran más la vida de una mujer que la suya propia, que no han tenido otras experiencias con mujeres atractivas, que esto resulta ser la primera relación impactante. Un hombre así no es, en ningún momento, valioso para una mujer con un poderoso atractivo.

Este saber oriental habla de la necesidad e ir más allá de la belleza; aceptarla y disfrutarla, sin que ésta te provoque algún daño como disminuir tu autoestima o hacer que cambies en algún sentido.

Piensa, siempre, que por muy diva que sea una mujer, no deja de ser una mujer. Y si se ha fijado en ti, por lo que sea, es porque le gustas, no porque se compadezca de ti. Ninguna mujer saldrá contigo por pena. Algo le atrae.

Aprovéchalo.


Soltar al ave fénix y seguir a la cometa

Es cierto que las personas se aferran con gran ahínco a la seguridad, a la certidumbre y a los procesos en los que se siente cómodo. El hombre, al fin y al cabo, es un animal de costumbres. En este sentido, contar con una imaginaria ave fénix, capaz de renacer de entre sus propias cenizas, es un arma que es tan poderosa como irreal. Por ello, a la hora de llevar a cabo una relación, es totalmente inútil querer asir el éxito a través de algo que, posteriormente, puede que no tenga una segunda vida. No es bueno creer en imposibles, pensando que luego habrá una segunda oportunidad.

Por el contrario, es aconsejable seguir a una cometa, a un objetivo que se adapta dependiendo de la dirección del viento. Una cometa no traicionará a los sentidos, a la percepción de la realidad. Por supuesto, esto significa que si permaneces alerta a las fluctuaciones que cada día se originan en tu vida, y varías la forma en que la manejas teniendo en cuenta los cambios, podrás mantener una relación ‘en el aire’ todo el tiempo que quieras, sin que caiga estrepitosamente por atender a otras fórmulas.


Dejar que el ciervo alabe al cazador

En cualquier confrontación, te encontrarás con un bando contrario en el que un líder nunca estará solo. Siempre le rodean cómplices, compañeros.

Con una mujer ocurre lo mismo, en la vida de la gran mayoría de ellas, habrá amigas, familiares, compañeros de trabajo. Y ellos son una parte muy importante de su vida.

Este saber oriental habla, más que del individuo principal, de los que le rodean. Por tanto, lo que se te sugiere es que consigas que una de las personas que rodean a esa chica hable bien de ti. Se trata de uno de los poderes más sugestivos para una persona: que otras de su confianza hablen bien de algo o de alguien.

Para conseguirlo, no te enemistes con una persona de su entorno. Todo lo contrario, procura ser amable y accesible (sin caer en una actitud servil) al ‘otro bando’. Trata con buen humor a sus amigos, así como lo haces con los tuyos u otras personas que no conozcas.

Si bien esto no te asegura seducir a una mujer, sí que permite que una relación que acaba de comenzar empiece a asentarse y, por supuesto, que tú pases a ser un hombre valorado por ella y su entorno.


No mimar a los perros

Un perro, en lenguaje de batalla oriental, es un amigo de confianza al que se agradece el valor y el coraje con que ayuda en cada enfrentamiento. En el lenguaje del amor, los perros son esos amigos que ayudan a que una relación se fragüe. Sin embargo, una vez esto se ha consolidado, no es conveniente que agradezcas más de lo debido a un amigo o a una amiga lo que hizo por ti.

Aunque en un principio sientas una gran devoción por su ayuda, mimarle en exceso, atribuirle las ganancias, no te reportará cosas positivas. Recuerda que las personas están ávidas de palabras bellas sobre su persona. Necesitan que se les halague constantemente. Cuanto más lo hagas, más querrán. Por supuesto, puede llegar un punto en el que lo que fue un halago, se ha convertido en una obligación. Esto significa que el perro que antes acompañaba, puede llegar a morder al dueño, por el simple hecho de no sentirse valorado como durante tanto tiempo ha ocurrido.

Esto puede traer problemas de un amigo y la pareja, y otras variantes, en las que el único culpable serás tú si ofreces exageradas atribuciones a alguien que ofreció su apoyo, nada más.


Cazar dos águilas con la misma flecha

Queremos lo que no tenemos. Anhelamos lo que no es nuestro. De hecho, en experimentos sociológicos y conductuales llevados a cabo hace años, se demostró cómo el mismo juguete era más deseado por niños pequeños si se colocaba en un pedestal más alto. Un pedestal difícil de alcanzar, que provocaba que el otro juguete, idéntico, apenas fuera deseado por los niños.

Lo que está fuera de tu alcance, siempre será objeto de deseo.

Bajo esta premisa, si en un acto de seducción gustas a dos mujeres, puedes conseguir que la mujer que más te guste de las dos se sienta realmente interesada. Pero debes saber manejar los tiempos. En ningún momento debe parecer que te guste una más que otra. Sé agradable, cuenta tu día a día, comparte algún secreto, actúa prácticamente como si estuvieras enamorado con la primera… y haz lo mismo con la segunda.

Cuando la primera vea que aquello que hiciste también lo tiene su ‘rival’, querrá volver a tenerlo. No importa si no eres demasiado guapo, ni alto, ni fuerte ni con mucho dinero. Un hombre que sabe hablar con una mujer y escucharla, pero que rápidamente cambia a otro objetivo, empieza a ser del interés de una mujer.

