Veo parejas y no soy feliz

Veo parejas y no soy feliz
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¿Tu principal problema? LA FALTA DE PERSPECTIVA.

Con esto creo que ya está todo dicho. La perspectiva es VITAL para tener el suficiente bagaje emocional, el suficiente espectro de vivencias, como para sopesar si lo que a uno le está ocurriendo es lógico, si debe preocuparle, si es algo transitorio, qué tipo de actitud tomar ante el problema…

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No puedes decir ‘no soy feliz’ si lo que te oprime proviene de un patrón aprehendido. Es decir, de la necesidad de relacionarte para lo cual has sido educado desde pequeño. O, mejor aún (o peor), la necesidad de ser DEPENDIENTE, de tener FALTA DE APROBACIÓN que, una vez más, vuelve a ser el problema que ya te saco un par de veces a la luz y que engloba todo lo que te ocurre.

Tus caras largas, tus despechos, reproches y desprecios, tu falta de cariño hacia tu familia, no es más que NECESIDAD DE AFECTO. Por algún motivo, en tu familia se ha truncado ese cariño que se te tenía, quizás un hermano el que se ha derivado todo el afecto, o gran parte de él, dando por supuesto que tú no necesitas más porque ‘eres mayor’. Esa es una causa, lo que se llama en psicología ‘síndrome del rey destronado’. En el caso de que no fuera así, de que tuvieras otra dependencia no localizada, tu actitud hacia tu familia deja entrever perfectamente cuál es tu reacción emocional por un amor no correspondido, lo cual te hace proseguir con este rictus hacia el resto del mundo. Por eso no aguantas a las parejas, los besos, las carantoñas, por eso te molesta toda relación en la que tú no estés implicado porque, como decía John Lennon, ‘all you need is love’…

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Vamos, que todo lo que necesitas es amor.

Me comentabas en otro hilo que aún no estás bien contigo mismo y debes hacerlo para, entonces, empezar a estar bien en pareja, y es lo más acertado que se puede escuchar por empareja2, un espacio que, como todos sabéis, trata primero a la persona y luego todo lo que venga (relaciones, por ejemplo, que no es más que una proyección de cómo es la persona). Pues bien, si realmente debes luchar para estar bien contigo mismo es porque ahora no lo estás (esto es obvio). Si no lo estás es porque te sientes mal, y debes aprender a sobrellevarlo. Si no estás bien percibirás que no eres feliz, de ahí esos pensamientos derrotistas, ese ánimo bajo. Con esto quiero decirte que si has decidido tomar las riendas de tus emociones, no esperes que todo te vaya de putísima madre, y que no te haga falta mejorar absolutamente nada. De hecho, en cuanto te quede por retocar la más mínima cosa, ya vas a empezar a estar jodidillo por unas cosas u otras, y por ahí viene todo lo demás.

Por ahí viene ese sentimiento de infelicidad.

La felicidad, en cualquier caso, es efímera. Una frase que utilizamos mucho por empareja2 es esa de ‘esto, como todo, pasará’. Y puede ser dicha en momentos malos (esto malo, como todo, pasará), o puede ser dicha en momentos exultantes (esto tan bueno, como todo, pasará). Si eres consciente de esos ciclos, aprenderás a salir más rápido de lo malo, y a dejar que lo bueno dure un poco más, porque no es más que tu SUBJETIVIDAD PROCESANDO LO QUE VIVES.

Como siempre digo, aunque sea muy complicado de entender, NO HAY NADA AHÍ FUERA. Todo está en el cerebro, todo se forma ahí dentro. Espacios, olores, frío, calor, personas, distancia, tristeza, alegría… todo está en la cabeza, y lo de fuera podría ser absolutamente diferente a lo que PERCIBIMOS (vete tú a saber qué cojones hay en realidad), pero lo cierto es que el mundo sólo está dentro de nosotros y, por tanto, NOSOTROS SOMOS LOS DUEÑOS DE CÓMO ES ESE MUNDO. TÚ ERES EL DUEÑO DE TU MUNDO… ¿qué hay más alentador que eso? ¡Creo que nada! Es como la fábula de los dos presos, en las mismas condiciones infrahumanas, pero uno de ellos es feliz en ese mundo y el otro no deja de lamentarse. En realidad, las condiciones son las mismas, pero la subjetividad que aplican es diferente. El cerebro que trabaja ante dichas condiciones es diferente.

Conclusión: no hay cosas buenas o malas, sino opiniones buenas o malas de las cosas. ¿Tu felicidad dura 10 minutos? Tú eres el responsable de que eso suceda.

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En cualquier caso, hay una vertiente de todo tu trabajo personal que no estás acometiendo de forma positiva. Es algo de lo que hablé en otro hilo, y es el TRABAJO. No trabajas, o trabajas poco. Sales a correr y te aburres. Haces cosas un rato, y te vuelves a aburrir. Que sepas que a todos nos aburren ciertas cosas, pero son necesarias para que ocurran otras. Por ejemplo, a mí me toca muchísimo los cojones tener que preparar el guión para empareja2 RADIO cada semana, porque es un follón de cosas. Sin embargo, sin guión no hay radio. Y sin radio, no hay oyentes. Y eso implica muchísimas otras cosas. Es posible que haya cosas que no te gusten, pero tu trabajo, tu NO PARAR en la vida, es lo que te trae las recompensas.

Tendrás que ponerte pequeños objetivos e ir cumpliéndolos, ir trabajando en cosas que te dan pereza, que te atosigan, que te parecen un coñazo, porque todas esas abren las puertas a otras mejores, sea hoy, mañana o dentro de 14 años. Pero ojo, no confundas lo que comento en el libro, en ¿Sabes por qué te han dejado?, acerca de sentirte feliz con lo que haces. A mí me resulta un coñazo hacer el guión, como muchas otras cosas del proyecto, PERO SOY FELIZ CON EL PROPÓSITO POR EL QUE LO HAGO. Recuerda eso, sé feliz en tu propósito, no te sientas obligado, presionado o lleno de ira en lo que haces, evalúa bien tu propósito.

Recuerda también lo de ‘conectar puntos en el futuro’, que es algo que ya he tocado y lo volveré a hacer: el tiempo no existe. Por tanto, no esperes recompensas hoy, ahora, ya, en este preciso instante. Deja que el trabajo vaya haciendo su mella, su zanja, su brecha en el mundo. Deja que las cosas vayan sembrándose poco a poco, para que el choque con tu trabajo, tu gente, tu familia y las cosas que te rodean, te vayan dando PERSPECTIVA, que no es más que el resultado de la ecuación de tu vida.

La PERSPECTIVA es la esencia de lo que eres. Sin ella, sin luchar para conseguirla, no eres nada… o eres una de esas personas mediocres que van criticando a todas las que se cruzan con él por la calle, porque te falta conocerte y aceptarte y, al no hacerlo, cargas contra el resto (como ahora haces). Es un ataque a ti, en realidad. Te falta, por tanto, abrirte al mundo, rodar en tu vida, dar con personas y personajes y, dentro de un tiempo, analizar si todo lo que te ocurrió fue necesario o no. Si lo que sufriste fue oportuno o no. Y ya te digo yo, desde hoy, que sí… que todo lo que sufres es para bien.

Sufrir no es bueno… pero es bueno haber sufrido. Con eso, hacia delante, porque es la muestra ineludible de que SIEMPRE estás en un momento cojonudo para tu vida.

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