Si siento tristeza, ¿debo expresarla?

Si siento tristeza, ¿debo expresarla?
Puntúa este post

La tristeza no tiene ninguna connotación de superación personal. Es un gesto que, como otros dirigidos a retroalimentar una sensación negativa, SOBRA en la expresión de un individuo.

Es como el trabajo que llevo a cabo en los talleres de yoga, donde la respiración y la introspección fortalecen una expresión serena sin que, por así decirlo, denote la tensión y el dolor que pueda estar sufriendo la persona que realiza una complicada, tensionante y esforzada postura yóguica.

Producto disponible en Amazon.es

El valor de este taller, más allá del puramente físico, es el de la superación personal, el de manejar correctamente la respiración, esforzarse por mantener un esfuerzo que incapacita al resto de los sentidos, meditar sobre cuál es el verdadero foco, origen del problema, que una persona adolece, y que es similar en bloqueo emocional a esa postura. Comprobar cómo los gestos de quien lo practica, su respiración, permanecen inalterables a pesar de una presión externa, sea cual sea su intensidad.

En definitiva, llegar a controlar las emociones, redundantes en una EXPRESIÓN que puede transmitir a las personas una debilidad interior.

loading...

Ése es el trabajo de escénicaYOGA, aunque existen muchas otras vertientes de tensión, desequilibrio y dolor que pueden afligirnos en nuestra vida diaria, y por ello desarrollé esa línea de esfuerzo, de superación personal. Lo más valioso para entender esto es que el límite del esfuerzo, el límite del dolor, lo pone la propia persona al alcanzar una postura, al fomentar una tensión, un dolor, un esfuerzo. Esto significa que NO HAY LÍMITE PARA SEGUIR CRECIENDO ANTE LA ADVERSIDAD. Uno mismo es el propio gigante al cual vencer, para después hacerle crecer de nuevo y seguir retándole.

Cada uno pone su propio límite.

Te pongo este ejemplo de yoga para explicarte por qué este ejercicio está tan asociado a escénicaMente, por qué trabajadores, amas de casa, actores y actrices, deportistas y mucha otra gente se ha beneficiado de la filosofía de este taller junto a otros de coach, y por qué todo esto puede ser aplicado a tu duda: ¿es beneficioso mostrar tristeza? La respuesta es NO. ¿Entonces no hay que expresar lo que sentimos? Sí, eso sí… es diferente.

Es decir, EXPRESARSE, COMUNICARSE, ES SANO. Sin embargo, cuando tú dices que desearías expresar tu tristeza, lo que realmente quieres decir es que te gustaría INSTALARTE EN LA AUTOCOMPASIÓN. Es decir, que tú desarrolles un rol del tipo ‘ay, pobre de mí que nadie me quiere’, para que ese victimismo sea aplacado por una mano amiga que dé palmaditas en la espalda y diga ‘ya, ya, ya pasó, no te preocupes’. Como decía Gustave Flaubert: ‘Cuidado con la tristeza… es un vicio’.

La debilidad, proyectada en comentarios del tipo ‘a ver si me curo’, o con gestos faciales de dolor, denota POQUÍSIMA CAPACIDAD DE SUPERACIÓN PERSONAL. Al percibir una persona esa debilidad dicha incapacidad, muy difícilmente le quitará dicho atributo, provocando que la relación entre ambos siempre esté enfocada al compadecimiento en plan: ‘¿ya estás mejor?’, recordando a la ‘víctima’ su malestar, y retroalimentando, una vez más, el dolor.

Te pongo un ejemplo; ayer mismo me tocó entrenar. Tuve que correr cerca de dos horas, y hacia la hora y media ya no tenía mucho glucógeno para continuar en condiciones. Mi mente sólo estaba puesta en seguir avanzando a un ritmo más alto del que podía tolerar, lo cual estaba infligiendo un dolor en mi cuerpo, con eco en mi mente, que bien desearía haber parado todo ese desgaste nada más empezar. Sin embargo, es el alma la que desea que esa superación personal se dé, que el cuerpo siga trabajando, sin proyección de dolor a pesar de que la mente ponga todos los impedimentos a modo de excusas. Y por eso seguí, sin expresión facial, sonriente incluso si las cosas se torcían, corriendo al mismo ritmo y olvidando el dolor de músculos y fatiga general.

Producto disponible en Amazon.es

Recuerda: lo más valioso es tu capacidad de superación personal, no tu capacidad para autocompadecerte y despertar lástima en los demás. No retroalimentes tu bajón, tu falta de ánimo, actúa siempre como una persona fuerte que realmente puede con lo que le está tocando vivir, con esos kilómetros que quedan por delante a pesar de que le fallen las fuerzas.

Eso te ayudará a ser cada vez más fuerte, a ser capaz de soportar más trabajo, más emociones, más relaciones y, en consecuencia, ser más feliz.

Producto disponible en Amazon.es

Deja un comentario