Comprobarás que una vez hayas cambiado de flanco en un par de ocasiones, si estás con la chica A se entrometerá la B en la conversación, o viceversa. Cuando esto ocurra, habrás cazado dos águilas con la misma flecha. En el mismo tiempo, con una sola inteligencia, con un único objetivo. Eso sí, si te gusta más la chica A, habla con ella durante el tiempo justo y, después, dedica más tiempo a B. En un momento dado, vuelve a A, para hacerle alguna broma y que no se sienta desplazada. Y cambia de nuevo el interés.

En ese momento, tendrás a A mucho más interesada y probablemente se entrometa, de alguna forma, en tu conversación con B. Es lo que debía notar, que eres cotizado. Misión cumplida.

El resto es esperar hasta la despedida para pedir un teléfono y un posterior contacto.


Ver la trampa invisible

La única manera de saber que alguien te tiende una trampa, que intenta descubrirte ante una persona, que intenta arrebatarte a tu pareja, es desconfiando de la gente que te rodea. Sé amable, sincera y abierta a las personas, pero no creas tanto en sus palabras como en sus hechos. La historia de la humanidad está llena de triquiñuelas para conseguir derrocar a líderes, de enredos cuyo fin era concretar la relación de un hombre y una mujer, de planes para separar matrimonios, para provocar infidelidades, y otros actos negativos.

Por supuesto, los protagonistas de estas historias ni estuvieron informados y, con toda seguridad, se vieron allanados cuando esto sucedió. El problema es que no fueron conscientes de su realidad, de su entorno y de su ámbito, por lo que deberás estar muy pendiente de lo que dices y a quién se lo dices. Y, por supuesto, abre bien los ojos a quien se acerca a tu relación o quién se aleja de ella, de forma que puedas proteger tus intereses y el de tu pareja.


Señalar a la morera, reprender a la acacia

Si una persona ha cometido un error, no se lo eches en cara directamente. Simplemente, hazle saber que reconoces su error, pero no quieras discusiones, o abras fuego de forma pública.

Tu discreción en estos asuntos de ‘ajustes’ con tu pareja es clave para demostrar talante y dominio en la relación, cosa que por lo general no se da en otras relación y muchas personas achacan a la persona con la que están como la culpable de que se genere un problema y ellas tengan que recriminarle su actitud o discutir constantemente.

Si deseas demostrar a una persona que estás por encima de una simple discusión y que valoras la relación por encima de un malentendido, prueba a señalar a un lado, mientras reprendes de forma acallada por el otro. Realmente, quienes gritan y sacan de quicio cualquier palabra, son personas autoritarias, que confunden respeto con autoritarismo y tú no debes ir nunca por ese camino con una persona, con el fin de que no se haga más grande cualquier problema.


No obedecer bajo la tortura

En muchas relaciones, las mujeres tienen inmediatos visos de querer dirigir la relación, imponiendo su autoritarismo para ello. Estas relaciones se inician sin que el hombre tenga una plena consciencia de su posición, y se van dejando arrastrar por tergiversaciones de sus propias palabras, discusiones que ellos no iniciaron, ataques frontales que ellos no propiciaron.

Si alguna vez percibes esta actitud en una mujer, deberás saber que una persona que infiere un daño en otra, es una persona débil que no tiene otro arma con que atacar sino la de la tortura, psicológica en los tiempos que corren y más opresiva, si cabe, que la física.

La tortura ejercida en una relación con el fin de que uno de los miembros deba verse humillado para que el motor continúe en funcionamiento, es un factor negativo que debe evitarse a toda cosa. Por supuesto, responder con la misma moneda habla de mucha más debilidad, ya que no tiene tanta culpa que el intenta ofender sino el que se ofende.

Mantén tu carácter en todo momento. De esta forma no tendrás que obedecer en una relación en la que siempre debe haber partes iguales, nunca descompensaciones.


Invertir una astucia

En toda relación con una mujer, ya sea incipiente o consumada, vivirás ciertos problemas iniciados por una de las dos partes. En el caso de que sea la mujer quien lo inicie, a través de una estrategia, la forma más acertada de esquivarlo es no agrandando el problema, sino ignorarlo por completo.

Por ejemplo, si estás seduciendo a una chica y te enteras de algo que te afecta, como que ella pospuso una cita deliberadamente, jamás se lo recrimines. Para ello, invierte su astucia, llevándola a tu terreno. Todo esto se basa en que una posición inteligente es aprovechar el golpe, en lugar de quedarte dolido y no hacer otra cosa al respecto. No hablaría bien de tu inteligencia, tu iniciativa, ni de otros ámbitos de tu vida.

Si realmente quieres demostrar a una mujer que no dependes de ella, que no te afecta aquello que has sabido de su relación contigo y demostrar que la crítica, el juicio y la discusión no van contigo, prueba a ignorar el hecho, y a seguir de forma natural, sin guardar rencores. En el caso de que ella te reproche algo negativo, coméntale sin demasiada motivación, de forma calmada, que ella hizo otra cosa recientemente y a ti no te importó en absoluto, así que ella debería hacer lo propio.

Esta es la mejor manera de invertir su astucia, guardando el silencio y demostrando que igual que tú eres independiente y sabes respetar sus decisiones, ella también debe hacerlo. Una mujer admirará esta postura en un hombre, mucho más que si le echa cosas en cara.


Desconfiar del favorito

En muchas ocasiones, un hombre se presenta ante una mujer que es toda perfección. Tiene belleza, numerosos amigos, el mejor trabajo, es querida en todos los ámbitos en los que se mueve y por todas las personas que le rodean.

En realidad, se trata de mujeres débiles que, para alcanzar el reconocimiento y el respeto de los demás, intentan sembrar sus ideas en el corazón de otras personas. Por supuesto, una manera de sentirse plenamente querida es atribuyéndose conquistas, romances, corazones rotos y un novio en cada puerto.

Cuando te encuentres ante una mujer que te parece absolutamente invencible e inaccesible, que ves que tiene todo a su favor, que habla constantemente de sus logros o que lo hace alguien cercano a ella por habérselo escuchado (‘ella me contó…’), desconfía. La mejor manera de vencer y, por lo tanto, conquistar a este tipo de mujer es tomando seriedad e indiferencia ante sus logros, como si no te interesase lo más mínimo quedar con ella, ni saber lo que hace, ni dar chance a sus historias de amor pudiendo argumentar ‘como nos pasa a todos’. Rebaja todos y cada uno de sus comentarios, sin humillarla o despreciar lo que cuenta, pero sí evitando el halago, el ‘eres tan especial’ y otro tipo de comentarios que harán que piense que tiene una nueva conquista en su mano.

Así conseguirás que las tornas cambien y sea ella quien se interesa por ti. E incluso es posible que, en un momento de debilidad y al ver que está ante una figura mucho más fuerte que ella, te cuente su verdadera realidad y lo que realmente busca al comportarse así. Y entonces tendrás todo ganado.


Quitarle al adversario la madera bajo la caldera

En todo episodio de seducción es necesario igualar las fuerzas, con el fin de que tu arrogancia no arruine la posible conquista, o la idealización de la chica, los ‘qué guapa es’ o ‘esto es imposible’ impidan ni siquiera conocerla.

Hay que igualar las partes y hay que partir de la base de que una mujer es un ser humano. Quítale (mentalmente) maquillajes, vestidos, perfumes y teléfono móvil de último diseño. Y, por supuesto, atribúyele lo que toda persona tiene: problemas, defectos y anhelos. Estate completamente seguro de que por muy bien que se venda una mujer, por muchos amigos que parezca que tiene, por mucha vida social, por infinita que sea su lista de contactos en su teléfono, es una mujer que tiene una vida como el resto, y desea lo que el resto.

Es más, cuanto mejor se venda, peores cosas esconderá.

Si una mujer se te muestra en una cita demasiado altiva, autosuficiente y vendiéndose más de lo necesario, es PORQUE CONSIDERA QUE A QUIEN TIENE DELANTE ES MÁS VALIOSO QUE ELLA. Y ahora no te preguntes cosas del tipo: ‘¿pero cómo voy a ser yo más que ella, siendo como soy?’, ya que aquí no vale tu opinión, sino la que ella tiene. Y ahí estás tú ganando.

Mantén la serenidad, no te dejes llevar por sus comentarios, y no te burles de lo que te cuenta, aunque sí déjale claro que tampoco es de tu máximo interés y desarrolla ante su charla una acallada indiferencia, apenas perceptible. Como un amigo que siempre te habla de trabajo y le haces caso por cumplir, deseando que acabe ya pero sin querer herir su sensibilidad.

A esto se le llama quitar la madera bajo el caldero, a quitar la leña con la que ella puede hacer fuego. Es decir, los atributos que le permiten parecer mucho más de lo que en realidad es.

Nunca tengas miedo de tomar esta actitud y ella acabará seducida por tu superioridad.


Dejar que ofrezca resistencia aquello que pretendemos capturar

El comportamiento de una mujer esquiva se reconoce por haber ‘esquivado’ numerosos ataques. Esto es, que la captura no se ha realizado en un primer momento, sino que ha habido numerosos intentos. Eso es lo que permite conocer a la ‘pieza’ y anteponerse a sus movimientos.

Si te encuentras ante una mujer muy bella y con suficiente personalidad, y esto lo detectarás por su no-necesidad de tener de forma inmediata una pareja (de las que dicen sí a la primera oportunidad), tienes en tu mano la posibilidad desarrollar un profundo conocimiento sobre las mujeres. Prueba a tener cuatro o cinco encuentros en los que tu interés por ella esté más que demostrado, pero no concretes nada. De esta forma, ella probablemente te muestre indiferencia en varias ocasiones, lo que te ayudará a saber por qué se comportan las mujeres según qué tipo de acercamiento.

Es probable que pierdas la oportunidad de estar con esta mujer que, por otro lado, poco interés puso en una relación contigo, pero habrás aprendido mucho sobre los movimientos y tiempos que debes desarrollar para llegar hasta ella.

Escoge una buena ‘pieza de caza’ y entrénate. Aprende todo sobre ellas, de esta forma.


No buscar aristas en un huevo

Las relaciones son complicadas. Podrían ser sencillas… pero no, son muy complicadas. ¿Por qué sucede esto? Porque las personas las hacemos complicadas.

Se dan innumerables factores por los que una pareja puede tener problemas, sobre todo al comienzo, cuando aún ambos se están conociendo.

Estos factores pueden ser la debilidad, el miedo a lo desconocido, el rencor guardado por un daño del pasado, los deseos de venganza, la resaca de una reciente ruptura…

Por lo general, cuando una persona ha sufrido daño y se ha recuperado, ha pasado por un perí¬odo de reconstrucción de su autoestima, lo que le ha hecho valorarse y fortalecerse ante una nueva relación. Esto es muy positivo, desde luego, sin embargo hay quienes confunden el valorarse uno mismo y no dejarse humillar, con el ‘yo lo valgo’ que roza la intransigencia y el despotismo.

Estas personas suelen incrementar su nivel de exigencia, buscando aristas en un huevo, buscando fallos a lo que es adecuado para él. Por ello, esta técnica te ayuda a todo lo contrario: a darte cuenta de que todos tenemos defectos pero, una vez has encontrado una mujer que te llena, no te envalentones pensando ‘voy a por lo mejor, total, si me quedo solo ya he pasado por ello’. Por esta causa muchas parejas se rompen, cuando podrían comenzar sin prejuicios ni resquemores del pasado. Y si esas personas deben estar juntas, es posible que una vez han corregido ese fallido modo de actuar, estén juntas… así¬ que… ¿por qué no hacerlo bien desde un principio?

Esta técnica oriental te enseña a ser constructivo y a intentar no crear errores en tus futuras relaciones. Si todo marcha bien, no arruines una fructífera relación.


Poder defender siempre tus actos

Si basas todo tu comportamiento en ocultar la verdad, tendrás el mismo resultado que el de decir una mentira: crearás desconfianza en tu relación, y la realidad creada con tu pareja tendrá demasiados ‘agujeros’.

Si realmente deseas poder defender siempre tus actos, sean cuales sean los que has llevado a cabo, actúa siempre de manera que eso mismo que dices o haces pudieras decirlo o hacerlo en plena calle, donde hubiera gente viéndote, expuesto al juicio que querrías no tener en el caso de tener que ocultar la verdad.

Así, si tu relación atraviesa un bache no hagas aquello que tu pareja no te gustaría que vivieras como salir de noche con otras personas, pero engañar diciendo que, en realidad, te quedas en casa.

Si todo lo que haces está expuesto, lo has Expresado, no tendrás ningún miedo de hablar de lo que has hecho por miedo a herir a alguien y, en primera instancia, serás fiel a lo que piensas y quieres hacer y, en segundo lugar, la persona que está contigo confiará plenamente en lo que tiene contigo.

Si crees que un acto de ocultamiento va a hacer que la persona con la que estés se sienta más atraída o fortalezca vuestra relación, te estás equivocando.


Atraer al pájaro hacia el interior de la jaula

En toda conquista, es necesario conocer las peculiaridades del terreno en el que el seductor se mueve, con el fin de que considere que todo se basa en marcar el terreno.

Es decir, para conquistar a una persona, debes llevarla a tu posición, y no al contrario.

En esta técnica se usa la metáfora la de la jaula, para encerrar al pájaro donde te interesa que realmente esté. Bajo tu dominio. Por supuesto, esto no significa que sometas, increpes o injuries a una persona para tenerla controlada. El arte de la seducción se basa en cualquier cosa menos en el dolor, de cualquier tipo.

Lo que necesitas ver es que siempre que se dé la posibilidad, haz que ella se acostumbre a tus tiempos y a tu posición. Si te dice de quedar, dile a menudo que sea ella la que se mueva. Pon como excusa un proyecto o un trabajo: ‘Lo siento, salgo tarde del trabajo… ¿te apetece que nos veamos en el centro comercial que hay junto a mi oficina’? A ti te debe dar igual que ella se desplace. Piensa que en el caso contrario, ella no se compadecería de ti por hacer kilómetros para estar a su lado, y tú no deberías permitir que se compadeciese.
Es absurdo.

¿Qué consigues atrayéndola hasta tu posición? Que idealice el encuentro. El hecho de que una persona pierda tiempo en desplazarse cogiendo transporte público o yendo en coche hasta donde ha quedado, hacen que piense en el encuentro mientras dura el viaje. Sin embargo, la persona que espera, puede estar pensando o haciendo otras cosas. Con esto, conseguirás que ella pase más tiempo pensando en ti y, por otro lado, acostumbrarle a que no eres un donjuán correcaminos que no le importa perder cientos de horas para ir a donde ella siempre quiere que vayas.

Haz que venga a ti, enciérrala en tu jaula, y verás qué bien funcionan sus momentos de idealización antes de que ella esté junto a ti.


No golpear sobre la hierba para ahuyentar a las serpientes

En un proyecto de seducción, has de tener sigilo. Si pides consejo, procura que no sea a personas cercanas. Puedes hacerlo a los expertos de empareja2.es, que siempre estará lejos de tu entorno. Esto es especialmente importante ya que al ir ‘dando palos de ciego’ provocarás mucho ruido, y otras personas se sentirán en disconformidad con tu actitud. Con toda seguridad, conseguirás que otros envidien tu proyecto (conquistar a una chica o a un chico, por ejemplo) y, finalmente, demasiadas personas implicadas en un deseo personal conseguirán truncar tus metas.

No permitas que otros descubran en qué andas pensando. Compartir en momentos de introspección no es bueno, ya que hablas a otros de tus debilidades. Y a la gente le gusta demasiado el folclore y los asuntos del corazón. Sé sigiloso y comprobarás cómo la comunicación entre la otra persona y tú es bidireccional, sólo entre tú y el, entre tu y ella, sin que existan otros caminos que entorpezcan vuestra unión.


Atacar al adversario, no sin mostrarle respeto

En muchas ocasiones, habrás comprobado cómo pasas del miedo a abordar una nueva relación a pensar ‘aunque falle, no importa, una mujer no merece la pena’ y pasar al desprecio. Ninguna de las dos posturas, el miedo o la excesiva confianza son buenas aliadas.

Tu mejor posición ante una nueva conquista es la de la seguridad, pero siempre mostrando respeto. Cuando estés ante una mujer, hazle notar que tienes muchísima seguridad en ti mismo, que tu vida se dibuja como un rico caudal, pero que respetas la vida de ella en todo momento e, incluso, puedes llegar a pensar que estáis igualados, aunque esto no sea así.

El mostrar respeto y admiración por otra mujer, provoca empatía y cercanía. Si utilizas un ataque constante de ira, de enfado y de mal humor contra una mujer, sabrá perfectamente que estableces una posición muy a la defensiva, cerrado por completo. Y eso te mostrará débil ante ella. Si atacas a tu adversaria, pero mostrando respeto y haciendo gala de buen humor, habrás sumado un punto más en tu conquista.

Nunca mates mosquitos a base de cañonazos, porque es un derroche de energía propio de una persona débil que quiere pisar antes de ser pisado y que no muestra ningún respeto por una mujer ni por sí mismo.


Golpear a cada adversario por separado

Habrás comprobado que estando soltero, te encontrarán en un constante estado de flirteo acusado. Sueles intimar con numerosas mujeres ya que, al fin y al cabo, ni estás enamorado, ni debes ser fiel a la mujer a la que amas.

Por ello, es posible que salgas con más de una mujer a la vez. Eres libre de hacerlo, desde luego.

Sin embargo, y hasta que tus sentimientos hacia otra persona empiezan a desarrollarse, es posible que esas citas simultáneas te traigan algún que otro problema: citas que olvidas, conversaciones en las que dices ‘recuerdas el otro día cuando…’ o propuestas novedosas que para la chica en cuestión ya han sido propuestas.

Empiezas a mezclar días, mujeres, situaciones y horarios. El problema no es que no consigas seducir a una mujer. Sin embargo, para alguien con las cosas claras no va a admitir ser segundo plato de nadie y no tomará en serio nada de lo que hagas.

El consejo más rotundo de esta técnica es que para derrotar a un enemigo (que puede ser el hecho de seducir, hablando de forma general) debes golpear a cada adversario por separado, teniendo muy en cuenta que no podrás cargar a la espalda varias relaciones que todas ellas acaben mal. Por ello, lo más aconsejable no es ‘picar’ a otra mujer haciéndole ver de forma consciente o inconsciente que hay otras en tu vida, sino que puedes ser valioso por tu propio pie.

¿Por qué argumentamos esto? Porque si le haces ver a una mujer que sólo eres valioso por haber otras mujeres en tu vida (al intentar golpear a todos los adversarios a la vez), ella sólo estará contigo en tanto en cuanto ese valor permanezca. En el momento en que te enamores y sólo seas para ella, esa mujer que se sentía atraída por el hecho de tu perfil de mujeriego, perderá toda atracción y, con toda seguridad, dejará la relación.

Asegúrate de que tu personalidad es más fuerte que cualquier otra actitud para atraerla.


Convencer al amo de tus propias fuerzas

Cuando inicies una conquista y des paso a una nueva relación con una mujer, debes hacerle ver que tienes dominio, seguridad en ti mismo, capacidad para liderar una relación, iniciativa y, sobre todo, carácter. Esto hará que, en este caso, la mujer seducida, se vea instada a confirmar la posición de su compañero.

Sin embargo, si tu intención es atacar a las anteriores parejas, o demostrar celos retrospectivos hacia otras personas que ya no están en ese momento en el tiempo. Hará que esa mujer vea, únicamente, un hombre débil sin muchos recursos, que pide a gritos algo de atención.
Recuerda, la posición de un soberano la decide un ‘súbdito’, no el soberano. Por cierto, atacar a anteriores soberanos para ponerse por encima de ellos hará que los súbditos duden de la verdadera fortaleza del nuevo soberano. Sé más fuerte y vive tu vida sin humillar o despreciar la de los demás, especialmente los ex amantes de tu pareja.

Eso te dará ventaja frente a ellos.


Sorprender al enemigo para salvar al compañero

En los clásicos juegos de rescate o escondite, habrás comprobado cómo la táctica más eficaz es acordar con alguien una distracción para que el enemigo vaya a otra zona y tú puedas liberar a un compañero, o liberarte a ti mismo.

En la seducción ocurre lo mismo, necesitas acordar un enlace con otra persona para sorprender al enemigo. En este caso, sorprender al enemigo significa, evidentemente, demostrar tu valor.
Así, lo que debes hacer es continuar con tus relaciones de amistad, siempre y en todo momento. Y, por supuesto, si hay una persona en ese repertorio, y no una persona con derecho a roce, obviamente, queda con ella cuando la otra persona a la que intentes conquistar demuestre que tiene demasiados amigos. ¿Quedar con alguien por despecho? No. Se trata de quedar con una persona con la que compartir un rato y sentirte bien al estar en compañía de alguien, hacer un poco de sociedad, aunque no vayas a intentar nada.

Y si la persona a la que quieres conquistar, se interesa por saber dónde estás o con quién has estado, coméntale que has estado con alguien. Pero nunca, nunca, nunca, pienses que diciéndole la verdad, que has salido con un amigo o amiga (aunque no haya pasado nada), puede alejarla. Todo lo contrario. Igual que a ti te pica el saber que tiene amigos, no dudes en disponer de sorprender al enemigo para salvar tu reputación.

No se trata de dar celos, sino de demostrar que tienes una vida PLENA, llena de momentos y personas, y así lo demuestras, sin mentir. Dices lo que has hecho, y no finges.

Es la forma en que demostrarás que tienes una vida, unos amigos y un tiempo libre y que la falta de la persona que deseas no te trastoca tus planes. ES, sin duda, un buen reclamo para seducir.


Atacar con el cuchillo de otro

En una conquista, no es necesario que utilices tus propias armas, ya que eso produce mucho desgaste y, con toda seguridad, no conduzca a concretar ningún éxito.

La clave es abrirte paso en la jungla por donde alguien ya ha hecho brecha y se divisa un claro camino. Con esto debes saber que las situaciones propicias para una conquista, pero que son enteramente favorables a otra persona, amigo o no, deben respetarse. Sin embargo, imagina la situación en la que un amigo ha dado una fiesta, tiene numerosos invitados y sus intenciones y/o posibilidades no están muy inclinadas hacia la mujer que a ti te gusta. Eso significa que puedes aprovechar el camino ya abierto. Un entorno donde tienes muchos pasos avanzados, donde una mujer está más receptiva a hablar con otras personas, especialmente del género masculino.

Para evitar gastar demasiadas energías y frustraciones por conquistas sin éxito que se van acumulando en tu historial, prueba a prescindir de nuevas seducciones durante un tiempo, esperando la oportunidad en un encuentro social como una fiesta, un cumpleaños, una cena de trabajo. De esta forma atacarás con el cuchillo de otro, sin gastar tus energías y motivaciones.


Regañar a la cabra porque la leche está agria

En las primeras citas, las acciones de seducción deben mantener en vilo a una mujer. Esto significa que las razones que pueden darse para generar ausencia, en ciertos momentos, deben estar referidas a una fuerza mayor.

Es decir, si tras una cita realmente atractiva has quedado con una chica para dentro de dos días, y por casualidad se presenta la fiesta de una amiga a la que no puedes faltar, di eso y no otra cosa.
Esto, que parece algo anodino y obvio, pocos iniciados en la seducción lo aplican, no utilizando las verdades que deben utilizar, las que suenen mucho más rotundas y las que a la mujer le generen un conflicto. Por tanto, los asuntos relativos a la leche serán culpa de la cabra, y los asuntos relativos a la ausencia deberían abonarse en terreno de otra mujer.

Al principio creemos que una mujer que sepa que tenemos vida propia, amigos y amigas propios y fiestas propias, le echará atrás y pensará: ‘no me gusta alguien que no es sólo para mí‘. Pero esto no es así. Una mujer a la que le pongas una excusa tan rotunda como ‘he quedado en la fiesta de una amiga’, incrementará notablemente el deseo por ti.

No eludas la posibilidad de hacerlo.

Gánate la estrecha amistad de un enemigo lejano, para atacar a un adversario cercano

Cuando llevas a cabo un capítulo de seducción, es común encontrarse con trabas o limitaciones para conseguirlo siendo, por ejemplo, un ligero desinterés de ella lo que impida que la relación fructifique. Sin embargo, en ese momento debes jugar con una mujer lejana a este frente de batalla, para atacar a esa chica con la que quieres llevar a cabo la confrontación.

Por ello, mientras ella no sea más que un objetivo complicado, no dejes de verte con alguna otra chica. Es posible que no sientas nada por ellas, e incluso puede ser ella la que no quiera nada de ti, pero eso es aún mejor. Si tienes la oportunidad de reunirte con la mujer que te gusta y esa ‘amiga’ que nada tiene que ver con vuestra relación y, esto es muy importante, sin que ellas se conozcan ni tu amiga sepa quién te gusta. Entonces procura aparecer por allí con ella. El golpe de efecto estará claro: esa chica te otorgará más valor y tu amiga, que percibirá el interés que desates sobre la susodicha e incluso sobre otras mujeres del pub, también se mostrará atenta e interesada.

Alíate, por tanto, con alguien que no tenga nada que ver con tu entorno, de forma que tu valor ascienda y te sumes un plus para conseguir a la chica que te gusta.


Sacar al tigre de la montaña

Muchas personas se sienten frustradas al no conseguir la seducción de otra persona, habiéndola perseguido y atacado en su propio entorno. Y este entorno suele ser, en la mayoría de las ocasiones de las relaciones jóvenes, el mundo de la noche.

Es, sin duda, la peor de las elecciones que puedes tomar.

¿Por qué una persona puede no estar receptiva en un pub, una discoteca o una fiesta rodeada de tanta gente? Porque la cantidad disminuye el valor de la pieza. Es decir, el oro no es caro por su calidad intrínseca, sino por la escasez de oro en el mundo. Asimismo, en un ambiente donde hay cinco mujeres y dos hombres, esos dos hombres tienen todas las probabilidades de éxito. En un entorno de cinco hombres y cinco mujeres, al menos el 50 por ciento de los hombres podrán conseguir relacionarse con el grupo de mujeres. En un entorno de cinco mujeres y diez o más hombres, ninguno conseguirá absolutamente nada, ya que la mujer recibirá constantes halagos, miradas, invitaciones y sabrá, con toda seguridad que dispone de muchas posibilidades, sin decantarse en toda la noche por ninguna de ellas.

Basándote en esta ley de equidad, comprueba los entornos en los que quieras atacar, y no seduzcas en un entorno donde el tigre conoce todos los factores y tú apenas tienes posibilidades. Si sacas a una persona de un contexto desfavorable y la intentas seducir, por ejemplo, en una parada del metro, la cola del banco, en el ascensor de la oficina o cualquier otro entorno donde ella NO SE ESPERE tu entrada, tendrás muchísimas posibilidades de que esa persona, sintiéndose indefensa y sin verse protegida por su gente, su imagen, o el ambiente ruidoso de una discoteca, acceda a tus proposiciones.

Además, para esa persona cobrarás mucho más valor del que imaginas, ya que muchas personas se escudan en la noche para entablar relaciones, y es original y dice mucho de alguien salir fuera de ese contexto.


Haz desaparecer los zapatos sucios

En mitad de una relación que comienza, es habitual cometer errores. Por ejemplo, es habitual ser insistente cuando no debes serlo. En este caso, la mejor forma de hacer desaparecer un paso donde se han ‘manchado los zapatos’, es generar un poco de ausencia, de forma que se ‘limpie’ todo eso que has hecho incorrecto.

Asimismo, es posible que hayas cometido un error con la chica, de cualquier tipo. Un error que te ponga en evidencia, que saque viejos trapos a relucir, que alguien se haya enterado de algo que no te conviene… Dado que las relaciones que comienzan suelen ser del interés de las mujeres que rodean a la protagonista, pueden darse muchísimas posibilidades negativas.

Por ello, es conveniente que escondas las pruebas que te incriminan. Un consejo para esto: desarrolla todo lo que puedas el silencio, no intentes arreglar las cosas hablando con las personas, deshaciendo nudos con las palabras, ya que esto será como intentar apagar un fuego con gasolina. El silencio y la ausencia son una de las armas más eficaces para limpiar tus errores y que tu plan de seducción pueda seguir sin problemas.


Perseguir al viento y cazar las sombras

¿Quién puede perseguir al viento? Nadie. ¿Quién puede cazar una sombra? Nadie. Es algo intangible e inútil. En este sentido, tienen la misma calidad de existencia que una verdad a medias, un rumor. Por ello, es muy aconsejable que utilices, no la mentira, sino la verdad que más te convenga. Si las guardas todo lo poderosamente que puedas, nadie será capaz de descubrirte.

Por ejemplo, si en una relación incipiente o asentada, necesitas justificar un acto, procura que éste te beneficie. Si la chica a la que quieres seducir te pregunta dónde estuviste y la realidad es que saliste con un amigo a comprar ropa, sería bueno que ‘cazaras una sombra’, dándole un dato que a ella le atraiga pero no pueda constatar de ninguna manera, diciéndole ‘estuve con una amiga comprándome ropa, ya que ella siempre me aconseja bien’.
Es un arma de doble filo, ya que te será difícil recordar un buen cúmulo de mentiras y acabarán, en un futuro, por traicionarte. Utilízalo sólo cuando una situación sea negativa y debas obtener valor de donde apenas se puede sacar.

El amor es un juego y es bueno hacer una pequeña trampa de vez en cuando. Sin embargo, si abusas de una no-verdad, poco a poco irás forjando una imagen de ti realmente falsa, que no se corresponderá con tu manera de actuar.


Para desembarazarse de los ladrones, encarcelar al cabecilla

Capturar a un líder e inutilizarlo, permite que el grupo que comandaba se desmoralice y desintegre en un corto espacio de tiempo.

Ésa es la misión de un verdadero seductor frente a un grupo de mujeres, anular a la mujer que más destaca, la que más poder tiene sobre el grupo, la que suele decidir, y la que es más deseada por otros hombres.

Sin embargo, intentar conseguirla no es el paso para ‘encarcelar’ sus iniciativas, sino todo lo contrario: prestar más atención a otra mujer del grupo. Por lo general, acceder a una líder suele ser muy complicado y, con excesiva frecuencia, rechazan a sus pretendientes. La mejor forma de acabar con un rival de la carrera no es atacarle a él, sino al vehículo que utiliza. En este caso, el vehículo son sus amigas, a través de las cuales se realiza, se mueve y marca su presencia.

Si consigues llamar la atención de más de dos mujeres de su grupo, tu objetivo se verá mermada de su potencial y, por supuesto, querrá ser ella dueña de ese gran poder que se hace con sus dominios.

Es una de las técnicas de acción indirecta más complicadas en seducción, pero de las más efectivas a medio plazo.


Matar a la gallina para asustar al mono

Pongamos que la gallina y el mono, dos arquetipos orientales en estrategias de guerra son, en este caso, dos personas que entran en un escenario de seducción.

Por supuesto, la gallina tiene menos valor que el mono. Y en esa línea se erige este dicho del saber oriental, en el cual una persona mata a una gallina para que el mono, siempre atento a los movimientos del hombre, se asuste y sepa cómo puede reaccionar un ser superior a él.

En el amor, o en las primeras etapas de seducción, no se trata de ‘matar’ a nadie. Ni siquiera de asustar. Se trata de tener en cuenta que la persona a la que más deseamos (el mono) estará pendiente de nuestros movimientos si lo que hacemos es rondar a la gallina (la persona que menos valores tiene).

Esto puede ayudarte a la hora de hacerle ver, sin desprecios ni intentos de celos, que tu personalidad, empatía y atractivo funcionan a la perfección con todo tipo de personas, incluso una que el mono considera de menos valía.

Mostrar simpatía y cercanía a la gallina, estando presente el mono, te permitirá demostrar tu gran dosis de confianza en ti mismo/a y, sobre todo, que el mono entienda que puede perder todo ese valor si no da ciertos pasos para acercarse a ti.


Interrogar al emisario

En la guerra es valioso servirse de un emisario que hace trabajo de espionaje… no para castigarle por su delito, sino utilizarle de la forma en que es más provechosa.

Así, cuando intentes conquistar a una persona es posible que te encuentres con un emisario, un amigo en común. Un amigo o amiga que intentará sacarte información, para que la otra persona tome ventaja. Esto también se da en las rupturas, y el hecho puede provocarte debilidad si no eres inteligente.

Por ello, aprovecha los emisarios para darles información que confunda a la chica o chico que busca información sobre ti. En lugar de decirle a un emisario algo como ‘estoy enamorado/a, cada vez más’ o ‘no paro de pensar en el/ella, me está haciendo mucho daño’, la jugada maestra es plantar una semilla y enviarla hacia su terreno, dándole un mensaje del tipo: ‘llevo ya tiempo viéndola/e, pero hace unos días vi a otra persona donde suelo ir a comprar y me está interesando… más cuando el otro día me dio su número de teléfono’, o ‘hace tiempo que no me acordaba, estuve cenando con unos amigos y amigas con los que he empezado a salir’.

La cuestión es engañar al emisario, para que éste cuente, con más veracidad si cabe, lo cerca que estás de conseguir a otra pareja.

Si crees que un mensaje de autocompasión o victimismo para el emisario, va a funcionar con una mujer, estás equivocado. Su trofeo es tenerte, su deseo es atraparte. Mientras no te tenga, algo habrá entre los dos, siempre.


Verter aceite sobre fuego

Alimenta las faltas de la mujer con la que deseas entablar una relación, increpando (vertiendo aceite) sobre cada uno de las faltas (fuegos) que cometa. No se trata de presionar o humillar a una mujer, ya que esto no hablará muy bien de ti, sino ser valiente a la hora de reprochar faltas que te han parecido totalmente incorrectas.

Quizás es una de las técnicas más difíciles de aplicar, porque pensarás que la mujer no debe recibir comentarios negativos sobre su forma de actuar, sino más bien constantes elogios. Sin embargo, si una mujer provoca un daño (fuego) y se apaga rápidamente con la indiferencia y el sosiego, pese a que tú te sientas dolido, ella determinará cuándo apagar ese fuego y abrirá otro enseguida.
Sin embargo, piensa en la analogía de un bosque incendiado por haber vertido aceite sobre un pequeño fuego. Es difícil que ese bosque vuelva a arder nuevamente. Del mismo modo, si te muestras contrario a una actitud negativa de una mujer e incluso se provoca una discusión, prueba a romper con ella cuando haga algo negativo. Si ella, por ejemplo, te reprocha que tienes ‘demasiadas’ amigas, pero ella sale con algún amigo a tomar algo de vez en cuando, dile que o abandona los reproches injustos o vuestra relación fracasará, que lo tienes claro.

En definitiva, hazle ver que no estás dispuesto a tolerar nada que rebaje tu carácter o modifique tu personalidad, haciendo que el fuego sea fuerte y ella no tenga terreno donde volver a encenderlo.


Crear el uno a partir del cero

Este saber priental se basa sobre la fuerza de voluntad, sobre la credibilidad de palabras basadas en humo, sobre el optimismo y la capacidad de convicción.

¿Sabías que podrías llegar a enamorarte por completo, únicamente de pensar que realmente lo estás?
Hablando sobre una persona, de la relación que se tiene con ella (sobre todo si acaba de empezar y se desea que adopte mucha fuerza), es bueno afirmar constantemente en las conversaciones donde dicha persona salga a colación temas como ‘está muy enamorada de mí… no para de demostrarlo’. O ‘estamos muy enamorados y él muy muy volcado. La verdad, no me esperaba esto’. Crea el sí partiendo del no, hablando de que una relación tiene toda la vida del mundo. Todos lo creerán, tú también lo creerás y esa energía hará que ella también lo crea y lo sienta.

Si bien parece complicado o irrealizable, no tienes más que ponerla en práctica. Sin duda será mucho más positiva que ir diciendo a la gente que tu relación no funciona, que tu nueva pareja te es indiferente y, por lo cual, sufres mucho.


Enojar al adversario sin espada

Si bien es muy importante durante un episodio de seducción conseguir descubrir los puntos débiles, nunca lo hagas mediante la vejación, el desprecio, el insulto, la socarronería o la maldad en cualquiera de sus manifestaciones.

Don´t be evil, como dice el lema de Google.

Esto quiere decir que nunca recurras al daño con alguna frase tipo: ‘no me vayas de chula que conmigo no funciona’ o ‘a mí es que las personas como tú no me valen’. Quizás son frases hirientes que le harán acercarse para que le ‘expliques’ el por qué de tu actitud. Una vez lo tengan y vean que no era más que una forma de llamar tu atención, y que en realidad eres dócil y no alguien que hace daño, poco le importarás.

En lugar de eso, enoja a una mujer con misterio, con frases como: ‘llevo toda la noche viendo algo de ti, aunque prefiero que no lo sepas’. De esta forma no la atacarás, pero has que se sienta ‘dolida’ por sentirse algo así como excluida de tu confianza.

Recuerda que si juegas tus armas de manera elegante, obtendrás el respeto de las mujeres a las que intentes conquistar, que te admirarán. Muchos hombres piensan que el que una mujer les insulte o piense mal de ellos significa que está enamorada, pero muchos hombres atractivos, que se comportan de manera empática pero indiferente y sin hacer daño hacia una mujer, le tienen igual de enamorada y no pueden reprocharle nada jamás.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario